Confieso que soy adicta a los penes, son mi pequeño pecado, mi más grande obsesión.
Me encantan, y sé que de una manera diferente a los demás; encuentro en ellos ese sentimiento bizarro y excitante que desde mis entrañas surgen, me imagino dia y noche teniendo uno diferente y en la calle mirandolo incontrolablemente de su cintura para abajo haciendo de ese músculo el compañero irresistible para calmar mi placer. No importa su tamaño y color, pero confieso que he pasado horas mirándolo, oliéndolo y sintiéndolo dentro y fuera de mi.
Solo cierro los ojos, lo acaricio lentamente con mis dedos de arriba hacia abajo, le toco su cabeza y al sentirlo húmedo mi grado de excitación llega a las nubes, meto los dedos a mi boca y vuelvo a cogerlo; ahora mas firme, mas duro y siento que me quiere decir algo, que me tiene loca, que muero por llegar a tocarlo con mis labios; Y asi es, lo beso una y otra vez disfrutando cada segundo en mi boca, lo hago muy despacio para sentir su sabor, su olor me lleva a tenerlo en mi pecho, en mi nariz, en mis senos, en mi cuello, pero es mi rostro el que no oculta las ganas de sentirlo dentro, lo toco más rápido, me pego en los labios con el, lo muerdo y vuelvo a besarlo, muy profundo sintiendo como la sangre corre en el, no aguanto las ganas de seguir tocándolo rápido, pidiéndole que termine, mis dedos no se aguantan y empiezo a tocarme lentamente para complacerme un poco, pero mi atención sigue estando en el, en sentir que en un solo segundo terminó en mi rostro como premio a la dedicación y a las ganas con las que cada vez que lo tenga en mis manos demostraré la loca obsesión a el.
**De nuevo lo monto en el Blog, no se porqué lo habrian borrado, GRACIAS por sus comentarios** <3








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