El único problema que tienen las "gorditas" es que no hacen parte de nuestro repertorio voyeurista. Para muchos si, sin embargo.
Mi cuento con las "gorditas" es muy amistoso, realmente estas hermosas damas tienen la oportunidad de triunfar sólo si tienen manos traviesas (y si que las hay). Nuestro estereotipo no tiene mucho que ver con este tipo de figura pero todo sabemos que a la hora de una "manoseadita" toda opinión cambia ... al menos en la mayoría.
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"Está medio gordita pero chupa chévere"
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En ese entonces yo estudiaba en el SENA Central (SENA de la Minorista - Medellín) y tenía una novia que sin lugar a presunciones, era hermosa: 18 años, cuerpo delgado con una piel blanca que adornaba esas bellas tetas tamaño limoncito, apretadas y dignas de un buen escote. Un cabello castaño que hace juego con sus ojos... pero lo mejor es que en ese entonces estudiaba enfermería ... ya se imaginarán la fantasía que tenía yo en esos pocos días de noviazgo. NOMBRE: Luisa
A la vez, una compañera de clase hace parte de esta historia, 26 años, gordita pero de unas carnes fuertes, culo descomunal y un caminar provocativo, un caminar presumido y convencido que denotaba un conocimiento sexual de años y años. NOMBRE: Catalina
Como Catalina estaba en mis clases todos los días, se conformó una amistad de a toda hora estar sentados tocando temas variados. El aula de clase contaba con mayoría de mujeres y por ende ellas se sentían con más comodidad de conversación, mejor dicho... ellas dominaban el tema que frecuentemente eran temas sexuales, de experiencias y demás...mientas tanto mis amigdalas emanaban saliba y mi pene fantaseaba con sus historias reales...sus "primera vez" y sus travesuras. Catalina al parecer sentía atracción por mi, cuestión que yo desconocí un tiempo por andar preucopado intentando conseguir sexo con Luisa ...
Una vez me enteré de las intenciones de Catalina y una vez ella se aseguró de que yo lo sabía empezó su plan malvado de asustarme con gestos lascivos durante toda la jornada para desvincular mi mirada hacia Luisa y vinculara mis deseos por ella.
La primera vez que las cosas empezaron a pasar de las palabras a los hechos fue en una de las plazoletas. Tipo 3 p.m. todo estaba desolado y empezaba a hacer un sueño de esos que dan en la tarde mientras esperas una clase para la cual había que esperar 2 horas. Yo recostado sobre una mesa decidí dormir mientras llegaban mis compañeras ... entredormido escuchaba que todas estaban allí charlando y comentando y cuando menos pensé el silencio... pero tras ese silencio una mano que me cubría cariñosamente a lo cual no sospeché nada más allá.. era Catalina quién se recostó sobre mí con toda confianza y con su mano derecha sobando mi espalda como si nada. Acercándose poco a poco a mi cuello subió hasta empezar a lamer el lóbulo de mi oreja... empezando lo hizo con suavidad, pero una vez definió que me agradaba ese cosquilleo que inmediatamente hizo que se me parara empezó a hacerlo con más jugueteo de lengua... yo seguía recostado pero de la excitación decidí pasar la mano subiendo por toda su pierna... todo sobre el pantalón, froté su vagina al ritmo que ella jugueteaba con su lengua y de mi "arrechera" aumenté el ritmo gradualmente hasta sentir que ella con la mano que me abrazaba me arañaba disimuladamente con una pequeña dosis de pasión que desencadenó un gemido prudente que se quedó a medias.... porque sabíamos que estabamos en una plazoleta!

Lo anterior sucedió en unos tres minutos de lo que llamaríamos "abejorreo"... hasta que sentimos que a lo lejos regresaban las compañeras... ellas se enteraron de todo, con sonriza pícara llegaron a entablar una conversa como si nada hubiera pasado...
Los roces que tuvimos en esa plaza fue romper el hielo para dar paso a otras cuantas historias, casi colegiales que en otras entradas procederé a contar con todo detalle.








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