-“Coloqueme su nombre, su firma y la fecha aca por favor señora Velandia”, dijo la funcionaria de la Notaria Cuarta de Medellin pasandome las hojas de la escritura. Con pulso firme tome la escritura y sintiendo un alivio por llegar al final de este proceso, pero tambien rabia, me apreste a firmar… Ana Maria Velandia… Mayo 6 de 2008. -“Gracias”, me respondio ella sonriendo al pasarle las hojas de nuevo. -“Pueden pasar por la escritura el proximo Lunes, como por la tardecita”, comento la funcionaria sonriendo. -“Y bienvenida al club de las solteras y sin compromiso”, anoto ella de forma humoristica. -“Gracias”, respondi yo riendome ruidosamente, parandome de la silla y devolviendole el lapicero a Ernesto, el abogado que me colaboro con el proceso legal del divorcio. Acto seguido, en silencio y con un nudo en mi garganta, salimos de la notaria. -“Bueno, Ana Maria.. como te dije... fue rapido… 5 meses exacticos…”, me dijo el mientras me abria la puerta de su carro. -“Si… como el Doctor Ramirez me decia el año pasado”, le respondi mientras con dificultad me sentaba. La cortisima falda roja que llevaba puesta ese dia dejaba expuestas mis bien femeninas y formadas piernas y al momento de sentarme, los ojos de Ernesto no perdian detalle sobre mi. Ademas la escotada blusa color crema y ese coqueto boton de arriba que tenia abierto le daba al Doctor Ramirez una vision unica de mis voluptuosos senos de mujer paisa. Lentamente, pero como sin querer hacerlo, el cerro la puerta y me dijo que me llevaba al almacen de nuevo. Acababa de firmar las escrituras de divorcio de Mauricio y empezaba una nueva vida. Habian sido 4 felices años de matrimonio al lado de el, con sus buenos y sus malos momentos, y tenia a esa mocosa de Veronica, de 3 años de edad, como la razon de vivir. Era mi hermosa hija, un amor de mujer, y por ella haria lo que fuera. Mientras el Doctor Ramirez conducia por las congestionadas calles de Medellin, sus ojos se repartian disimuladamente entre el volante de su recien estrenado Mazda 6 y mi cuerpo. El, en cada semaforo en rojo o cuando tenia oportunidad, observaba como la ajustada minifalda roja le permitia deleitarse con la vista de mis piernas y en sus ojos, por unos segundos, se leia el deseo de lanzar su mano a explorar el tesoro que entre ellas se escondia. 15 min despues, mientras me bajaba de su carro en la entrada del almacen, senti de nuevo de forma incomoda, como el Doctor Ramirez me recorria con sus ojos de arriba a abajo, pero igual con una sonrisa y un beso en la mejilla me despedi de el. Claro, el me recordaba de nuevo que el comentario hecho por la funcionaria de la Notaria no era en vano. -“Ana Maria… ahora que estas solterita cuando salimos un dia a comer, a conversar un rato y nos tomamos unas copitas.. aprovechame mamita… ademas con lo preciosa que estas me imagino que mas de uno te va a caer tan pronto se enteren que semejante bizcochito de mujer quedo soltera de nuevo”, me dijo el riendose con su tipico acento paisa de la gente de Jerico. -“Lo voy a pensar… tengo que cuadrar mi agenda Doctor Ramirez”, le dije riendome y diciendole adios me voltee caminando hacia la entrada del almacen mientras sentia como su mirada se quedaba fijamente pegada sobre mis nalgas y siguiendo detenidamente el cadencioso movimiento de mi moldeado trasero bajo la corta falda. Esa tarde me di cuenta de que despues de 4 años de matrimonio y 6 meses de separacion estaba a tiempo de rehacer mi vida. A mis 30 años, joven, fisicamente atractiva, con varios admiradores y con las metas claras, ese dia decidi trazar una raya y empezar a escribir un nuevo capitulo. Durante esos 2 años de noviazgo y los 4 de matrimonio fui fiel a Mauricio y a mis pensamientos de pareja ideal. Me case convencida de que tenia en el a una persona idonea. Y estoy segura de que el pensaba lo mismo de mi. Durante todo ese tiempo, tanto en la distribuidora de productos agricolas donde trabaje primero, como ahora en la conocida cadena nacional de hipermercados, tuve admiradores, amigos, jefes y compañeros de trabajo que sin falta, ni pena, ni verguenza me invitaban a motel pensando de que yo seria una presa facil y un polvazo muy rico, como decian algunos de ellos. Obvio, siempre