Acá en guía he leído muchos relatos en los que mujeres lesbianas afirman que antes eran totalmente heterosexuales, pero los hombres en general o alguno en particular, las empujaron al lesbianismo.
Voy a contar brevemente una historia fue hace más de 5 años, un lunes en la noche, como a las 8 de la noche mientras chateaba me abordó una chica, estuve conversando con ella y me pareció genial, una chica divertida, inteligente, agradable…, aunque en esa época acostumbraba a chatear mucho, pocas veces me topaba con una mujer de ese estilo, a ella la sentía aún más emocionada, yo iba con calma pero notaba su acelere, me sentía tan bien de que ella estuviera así.
Empezamos a intercambiar mensajes de texto, llamadas, etc… ella tenía un talento enorme para escribir cosas muy bellas en su celular, me tenia loco, sentía que ella también estaba igual de emocionada, le dije que quería conocerla e intentar tener algo con ella, ella me decía que también estaba muy interesada, en nuestras citas siempre fallaba, siempre había alguna excusa, me dejó plantado quizá unas 5 veces consecutivas, mi dicha se convirtió en dolor, muchas veces lloré por sus desplantes, en verdad me parecía una persona maravillosa, pero sentía que andaba jugando con mis sentimientos y que no era sano seguir pretendiéndola, borré su número de celular de mis contactos porque me gustaba tanto que no podía evitar la tentación de humillarme y nuevamente pedirle una oportunidad, me sentía terrible, lo peor es que hacía poco otra mujer me había despreciado, entonces mi autoestima andaba por el suelo, sentía que definitivamente no había nacido para que una mujer que valiera la pena se fijara en mi, sentí que me debía conformar y aferrarme a la primera que estuviera tan desesperada como para meterse con tan poca cosa como sentía que era.
En esos días viajé a Barranquilla, en la band donde me transportaba se subió un tipo de 1,82 mts de estatura, un pantalón café con algunos bolsillos al estilo militar, un suéter verde ceñido a un cuerpo atlético y bien trabajado, ojos miel, pelo rubio con un corte militar, se parecía al tipo de Small Soldiers, unos 33 años de edad, enseguida me dije: este tipo es un empresario gringo, es el propio empresario extranjero, enseguida pensé: “ a este tipo si le deben sobrar las mujeres, seguro que se levanta chicas que solo uno puede ver en la televisión”, me lo quedé mirando fijamente, con una admiración, como si fuera el héroe que yo quería ser, un personaje salido de una película gringa de soldados, definitivamente ese es el príncipe azul con el que todas las mujeres sueñan, el tipo perfecto, casualmente el también me miró a los ojos y sonrío tal vez al sentir mi mirada amable y dispuesta a mostrarle lo mejor de Colombia, también quería escuchar sus historias, era posible que en ese viaje de 2 horas aprendería algo que me permitiera dejar de ser el tipo que ninguna mujer quiere.
Me dijo: “hola”, en un español bastante barranquillero, definitivamente el tipo no era gringo, era tan costeño como yo, pero tan interesante como me lo había imaginado, nuestra conversación fue genial, hablamos de la situación del país, de muchas cosas, hasta pensé: “me encantaría que fuera mi amigo así puedo levantar los residuos, le puedo caer a las que él no le para bolas, y además mis amigas estarían más interesadas en mi, claro para llegar a él, pero ajá puedo pescar en rio revuelto”.
Me sentía como el chico más torpe de la escuela, siendo amigo del más sexy, sentí esa química que me hizo pensar que seríamos amigos, de repente me pregunta:
-¿tienes novia?.
-NO
-Y eso, un tipo como tú, yo pensaría que te llueven las mujeres.
Con una sonrisa irónica me dijo:
-Es chistoso, pero si le preguntas a la gran mayoría de las mujeres que tipo de hombre buscan, prácticamente de describirían a ti, no sé qué es lo que les pasa a las mujeres, da risa, pero ellas buscan a un tipo como tú, y cuando te tienen al frente, lo desprecian, no saben que es lo que quieren por eso les será muy difícil encontrar al tipo que buscan.
