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Reencuentro con un viejo amigo

Encontrarme con mi abogado revivio un viejo contacto con alguien muy caliente, aqui les cuento como fue ese reencuentro. ...
Tiempo estimado de lectura: 8 minutos
Publicado por Medellin37
Fecha: 09/01/2017 - 12:27 - 74 lecturas - Archivado en Gays

Dos días después de haberme cruzado con mi abogado en

http://guiacereza.com/tale/view/17882/despu--s-de-un-viaje-de-negocios--sigo-siendo-la-mano-derecha-de-mi-jefe.

Apareció en mi correo un mensaje de mi abogado, la verdad no me sorprendió pues se le notó el gusto de que nos viéramos de nuevo. Me pedía que lo llamara a la oficina y así lo hice, para saludarlo y obviamente el tema de la reunión y de nuestros encuentros sexuales estuvo presente, me dijo:

- A tu jefe le gusta comer verga, ya lo sabias?

Obviamente no quise decirle la verdad y le dije que no había notado nunca nada, él me preguntó si él me estaba tirando el lance y yo le repetí que no había sentido o notado algo en ese aspecto, para cambiarle de tema le pregunté por el cliente con el que tuvimos el encuentro en su oficina y me contó que estaba bien, separado, dedicado al trabajo y que se habían visto un par de veces pero que no había pasado nada mas entre ellos; me contó que el cliente cada que hablaban le preguntaba por mi y que le gustaría contactarme, le dije que le diera mi teléfono y que me llamara. La verdad los encuentros con él fueron muy calientes, abiertos y bastante eróticos, me gustaba compartir con él.

Al lunes siguiente el cliente me llamo a saludar, obviamente el inicio fue muy formal pero se fue relajando todo, me dijo que le gustaría pasar a saludar y le dije que estaría bien si nos tomábamos un café en el Juan Valdés de Oviedo, accedió y al dia siguiente estábamos tomando el algo y conversando. Raúl, obviamente no es su nombre real pero para mi relato lo será, me contó que quería volver al sauna conmigo y que quería tener nuevos contactos ya que en este tiempo solamente tuvo su mano como cómplice de sus deseos.

Le dije que me encantaría volver a ese lugar y seguir explorando, le pregunté lo que quería experimentar y me dijo que quería penetrarme y que quería meterse en un jacuzzi con un hombre. Fantasías bastante realizables pues ya entrado en gastos, que me penetraran no era nuevo y lo del jacuzzi sonaba diferente y excitante. Le propuse que en lugar de ir al sauna fuéramos a un motel, que buscáramos a cuál se podía entrar y que lo hiciéramos así para tener privacidad y un jacuzzi para nosotros.

El jueves en la mañana decidimos ir a Aries. Yo iba de gafas oscuras y gorra, parecía un agente encubierto, rentamos una habitación y estábamos dispuestos. Yo me había preparado, me había rasurado muy bien por todas partes, olía muy bien y estaba preparado para una buena sesión.

 

Raúl traía ropa deportiva, desde que veníamos en el carro su erección se notaba encima de su sudadera. Cuando entramos, él se sentó y no hablaba, se veía asustado, nervioso. De alguna manera el sentimiento era mutuo pues nunca había ido a un sitio de esos con un hombre, pero cuando un hombre casado prueba la delicia del sexo desinhibido con hombres, es difícil no sentir ganas de repetirlo cuando se tiene oportunidad.

 

Empezamos a conversar y a hablar del abogado, Raúl me reconoció que el abogado se lo había pedido varias veces pero que no le agradaba tanto, que quería estar con un macho como yo, que lo deseaba mucho y que había esperado mucho este momento. Le pedí que se relajara y que disfrutara el momento, entonces empecé a quitarme la ropa y quedé en bóxer, Raúl me pidió ser el quien me los bajaba y entonces me dispuse a permitirlo, me apoye en la cama y el me bajo los bóxer muy despacio, observando mis piernas y mis nalgas, sentí que ponía su nariz y su boca cerca de ellas y que me besaba las nalgas, me doble un poco mas para que pudiera acceder a mi ano y el lo hizo sin dudar, sentí el calor de su lengua y el repaso que le daba a mi hoyo, lo repasaba como lamiendo una paleta helada, lo saboreaba y me apretaba.

 

Me estremecía y apretaba pero el seguía haciéndolo, me tenía a mil, estaba mojado, trataba de meter su lengua y me gustaba muchísimo, se detuvo y me dijo que quería comerme pero que sabia que al hacerlo se vendría muy rápido. Yo le pedí que tuviera paciencia, y que se desnudara y fuéramos a la ducha mientras el jacuzzi estaba listo.