me les negue. Mauricio era el unico en mi vida, era mi esposo y de igual forma compartia con el mi vida intima de pareja. Aunque sus celos y su inseguridad al final acabaron con la linda relacion que teniamos. La traicion, el engaño y la infidelidad dejaron que el cayera al fondo y de igual forma arrasaron con nuestra relacion de confianza. Ya al caer la noche, la ruidosa ciudad de Medellin se aprestaba a seguir paso a paso por la TV, la transmision del partido de Copa Santander Libertadores entre Nacional y Fluminense que se disputaria en Brasil y en el que el verde glorioso necesitaba la victoria. -“Y que pasa si no ganamos”, le pregunte a mi jefe, el Doctor Zapata. -“No mi vida... jodidos… si no ganamos… jodidos”, me respondio el volteando su cabeza hacia el TV mientras el narrador deportivo anunciaba la transmision. -“Pedimos algo de comer.. esta haciendo como hambrecita, cierto?”, me dijo el. -“Bueno… algo asi como unas papitas…”, le respondi. -“Y que le dijo a su esposa?”, le pregunte. -“Pues que iba a ver el partido con unos amigos de la oficina”, me respondio el sonriendo en tono de burla. Ambos nos reimos. Conocia bien el buen humor del Doctor Zapata y el siempre hacia sus apuntes en el momento indicado. En ese momento la cabeza del Doctor se acerco a la mia lentamente. Cerre los ojos. Y senti como nuestros labios se unieron de nuevo en un beso apasionado mientras el dejaba que su lengua se enredara con la mia. Yo le correspondi abrazandolo fuertemente por la espalda. Los 95 kilos del obeso cuerpo desnudo del Doctor volvieron a empezar a sacudirse encima mio y el con sus velludas piernas volvia a hacer esfuerzos por empujarme su verga, la cual permanecia firme, erecta y escondida en lo profundo de mi vagina. Me di cuenta que el habia iniciado de nuevo sus movimientos abdominales y mi humedo sexo empezaba a recibir los sacudones de su varonil miembro. Al lado de la cama, tiradas por el piso, yacian esparcidas mi minifalda roja, mi blusa color crema, mi brassier y mi tanga blancas, las cuales fueron arrancadas de mi cuerpo mientras las manos del Doctor Zapata afanosamente me recorrian toda y me desnudaba a empujones. Al parecer su unico deseo en ese momento era saborear el dulce sabor de mi clitoris y sentir el aroma de mi vagina de mujer recien divorciada pidiendo ser consentida, al mismo tiempo que su boca se devoraba mis senos. Estabamos completamente desnudos, abrazados, el encima mio en posicion misionero, en una de las suites de los moteles que hay por el sector de Calazans. Hacia 10 minutos el habia tocado el cielo y en medio de sus gemidos, gritos, quejidos y llamados a la virgen de Caldas, su verga, cubierta con un condon, habia reventado en lo profundo de mi estrecho sexo. Habian pasado para el Doctor Zapata casi 6 años deseando por ese instante. Desde que empeze a trabajar en el almacen, casi que dos o tres veces por año, el me habia hecho invitaciones formales a motel. Yo le gustaba mucho y el muy decentemente me lo habia contado. Obviamente, siempre teniendo en mente a mi esposo Mauricio sus invitaciones siempre recibian el tipico ‘no’. Esa tarde saliendo del almacen sus ojos brillaron mas de lo normal y su rostro cambio de expresion alegre y descomplicada, a la del tipico hombre que nerviosamente se descontrola cuando la mujer que mas desea se le presenta en minifalda en su oficina y con voz baja y coqueta le dice: -“Ariel... donde vas a ver el partido esta noche?.... hay un motel cerca a mi apto… me invitas?”. Esa noche yo celebraba el hecho de que ese dia habia firmado mi acta de mujer soltera y sin compromiso, y que nuevamente me daba la oportunidad de salir adelante al lado de mi pequeña Veronica. Y que mejor forma de hacerlo que dandole la oportunidad a la persona que me apoyo y me colaboro en el almacen durante todo este tiempo de descubrir con su propia lengua el dulce sabor de mi vagina y la tersa piel que cubre mis senos 36C mientras que su verga reposaba enterrada en lo profundo de mi sexo. -“No se va a cambiar el condon?”, le susurre a el mientras yo me volvia a sentir excitada con sus deliciosos movimientos. El entendiendo mi comentario inmediatamente se detuvo, y pesadamente empezo a levantar su cuerpo, retirando su verga, la cual salio como sin querer de mi tesoro. Su grueso y envejecido pene aun estaba firme y parecia no creer que mi sexo lo habia apresurado por primera vez en los pasados 10 min. Colgando de el, el condon rosado salio completamente lleno de una leche blanca y espesa. Las palabras del Doctor Zapata confirmaron lo que era obvio a simple vista: -“Uyyy Ana Maria… que derramada tan hijueputa la que me pegue….ufff que venida..”