Después de imaginarte a mi lado y no tenerte, pensé que era tiempo de sentir algo en mi cuerpo. Tomé un vibrador, de muy buen tamaño por cierto, y comencé a imaginar que era tu delicioso pene, ¡incluso se parecían! Así que comencé a jugar con él, con todas las ganas y el hambre acumuladas. Iba a ser todo mío. La sola idea de imaginar que era tu jugoso miembro empezó a traerme emociones y sensaciones indescriptibles. Finalmente me dejaron sola y me quitó la ropa, completica, incluyendo la ropa interior y me quedé solamente con los zapatos altos, imaginando ser una prostituta, tu prostituta. El vibrador sería idealizado, para mí era real, me lo quería comer todo, como lo haría una de esas mujeres. Lo tomé con mis manos y lo llevé hacia mi boca. Y lo encendí. Sentir el motor fue muy excitante, provocaba un suave cosquilleo en la punta de mi lengua hasta que no aguanté más. Me lo chupó todito, lo saboreaba procurando meterlo todo adentro como lo haría con uno real. Al mismo tiempo acariciaba mis senos y tocaba lentamente mi clítoris, era delicioso. Ya la emoción había aumentado de tal manera que podía sentir como se contraía mi vagina, inundada, pidiendo a gritos un poco de atención. Le hice caso a la petición y lo acerqué hacia mi feminidad. Comencé a moverlo suavemente, como lo hace tu pene cuando roza levemente mi clítoris, el movimiento y la vibración de éste provocaba aún más sensaciones en mí. Un delicioso cunnilingus era lo que yo sentía, me estaba volviendo loca. Cada vez ms mojada y ansiosa, quería gritar, tenía que calmar mi ansiedad. De un movimiento delicado pero decidido, lo introduje totalmente, pero por un corto tiempo, pues todavía me faltaba experimentar más cosas con él, contigo. Me demoré una eternidad sacándolo, no tenía ninguna prisa. Afuera, lo moví desde mi vagina hasta mi ano para que me acariciara y me alborotara más. Era una gata golosa, ya quería tenerlo adentro de nuevo, tanto por mi ano como por mi vagina. Lo tomé nuevamente con mi mano y lo introduje haciendo movimientos circulares lentos y profundos para poder sentir sus vibraciones. Era muy excitante como las paredes de mi vagina se contraían y sentían ese movimiento. Te visualicé nuevamente y decidí ponerme sobre ti, frente a frente, lo cabalgué un buen rato, me recosté de lado sobre mi cadera y tomé el vibrador metiéndolo por mi vagina, con mis piernas totalmente abiertas para tener una penetración profunda y placentera, me senté en la orilla de una silla, recostándome en su espaldar y abrí mis piernas elevándolas para simular una penetración profunda. Pasé mi mano con el vibrador por detrás de una de mis piernas y lo introduje nuevamente, en círculos, e inclinándolo un poco para sentir la punta haciendo presión en mi vejiga. En esta posición comencé a meterlo lentamente en mi ano, poco a poco, cada vez un poco ms, lo saqué y lo metí varias veces hasta que lo introduje por completo. Con mi mano derecha lo movía de adentro hacia afuera mientras que con la izquierda me acariciaba. No puedo negar que me encanta la penetración anal, pues la sensación de tenerlo vibrando era muy buena, además hacía que me mojara cada vez ms. Lo saqué por completo y lo coloqué sobre la silla para sentarme sobre él, de manera que pudiera tener mis piernas completamente abiertas, de cada lado de la silla y pudiera cabalgarlo también, al mismo tiempo que lo cabalgaba hacia movimientos en círculo para aumentar ms las sensaciones que estaba teniendo. Lo tomé nuevamente y lo puse en el piso y me puse sobre el de espaldas, llevando mis manos hacia atrás y mis piernas abiertas, quedando elevada imaginando tenerte debajo, bajaba y elevaba mi cadera para introducirlo y sacarlo una y otra vez. Mientras me sostenía con una mano con la otra acariciaba mi clítoris para provocar otro orgasmo, como anhelaba tenerte tomándome por la cintura y moviéndome hacia tu pene y como quería que mis dedos fueran sus dedos. Fue inevitable, quería sentirlo nuevamente adentro de mi, así que le cambié el condón y lo introduje nuevamente en mi vagina, así estuve jugando un rato entre mi boca y mi vagina, me lo metía, lo sacaba, lo chupaba, volvía a meterlo ayyy qué loquita me volví ese día, pensando en ti, con mi vibrador. Te extraño.

Relato de comunidad Autosatisfacciónschedule 4 min de lectura calendar_today Julio de 2008
Masturbada Con Un Vibrador
Después de imaginarte a mi lado y no tenerte, pensé que era tiempo de sentir algo en mi cuerpo. Tomé un vibrador, de muy buen tamaño por cierto, y comencé a imaginar que era tu delicioso pene, ¡incluso se parecían! Así que comencé a jugar con él, con todas las ganas y el hambre....
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