No soy doble moralista. Mi mente es libre, no libertina. Me gustan las fotos y los videos sexuales, pues me parece algo divertido y una forma diferente de vivir la sexualidad. Soy defensor de la libertad sexual, no del libertinaje, pues autodestrucción no es sinónimo de libertad. Para follar, solo se necesitan ganas, lo demás son adornos. No recurro al sexo para calmar mis traumas de infancia o sociales. Vivo sin trago, sin droga, sin fiestas, sin derroche y sin las estupideces que nos venden.

En esto, busco amistades sinceras, no relaciones sentimentales. Y pocas, no un harem. Nunca juego con el corazón de una chica, hablándole de sentimientos románticos, noviazgos o halagándola nada más para conseguir sexo. Me gusta ser directo ya que tengo mi propia vida sentimental con alguien que trae paz a mi mundo interno, NUNCA la negaría, ni la ocultaría.

No apuesto por los cuerpos de plástico, los cuerpos de vitrina no me dicen nada. Los cuerpos naturales he ¨imperfectos¨ si, pues en lo natural esta lo real. No me fijo en físicos, edad o raza, sino en actitudes y mentes.

Además, me gustan las conversaciones de todo tipo, no solo sexuales, sobre muchos temas, muchas historias, que me permitan conocer a la persona más allá de su cuerpo, pues no es un trozo de carne, es un ser humano, una mujer, sin juzgar desde prejuicios machistas absurdos, sino desde el cariño y el respeto.

¿Y los sentimientos? Bueno, siempre he dicho que quisiera ser el dueño del corazón y los sentimientos de alguien, no de su cuerpo, pues de su cuerpo dispone ella. No le temo a su sexualidad, sino al significado que este tenga para ella. He de preocuparme por estar en su vida. Finalmente, desnudar cuerpos y tener sexo lo hace cualquiera, pero desnudar un alma es otra cosa. La diferencia entre desnudar con las manos y desnudar con una caricia o una mirada.

No imagino a la persona especial tan solo en los momentos radiantes, vestida de forma hermosa y mostrándose linda y sexy para mí o para otros. No, la imagino recién despierta, en sus días, de mal genio o riendo por cosas tontas y divertidas. Uno debe amar lo real, y lo real es perfectamente imperfecto. Uno solo espera verla sonreír y cumpliendo sus metas y sueños. Cuando uno visualiza eso, se da cuenta que algo adentro maduró, y que el sexo con otros podrá ser interesante, pero con ella, sin límites en la imaginación.