. Mientras el Doctor Zapata se iba al baño a tirar el condon que habia usado y con el cual habia empezado la noche, yo me puse de pie y con un papel klinex me limpie los labios vaginales los cuales estaban humedos y empapados de mis liquidos, producto de la deliciosa estimulacion oral que el me habia hecho con su lengua antes de penetrarme. -‘Ana Maria.. cariño… quiero que me regales esa belleza...“, vovio el caminando con un condon nuevo cubriendo su ya, erecta verga. Sonrei. Comprendi su comentario y su deseo fue una orden para mi. El Doctor Zapata me queria coger en cuatro. Me arrodille al borde de la cama y me solte el cabello dejando en la mesita de noche el gancho que lo sujetaba. Acto seguido me prepare dejando entreabiertas mis piernas. -“ayyy diosito… 6 años esperando verte asi Ana Maria…. 6 años esperando este momento”, comento el tambien arrodillandose en el piso y nuevamente con su lengua empezando a estimular mi sexo halando mi clitoris y mordiendomelo deliciosamente mientras con sus dedos jugaba con mis labios vaginales. Por espacio de esos 5 minutos toque el cielo. Mi sexo completaba casi seis meses sin ser adorado por una lengua masculina y la lengua de mi jefe era la afortunada esa noche que hacia un trabajo maravilloso. Mientras el torpemente me introducia su lengua y mi clitoris se convertia en un grueso, colgante y rojizo pedazo de carne producto de la estimulacion, uno de los dedos del Doctor Zapata, no se si con intencion o no, me empezaba a estimular el ano, cosa que me encantaba cuando Mauricio me hacia el sexo oral. Ayudado por los chorros de fluido femenino que de mi dilatada vagina yo emanaba, los dedos de mi jefe encontraron su otro objetivo y empezaron facilmente a entrar y salir de mi culo. Finalmente no aguante mas y fui yo la que tome el mando: -“Penetreme ya Ariel”, le dije con voz entrecortada por la intensa excitacion. De inmediato y como si estuviera recibiendo ordenes, el Doctor Zapata se puso de pie y lentamente me introdujo su verga en lo profundo de mi empapada vagina, momento en el que ambos dejamos salir conjuntamente un gemido intenso de placer. Senti como sus manos se aferraron a mis senos colgantes y el Doctor Zapata se esforzo por asegurarse de que su verga me penetraba totalmente. Luego empezo a mover su abdomen sacando y metiendo su erecto pene y estimulandome el clitoris con sus lentos movimientos cadenciosos. Nuevamente cerre mis ojos, deje mi boca entreabierta y empeze a disfrutar esa exquisita sensacion de excitacion y placer femenino al tener la firme verga de el sacudiendose dentro de mi empapado sexo. Me queje todo el rato y con voz tenue le hacia saber a Ariel que rico que yo la estaba pasando. Durante esos siguientes 10 minutos la transmision del partido de TV pasaba desapercibida para los dos mientras ambos nos quejabamos fuertemente sin temor a ser escuchados en todo el motel. Yo me gozaba el hecho de que despues de 6 meses de separada, la verga de un hombre volvia a consentir mi sexo como mas yo lo queria. Y mi jefe disfrutaba de ese momento unico, instante por el cual espero y con el cual siempre soño. Luego de ser sacudida todo ese rato sin piedad ni compasion por la verga de Ariel y de sentir el golpeteo fuerte y cadencioso del obeso abdomen de el contra mis moldeadas nalgas, tuve ese glorioso orgasmo el cual me lo goze mordiendo mis labios y halando las desordenadas sabanas de la cama. Lo gemi y lo grite como un gol del verde que esa noche nunca llego. Al mismo tiempo que yo tocaba el cielo, la verga de Ariel explotaba escondida en lo profundo de mi sexo llenando de nuevo a chorros el condon con su espeso y blancuzco esperma. Fue un momento muy especial escucharlo llamar a la virgen segundos antes de que su pene colapsara dentro de, en ese instante, mi dilatado sexo femenino, y sentir sus contracciones orgasmicas al mismo tiempo que lanzaba hijueputasos a diestra y siniestra con sus manos aferradas a mis tetas. Mientras nuestras pulsaciones y quejidos se aplacaban y normalizaban, el sonido de la TV de la suite del motel volvio a escucharse. Luego, el silencio complice de nuestros cuerpos desnudos unidos entre si. -“uffff.. Ana Maria.. desde que te conoci por alla en la reunion de navidad del… 2001.. no espera…. uhmm no se … 2002….”