Oye prospecto de Playboy de…, creo que todo el mundo tiene al menos un pedacito virgen, o un pedacito que no le han dado aún lo que yo le puedo dar, voy a descubrir ese pedacito y pondré mi bandera, reconozco que he aprendido montones de ti, no sabía que mis talentos en la cama fueran tan especiales, es más, no sabía que eso era un talento, creía que era normal y no algo mágico que me convierte en una de las maravillas de este mundo, ahora entiendo muchas cosas, se porque quien me prueba no me supera, ya sé porqué quieren volver a probar de mi veneno. Reconozco que me has marcado, que lo que hiciste en mi es imborrable, pero eso no se queda así, te voy a demostrar que soy muy hembra, te voy a marcar con mi hierro pequeño Ponny, ya verás, podrás tener muchas mujeres, pero ninguna podrá superarme, si alguna intenta hacer lo que yo te hacía magistralmente, no conseguirá que me olvides, solo te hará extrañarme y tendrás muy claro que como yo ninguna.
Quizá un dialogo interno similar al expuesto en el primer párrafo tenían aquellas chicas que han logrado poner una marca en mi o quizá la pusieron sin darse cuenta. Poner una marca o un seño, tiene cosas bonitas ya que te da un motivo para recordar por siempre a aquella persona que te permitió vivir momentos de placer únicos, momentos que solo pueden ser posibles con ese ser tan especial, lo negativo es precisamente eso, que solo esa persona lo puede hacer, por tanto genera varios inconvenientes:
Inconveniente 1 - querer más de eso tan bueno: no necesariamente es un inconveniente, es bueno para los dos si ambos desean hacer de esa relación algo formal, o si ya esa relación es algo formal que pretenden que dure muchos años, quizá más años que la vida misma, en ese caso no tendría nada de inconveniente sino todo lo contrario, el inconveniente se presenta cuando no se pueden dar las condiciones para formalizar la relación, ya sea porque las circunstancias no lo permiten, ella no te ama, o tu no la amas, cuesta apartarse pero toca apartarse para no herir a alguien.
Inconveniente 2- Daño para el hombre: esos talentos femeninos que te hicieron vibrar, te ponen un nuevo punto de referencia de lo que es el buen sexo, te hace pensar que tener buen sexo, es hacer lo que hacías con ella, entonces se te crea una incapacidad para poder apreciar lo que recibes porque después de haber aprendido a jugar el ajedrez, jugar damas te parece poca cosa, quieres volver a encontrar un tablero para 32 fichas y en tus nuevos romances no logras encontrarlo.
Inconveniente 3- Daño para una nueva dama: es prácticamente el mismo inconveniente 2 pero de la perspectiva de la nueva mujer que entra en tu vida, ella tiene el problema del fantasma de aquella mujer, por mucho que esta nueva dama intente jugar bien al ajedrez, posiblemente ese no sea su juego y lo más probable es que no lo haga tan bien como aquella mujer, se sentirá frustrada, poco especial, con su orgullo herido porque no logrará llegar a ese lugar que otra ocupa.
Pero no todo es inconveniente, esto tiene solución:
Solución para el caballero: lo que le recomiendo a él, es que deje en ese pedestal a aquella mujer quien lo marcó y que se dé la oportunidad de construir un nuevo pedestal donde se pueda sentar la nueva dama construirlo ambos para que ella pueda llegar a ser alguien especial, partiendo del principio de que no la comparas con nadie sino con ella misma, con lo que hayan construido como pareja.
Solución para la dama: es básicamente la misma solución del caballero, pero regresándonos al principio, si, a aquel dialogo interior que seguro se hizo aquella dama, para eso debes tener claro que lo que ella construyó es de ella, te toca a ti hacer lo tuyo pon tu propio hierro sin pretender borrar el de ella.








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