Era una noche fría, lo se porque podía sentir mi piel erizada, caminaba de prisa por la calle mirando de un lado a otro, llevaba un abrigo negro y debajo del un vestido rojo, el cual podre describirles brevemente, era de seda por tanto se pegaba a mi cuerpo, hacía notar mis senos y si alguien quería detallarme mejor sabría que no llevaba nada debajo, atrás era escotado, tal vez solamente para sentir el deseo de otros hombres al pasar su mano por mi espalda, llegaba hasta más arriba de las rodillas y por ser tan ligero decidí no poner nada debajo y por tanto ni siquiera unas estorbosas medias, mis pies iban libres entre aquellos tacones, Mario Benedeti hubiese escrito poesía sobre mis pies y el deseo de los pies hermosos se hubiese vuelto aquella noche en una fantasía erótica escrita poesía. La lluvia comenzó a caer, haciendo que el frio entre meciera mis huesos y deseando calor desesperadamente, el se encontraba en una esquina tomando un taxi, al acercarme mi cabello se encontraba mojado y suelto, lo mire y al darme cuenta que me miraba en especial mis piernas, como queriendo descubrir que había dentro de aquel gabán, decidí darle una sonrisa y abrir mis labios lentamente haciéndole mostrar el frio de mi cuerpo; en aquel momento el detuvo el taxi y en aquel momento la delicia mas apetitosa de aquel momento, me pidió que subiera primero y cuando decidí abordarlo, le susurre al oído "te deseo". El abordo junto a mi aquel taxi, sin preguntar nombres sin pronunciar nombres, puse sus manos en mis senos, para que los sintiera los deseara, el sin intimidarse mordió mis labios, y me susurro "Que mujer tan apetitosa deja que te caliente con mi pene", en aquel momento abrí mi gabín, y al ver mi vestido como un perro hambriento lanzo sus labios sobre mis pezones, el hombre del taxi le apetecía mirar así que se metió en una calle oscura y detuvo el auto, aquel momento me excitaban ser deseada por dos hombres, era tan caliente que no quería detener aquella decisión. Si algunas dirán que fui una zorra, pero tenía frio y no dejaría desvanecer mi cuerpo, y mucho menos dejar que aquellos hombres se fueran sin disfrutar el placer de mi cuerpo el del taxi solo quería ver pero sabía que su mano estaba sujetando su pene, escuchaba ese gemido el cual era dulce escuchar. Aquel hombre bajo mi vestido y cogió mis tetas entre sus labios, mordiéndolos, apretándolos y luego saboreándolo con su lengua de la manera más jugosa, aquel momento me hacia gemir y me calentaba la idea de saber que el deseo podía con aquellos hombres, eran tantas ganas que tome una de sus manos y la metó en medio de mis piernas aquel hombre se excito más aun al descubrir lo mojada que estaba y además porque no debía pelear con la ropa era como si la comida estuviera caliente y ya servida, deseaba ser comida, así que toque su pene, este era grande y sabroso, desapunte su pantalón y sin pensarlo solo con el deseo me fui hacia su pene para chupárselo y mientras lo hacía deje al descubierto mi cola junto a esa vagina que en aquel momento era apetitosa, el hombre del taxi al verlo tan cerca apretó mas su pene, bajo la silla y comenzó a lamer mi flujo, aquel momento era tan excitante que se lo chupe con más fuerza, aquello me hacia gemir y desearla cada vez mas... Sentía como mis tetas se endurecían y salía flujo de mi vagina el lamia mi clítoris y apretaba cada vez más su pene, y aquel hombre al sentir la húmedas de mi boca sujetaba mi cabeza para que se la chupara entera, me desbordaba de ganas así que abrí mas mis piernas y el hombre del taxi penetro mi vagina era como si supiera que en ese momento era lo que deseaba, mientras me penetraba agarro mis tetas duras y comenzó a masajearlas, era totalmente delicioso, apetecible, y muy excitante, movía mi cadera de un lado a otro haciendo que se sintiera mas excitado, mientras chupaba el pene de aquel otro hombre el cual lo succionaba hacia adentro haciendo que quisiera venirse, el hombre celoso del taxista le pidió que se retirase porque quería penetrarme con fuerza, darse el placer de sentir mi flujo el cual era cada vez más frecuente, el taxista decidió sentarse y ver como aquel hombre me penetraba con fuerza mientras mis tetas hacían un movimiento de arriba abajo.. el seguía apretando su pene moviéndolo entre sus manos lo cual me excitaba aun mas. El hombre me pidió me subiera encima suyo, me siento y comencé a cabalgarlo lo cual podía sentir como mi clítoris rozaba con su pene haciéndome venir una y otra vez era tan delicioso, cabalgaba cada vez más fuerte, me movía pidiéndole mas, el me agarraba del culo y luego chupaba mis tetas al punto que me pidió dejarlo venir cuando lo pidió de esa forma decidí masturbarlo con mis manos y mi boca pero el a cambio seguía lamiendo mi clítoris, era deliciosos ver como se regaba su esperma por mi boca y sentir como se regaba su flujo por su boca, aquel taxista llego de vernos, luego cada uno tomo su lugar, y al llegar tome una ducha...

Relato de comunidad Fantasíasschedule 4 min de lectura calendar_today Diciembre de 2008
Entre La Lluvia Y El Deseo
Era una noche fría, lo se porque podía sentir mi piel erizada, caminaba de prisa por la calle mirando de un lado a otro, llevaba un abrigo negro y debajo del un vestido rojo, el cual podre describirles brevemente, era de seda por tanto se pegaba a mi cuerpo, hacía notar mis senos y si....
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