. -“2001”, le confirme yo con voz baja. -“Desde que te vi esa noche de Diciembre en la fiesta de Navidad de la empresa, le dije a Alfredo, el man de Compras.... uffff... esa hembrita nueva tiene un cuerpecito muy rico... que novio tan afortunado el que se come ese culo todas las noches…”. -“Siempre soñe cogerte asi en cuatro…. Que delicia…. Mas de una vez me imagine que Mauricio, en ese momento tu novio, era muy de buenas por darte asi…”, comento el mientras me acariciaba mi sudorosa espalda y con sus manos repasaba mis voluptuosos y naturales senos. -“… recuerdo que no solamente fui yo el que te lanzo miradas e hizo comentarios..”, agrego el aun con su voz entrecortada por la excitacion mientras muy seguramente aun su verga eyaculaba ya pequeñas cantidades de esperma. -“Quien mas me echo el ojo ese dia?”, le pregunte riendome un poco. -“Raul, el asistente de gerencia y Pedro, el de Alimentos Carnicos…. Ambos dijeron que con ese ajustado pantalon de lino gris que tenias puesto esa noche, tu delicioso trasero merecia mas de una verga…”. Nuevamente hicimos silencio mientras el sin retirarme su verga seguia acariciando con sus manos mis senos colgantes. -“Que tetas tan deliciosas”, agrego el. Rompi el silencio erotico y le comente que saldria con Ernesto, el abogado del almacen, a almorzar. Queria agradecerle su colaboracion con el proceso de divorcio. -“Y el verraquito de Ernesto que te hizo lo del divorcio me dijo que te lo habia pedido ya dos veces y tu le habias dicho que no…..malparido abogado… el me dijo que se necesita ser un man muy guevon para separarse de una hembra como tu… que es un pecado dejar tus teticas y ese culito de diosa sin dueño… Mauricio es muy marica por dejarte sola…”. Su comentario me toco el alma. Tenia razon. De pronto pense en mi pequeña Veronica y dos largas lagrimas se me escaparon raudamente por mi mejilla. Fue duro escucharlo pero era cierto. Y ahi, en esa cama de una suite de un conocido motel, despues de cuatro años de ser fiel esposa de Mauricio, empezaba a darme una segunda oportunidad de vida, tome la decision que me parecio mas conveniente. Algo que queria vivir y que no me habia dado el chance de experimentarlo. De repente Ariel, se quejo fuertemente y senti como empezo a retirarme lentamente su miembro. Al parecer mi vagina no queria dejarlo salir de alli y lo aprisionaba mientras el lenta y pausadamente veia con su cabeza agachada como su firme pene volvia a ver la luz. Aun en cuatro, voltee mi cabeza y mire como el condon rosado salio nuevamente lleno de su blanca leche. A sus 45 años, el Doctor Zapata me mostraba la vitalidad y el vigor de su vida sexual. En menos de 30 min, dos poderosas cargas de semen habian llenado completicos dos condones y con sus manos sudorosas el nuevamente me demostraba su profundo interes en mi tesoro. -“Mas de un man me debe estar envidiando..”, comento Ariel mientras sin quitarse el condon colgante lleno de su esperma me abria sutilmente mis moldeadas nalgas y con dos dedos me acaricaba la entrada del ano, dejando que uno de ellos se introdujera sutilmente. De forma inmediata salio de mi boca un quejido de placer y molestia. -“Cada cuanto hacian el amor con Mauro?”, me pregunto. -‘Dos o tres veces por semana”, le respondi mirandolo a la cara aun con mi torso volteado en posicion incomoda. -“Cada cuanto te daba por aca?”, volvio a pregutarme el mientras yo dejaba que dos de sus dedos empezaran a entrar y salir de mi trasero. -“Dos o tres veces al mes…. Normalmente cuando llegabamos de reunion con ustedes o con los amigos de la oficina de el… el se ponia celoso porque ustedes me miraban el trasero… esa noche el me lo hacia por detras”, le respondi. -“Pero es que con ese culo tan perfecto