Con los ojos todos amorosos y mirándome fijamente me dijo:
-Eres un tipo divino, lo tierno es que tú no tienes ni idea de cuan lindo eres, menos esas mujeres que te despreciaron, así son las mujeres, no saben valorar a un hombre de verdad.
-En serio, ¿no tienes novia?, o ¿es lo que siempre dices?.
-Es en serio.
Analicé bien sus palabras: “no lo puedo creer, este tipo que es el sueño de todas las mujeres que conozco, es gay y me anda echando los perros, noooo, Dios le da pan al que no tiene dientes, Dios es cruel conmigo, pero debería levantármelo para restregárselo en la cara a todas las mujeres que me despreciaron, claro, ellas todas envidiosas intentarán conquistarlo, pero como es gay él nunca les parará bolas, que venganza, les demostraré que puedo levantarme lo que ellas ni en sus sueños tendrán.
Antes de despedirnos me dio su tarjeta de presentación con sus datos para que mantuviéramos un contacto y que pudiéramos ir a algún bar, tomarnos unas cervecitas y continuar la conversación.
Al bajarme de la band, boté su tarjeta en la caneca más cercana, el tipo sabía lo que quería, yo también, con todos los desprecios así las quería, podría ser una y otra vez despreciado, tirar mi amor propio al suelo y estar dispuesto a caer nuevamente en los brazos del desprecio femenino. Pasó el tiempo, mi amiga, aquella que me dejó plantado 5 veces volvió a llamarme y a buscarme, yo empecé a conversar con ella, eso sí: manteniendo una distancia y dándole prioridad a mi dignidad, un día mientras conversamos por msn con bastante confianza, ella me dijo:
-Hay algo que quiero confesarte
-Pero primero quiero saber si eres homofóbico
-Como así, y ¿eso qué es?
-Gente que odia a los gays
-No nada, yo no soy eso, ¿porqué?, ¿tu hermano es gay?
-Noo, mi hermano no, soy yo, a mi me gustan las mujeres.
Me contó los detalles que desconocía de su historia conmigo: cuando me conoció ella deseaba con el alma ser una mujer como todas, tener un novio como sus amigas, rezaba mucho y le pedía a Dios poder encontrar a un tipo de quien enamorarse y de esa forma ser una mujer normal, muchas veces lo intentó, incluso tuvo 3 novios por los cuales nunca sintió nada, solo vio en ellos buenas personas que estaban interesados en ella, cuando me conoció se emocionó porque yo reunía mucho de lo que ella siempre idealizó en un hombre, pensaba que yo era la persona que podría hacer que por fin sintiera esa pasión y amor por los hombres, me dijo que por instantes si sintió eso, y las cosas que me dijo si eran ciertas y por eso me mantenía ilusionado, pero casualmente en esos momentos conoció a una chica que le encantó, y aunque ella era heterosexual y jamás tuvo nada con ella, le hizo ver que por muy divino que sea un tipo, por muy bien que lo haga todo, por muy paciente, solo basta que una falda se le pase por la cara para que todos los esfuerzos de un tipo se vayan a la basura, así que luego de esa experiencia tomó la decisión de aceptarse a sí misma como es y de no pretender cambiar su propia naturaleza, empezó a asistir a bares gay y a explorar su sexualidad y sentimientos.
¿Qué tal si hubiéramos sido novios?, no soy un ser perfecto, por eso tarde o temprano la hubiera embarrado, así como la embarran hombres y mujeres todo el tiempo, el tema es que a mí no me hubiera perdonado ese error hubiera sido la razón para decir: por culpa de él me volví lesbiana, así como muchas acá en guía lo dicen, creo que muchas están en la predisposición a buscar el argumento y los motivos para convencerse así mismas para cambiar de bando culpando a otros de cosas que simplemente son parte de ellas.








Comentarios
0 comentarios
Inicia sesión para dejar un comentario.
login Entrar