La comunidad de osos es una subcultura dentro de la comunidad gay. Se considera osos a los hombres gay de cuerpo fornido y con vello facial y corporal. Los osos exhiben una actitud masculina, rehuyendo generalizadamente del estereotipo del homosexual afeminado. Hay mucho debate en la definición de lo que es un oso. Algunos piensan que simplemente con identificarse con los osos se es uno de ellos, otros argumentan que se debe tener alguna de las características físicas como un cuerpo grande, vello facial o corporal.
Bearforce 1, agrupación dance conformada por osos
Los osos cuentan con sus propios lugares de ocio y se organizan numerosos eventos orientados a esta comunidad gay, en los que pueden entablar relaciones sociales con otros osos, con cachorros y chasers (cazadores). El fenómeno social de los osos surge casi a finales de los años ochenta, dentro de la comunidad gay en San Francisco (California, Estados Unidos). Se trata de un movimiento alternativo nacido como respuesta al prototipo de belleza masculina imperante en la sociedad, consistente en dar gran importancia al cuerpo joven, esbelto y depilado o sin vello y que es ensalzado en la publicidad y en los medios de comunicación de masas.
Muchas personas no se identifican con el estereotipo, sino con atributos muy diferentes: la barba, el cuerpo velludo, la madurez, la corpulencia o la barriga, también pueden ser objetos de deseo. De esta manera, los osos han ido saliendo de sus cuevas poco a poco para mostrarse orgullosamente, encontrando rendijas que van más allá de la publicidad o la moda.
El modelo de belleza masculino estandarizado dentro de la comunidad gay generaba una especie de exclusión, si no real, al menos sí virtual, de modo que los gays gordos, velludos o maduros se les hacía sentir poco atractivos, con pocas posibilidades de relacionarse afectivamente o de tener éxito sexual. Con la aparición de este movimiento se valoran estos cuerpos, que gustaban a bastantes anteriormente, pero que parecía tabú reconocerlo. Los osos y afines tienen ahora un referente cultural que les ha servido para crear lazos sociales y de afecto, para sentirse atractivos y deseados y también para romper el falso estereotipo que contempla a los gays como personas afeminadas o fascinadas por el efebo adolescente. Cada vez más personas adolescentes y veinteañeros se identifican con este movimiento, pasando a ser “cachorros”.
Además de las referencias físicas, los colectivos de osos suelen potenciar ciertos valores o una cierta actitud: la amistad, la solidaridad, lo masculino, la tolerancia o dar importancia a lo lúdico, son algunos de los valores que se encuentran a menudo en los ambientes de osos. Según este concepto, el oso es una persona sociable que aprecia a sus amigos y su familia, se acepta a sí mismo tal y como es, no se preocupa de los estereotipos marcados y no le importa lo que diga la sociedad.
El fenómeno osuno ha generado en los últimos años sus propias formas de organización, de imagen y activismo. En la actualidad hay colectivos y bares de osos en muchos países del mundo. También hay ciudades donde se celebran reuniones periódicamente, llamadas quedadas, que por lo general duran todo un fin de semana y son tomadas como oportunidad para conocer nuevos osos, cazadores y cachorros.
Artículo publicado originalmente en la revista gay Némesis Times de Medellín, con permiso para GuíaCereza.com
El portal de osos colombiano se llama:https://colombiabear.com/