el tuyo… quien no se va a emputar de que le miren el trasero a la esposa de uno…”, comento el Doctor Zapata mientras yo lo dejaba que siguiera con su juego de manos. -“Perdoname por el comentario Ana Maria….”, dijo Ariel deteniendose como arrepentido por lo que iba a decir. -“…pero debio ser una delicia preñarte… no me imagino uno en el plan de culear contigo sin forro toda una semana…”. Sonrei y guarde silencio al acordarme la luna de miel con Mauricio en San Andres por alla a finales del 2004. Estando en esa posicion y viendo la mirada que atrevidamente mi jefe lanzaba sobre mi pompis comprendi la razon por la cual ustedes los hombres se enredan con amigas, zorras y demas. El moldeado culo de una paisa los atrae poderosamente y los hace fantasear, los convierte en esclavos de su propio invento y por ultimo los lleva a la perdicion, asi como le paso a Mauricio con la estupida mona prepago que conocio en una fiesta de su empresa -“Doctor Zapata.. gracias por estar tan pendiente de mi en estos pasados meses tan dificiles… gracias tambien por cubrir los gastos del divorcio….”, le dije a Ariel mientras dejaba que mi torso volviera a su posicion inicial. -“Tranquila Anita preciosa… no tienes porque agradecerlo”, me respondio el caminando de regreso al baño. No lo pense dos segundos. Sabia que era la mejor recompensa para el y un justo premio a su decidida colaboracion. -“Ariel… no olvides traer el shampoo del baño….”, le dije cuando lo vi que se disponia a entrar a tirar el condon. -“Shampoo?... para que?...”, pregunto el volteandose en la puerta sin entender de que se trataba mi peticion. Me movi del borde y me ubique en la mitad de la cama de espaldas a el, en cuatro, con mis piernas entreabiertas y dejando que mi torso y mis senos se posaran sobre las desarregladas pero aun calientes sabanas. Voltee mi cabeza y con una de mis manos abri sutilmente mis nalgas dejando que el boton coqueto de mi ano quedara expuesto a sus anchas. -“Me gustaria mucho premiar su desinteresada colaboracion doctor Zapata”, le dije mientras uno de mis dedos se introducia en mi vagina y luego subia al agujero de mi pompis. Dos minutos despues el pequeño frasco de shampoo barato del motel era vertido en la entrada de mi ano mientras que los dedos nerviosos de Ariel se movian torpemente de un lado al otro tratando de estimularme antes de la penetracion. El aun no parecia asimilar que ese juvenil y sexy paradito trasero de Ana Maria Velandia, ese delicioso culo que el siempre habia deseado estaba a solo segundos de aprisionar y devorarse entera su verga y finalmente iba a vivir la experiencia con la que tantos hombres en el almacen habian soñado. El mundo es mar de contrastes. Justo bastaron solo 37 min para que el Fluminense anotara el unico gol del partido y asi dejara por el piso las esperanzas de nosotros los hinchas de Nacional de volver a semifinales de la Copa Libertadores. En ese mismo instante en que propios y extraños veian sucumbir las esperanzas de victoria, uno de sus mas fervorosos hinchas, el Doctor Ariel Zapata, tocaba el cielo y veia la Gloria, como si tuviera la oportunidad de ser campeon de Copa Libertadores solo por esa noche y en medio de gritos, gemidos y quejidos celebraba ruidosamente producto de la fuerte excitacion sexual, el hecho de que su verga estallaba, lanzando a borbotones chorros de su envejecida leche, escondida en el lugar que siempre mas deseo, mi moldeado y parado culo. --- Dos semanas mas tarde… --- El sol de las 2 pm castigaba fuertemente y facilmente unos 24 grados calentaban el ambiente. Caminaba lentamente de regreso al apartamento despues de jugar un rato con Veronica en el parque cercano al conjunto donde vivo sola con la nena cuando el pito de un carro me hizo voltar mi cabeza: -“Culo tan rico prepaguito….que man tan de buenas el que se come todo eso..”, escuche que un joven me grito desde un taxi lleno de banderas de Nacional. -‘Estupido”, pense en voz baja molestandome por el atrevido comentario aunque ya estaba acostumbrada a ese tipo de ofensivos piropos. Tambien pense que habia sido un error mio colocarme el apretado pantalon deportivo de lycra azul para salir a jugar esa mañana con Veronica. No lo niego pero mi paradas