 

En la ducha nos abrazamos, nos acariciamos, el me pidió que le diera un beso, y al ver mi duda el me lo dio a mi, se le sentía la pasión, estaba muy excitado y el también lo estaba, bajó y me lo mamó muy delicioso, me lamía las bolas, me acariciaba las nalgas. Yo me quería venir ya… Lo detuve y fuimos al jacuzzi.

 

Entramos los dos y estábamos uno a cada lado, conversamos acerca de nuestras fantasías, me dijo que había entrado a un grupo en internet y había establecido potenciales contactos sexuales con hombres casados, que me iba a invitar lo que me pareció chévere.

 

Me acerque a Raúl y metí mi mano al agua para alcanzar su verga, me agache y se lo empecé a chupar, a chupar durísimo, a mamar con morbo, por primera vez sentía que lo mamaba con maestría: lengua, besos y caricias en la verga, todo muy delicioso, le metí el dedo por el culito y a él le gusto, le dije que quería comérmelo ya mismo y el ni lo dudo. Me empujo hacia atrás, quede sentado y el se puso de espaldas y se sentó en mi verga, una delicia, sentí que estaba seco, que iba a doler, entonces le pedi que se parara para lubricarlo un poco y lo hice con mi lengua, le recorría su ano en círculos y con un dedo empezaba a dilatarlo un poco. Cuando se contraía ya podía sentir su culo mas amplio y abierto, listo para mi verga.

 

Me recosté nuevamente y le pedí que se sentara en mi verga, lo hizo y lo penetré muy fácilmente, hasta el fondo. Él empezó a moverse, a bailar como un experto, se movía y bailaba, movía sus caderas, subía y bajaba, yo era su consolador, me movía poco, solo sentía mi verga entrar y salir de su culo, con el agua del jacuzzi y todo alrededor, estaba muy excitado, muchísimo, estaba haciendo fuerza para no venirme y le pedí que se detuviera lo que él hizo muy obediente y me pidió mamármelo, le dije que no podía, porque no aguantaría, entonces le ofrecí mi culo para que lo besara y jugara con el. Me puse de rodillas en el jacuzzi. Con mis manos afuera de el, mi culo al aire, expuesto, rasurado listo y abierto, Raúl le paso la lengua dos veces y se paro detrás de mi, Apuntalo su verga contra mi culo, empezó con temor a empujar su verga, pero yo sentía que estaba listo, entonces empuje hacia atrás, le dije que tranquilo que lo hiciera sin temor y así fue, su verga entro toda.

Larga y gruesa la sentía, me dolió al final, creo que llego a sitios donde la verga de mi jefe no había llegado en mis pasados encuentros y sentí un poco de dolor y mucho placer, sentía mi culo lleno, lleno de carne. Empecé a menear mis nalgas de lado a lado, lentamente y sentía su verga en mi interior mientras el tomaba confianza y me cogía las nalgas y empezaba a empujar, a sacarla y a meterla y a bombear y cambiar de dirección.

Me decía que se sentía apretado, que era “diferente y hasta mejor” que una vagina femenina, que le gustaba y que se sentía muy rico. Raúl empezó a clavarme con ritmo, fuerza y continuidad, aguantó mucho rato. Yo estaba agachado, mi cabeza en el suelo, mi culo al aire, mis piernas en el agua. Raúl de pie, comiéndose mi culo y yo me sentía como todo un puto, sentía que me estaban comiendo del todo, totalmente entregado al sexo.

Unos diez minutos después empecé a sentir cansados mis brazos y Raúl bajaba el ritmo, le pregunte si quería parar y me dijo que se había cansado pero quería seguir, le propuse que fuéramos a la cama y entonces allá de nuevo me puse en cuatro, pues me había gustado esa posición, y Raúl volvió a metérmelo, esta vez entro como cuchillo en mantequilla caliente, centro derecho y Raúl gemía, me decía cosas morbosas, me decía cosas ricas, me agarraba las nalgas y empecé as sentir que su aguante se quebraba, saco su verga de mi culo y sentí que se venia en mi espalda, se venia sobre mis nalgas, se vino de manera deliciosa, él gritaba y decía que era una “chimba” lo que sentía.

Yo me dejé caer y el se acostó encima de mi, se quedó quieto como un minuto y después se movió a un lado. Yo aun estaba excitado y él pudo verlo. Sin mediar palabra empezó a mamarme la verga, empezó a chupármela toda muy rico y con ganas de hacerme venir, Cosa que no tardo mucho y le avise que me iba a venir, el me hizo señas de que siguiera, entendí que quería leche y no dude en darle gusto, me vine en su boca y aunque no se lo tragó, lo disfrutó. Salió corriendo al baño a botar lo que tenia en su boca, volvió, se acostó a mi lado y no dijo nada, se quedo dormido y yo también estaba exhausto pero corrí a bañarme pues tenía que llegar a la oficina. Eran las 9 de la mañana y apenas comenzaba mi dia.

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