nalgas se marcaban perfecto bajo la deportiva prenda y era inevitable que llamaran la atencion. Luego de llegar a la porteria vi dos carros mas adornados con banderitas del verde y con hinchas que desde ya gritaban y animaban antes del partido con el Huila en Neiva buscando la clasificacion a los cuadrangulares finales. Sorpresivamente vi alli el carro de Ariel el cual estaba parqueado afuera. El me esperaba sonriendo en la entrada de visitantes. Mientras me acercaba a el vi como su mirada me recorrio de arriba a abajo. -“Hola Ana Maria”, me saludo de beso en la mejilla. -“Hola Doctor Zapata”, le correspondi yo de igual forma. -“Pasaba solo a saludarla y a invitarla a ver el partido donde unos amigos… gente chevere del Poblado que conozco… no se si tenga planes para esta tarde”. Ambos nos reimos picarezcamente acordadonos de lo ocurrido dos semanas atras. Lo pense un rato. Habia sido invitada por un amigo de Mauricio, mi ex, a salir esa tarde a cine. Obviamente no queria ir ya que con toda seguridad el seguramente me iba a invitar a motel y no queria verme en esa incomoda situacion de decir que no y dar la espalda. Me quede en silencio esbozando una sonrisa de duda pero creo que le hize a Ariel una oferta que no se podia negar. -“Y porque no mejor te dejas invitar a almozar, entre Veronica y yo le preparamos su buen algo y vemos el partido los tres aca en mi apto”. -“Pues la verdad imposible decir que no Ana Maria… y ademas despues de verte caminar con esa lycra que tienes puesta…. Ese es el mejor postre para mis ojos…”. -“Tonto”, le respondi yo riendome y pellizcandolo en su barriga. Tres horas mas tarde mi hija Veronica dormia placidamente acostada en la pequeña camita en su cuarto. Los ruidos de los apartamentos vecinos no la perturban a pesar de que las transmisiones de radio y TV del partido del verde desde Neiva estaban un poco pasadas de volumen. Al fondo se escuchaban los gritos de la gente mientras veian como Nacional sucumbia en sus intenciones de clasificar. Eso no la molestaba para nada. Al lado de su cuarto, tampoco la molestaba los gemidos y los quejidos que de la boca de Ana Maria Velandia, su madre, salian sin ocultar para nada la maravillosa sensacion del orgasmo femenino mientras los 18 cm de la dura y gruesa verga sin condon de Ariel Zapata reventaban en lo profundo de su vagina y le vaciaban, despues de 6 meses de sequia, una poderosa carga de espesa, viscoza y caliente leche que en menos de 20 segundos de contracciones abdominales de su amante, dejaron su sexo lleno de esperma. Alli, acostada boca arriba y con la agitada respiracion de Ariel, escuche el primer grito de gol ahogado de mi equipo del alma. Alli, acostada en la cama sobre la cual comparti los ultimos 4 años de mi vida con Mauricio, mi ex, y con el cuerpo desnudo de Ariel Zapata, mi jefe y desde ese momento mi amante, escuche su primer grito, al sentir como su verga sin condon perdia su batalla de contencion y finalmente detonaba escondida en lo profundo de mi estrecho sexo y vomitaba sin piedad a borbotones los chorros de su calido semen que mi reseca vagina tanto extrañaba. -“Hijueputa…Gol del Huila…”, se escucho gritar a voz en cuello al vecino del 302. -“Hijueputa…. Que derramada…”, me susurro inmediatamente en voz baja al oido Ariel, encima mio, mientras aun esporadicamente sus contracciones abdominales me indicaban que de su verga aun salian gotas de su apasionado jugo. Sonrei. Para el verde se cerraba una oportunidad mas de llegar a la estrella 11. Para Ariel, esa tarde el lograba el titulo que tanto habia deseado y veia como millones de estrellas rondaban su cabeza mientras su deliciosa verga sin condon llenaba abundantemente mi sexo y mi trasero con la leche de la pasion y el erotismo. Viva el verde..!!!!

Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 20 min de lectura calendar_today Junio de 2008
Verde
-“Coloqueme su nombre, su firma y la fecha aca por favor señora Velandia”, dijo la funcionaria de la Notaria Cuarta de Medellin pasandome las hojas de la escritura. Con pulso firme tome la escritura y sintiendo un alivio por llegar al final de este proceso, pero tambien rabia, me apreste a....
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