Una Aventura En La Oficina
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 5 min de lectura calendar_today Octubre de 2009

Una Aventura En La Oficina

Este es mi primer relato espero les guste dejen comentarios para ver si prosigo con mas historias Trabajo para una empresa importante en Bogotá y generalmente termino trabajando hasta muy tarde, en cierta ocasión conocí­ a una compañera de trabajo que aunque casada se conserva muy bien....

18_up_rating

Contenido adulto. Este relato fue escrito por un miembro de la comunidad. Léelo solo si tienes 18+ y mente abierta.

Este es mi primer relato espero les guste dejen comentarios para ver si prosigo con mas historias Trabajo para una empresa importante en Bogotá y generalmente termino trabajando hasta muy tarde, en cierta ocasión conocí­ a una compañera de trabajo que aunque casada se conserva muy bien enterita y a sus horas, luego de conocernos y de comentarme tantas cosas de su vida familiar entablamos una amistad con ciertos toques de algo mas. En una de esas tantas noches en donde debí­a entregar un informe de gestión por cosas de la vida nos quedamos hasta tarde y aunque no trabajamos en la misma área nos queda fácil visitarnos el uno al otro, yo termine de hacer mi informe como ha eso de las 7 de la noche así­ que pase por su área al verla cansada me dirigí­ a donde ella estaba y le propuse que si querí­a le hacia un masaje, ella accedió, estaba lindisima tenia una blusa bastante escotada de color café que se le ajustaba al busto como si fuera un body, un pantalón café con lineas blancas que dibujaban el contorno de sus caderas moldeadas fruto de ser profesora de patinaje en su tiempo libre, sujetando el hermoso busto un sostén de encaje negro con partes traslucidas en fin estaba despampanante, comencé entonces a realizar un masaje en sus hombros cansados y pude notar como con cada movimiento circular sus senos se expandí­an y recogí­an como saludándome picaramente mientras por su escote podí­an verse sus pezones duros y deliciosos. Lentamente fui masajeando su pecho con leves caricias fue entonces cuando recurrí­ a pedirle un poco de crema o aceite para facilitar el masaje, al entregarme el recipiente de la crema sin querer note que tenia unos preservativos de sabores y me dije a mi mismo esto ay que aprovecharlo, le pregunte que porque cargaba en su bolso preservativos y con voz picara y un guiño sexy de sus ojos me contesto:"una mujer nunca sabe cuando se le puedan ofrecer o no?" le conteste claro debes estar preparada hasta en una oficina se te puede ofrecer la oportunidad de utilizarlos, al decir esto una erección producto del masaje y el coqueteo con sus senos delato mi abultada verga entre mis pantalones, sin disimular me miro y dijo uf por lo que veo esta va a ser una de esas ocasiones en se ofrece la oportunidad; y dicho esto empezó a acariciar mi verga por encima del pantalón exitandome mas y mas fue entonces cuando acepte la invitación coqueta a acariciar sus senos que desde hace tiempo deseaba tener entre mis manos. Con una mano tome su blusa y la deslice hacia abajo dejando al descubierto unos senos que habí­a imaginado en mis mas húmedos sueños, ella notando cada vez mas el incremento de mi excitación decidió sacar mi verga de mi pantalón y me de un solo empujón le dió la mas excitante y fascinante mamada que una verga pudiera recibir, era una experta manejaba esa lengua como si estuviera probando el mas delicioso manjar, la deje continuar hasta que no aguante más y decidí­ ponerla en pie para tener el gusto de saborear esos deliciosos senos, acaricie mordí­ y bese sus senos como cuando a un niño hambriento le dan alimento y vaya si yo estaba hambriento; lentamente bese su cuerpo bajando hasta tener ante mi la mas deliciosa de las vaginas era perfecta para mi y aunque no la habí­a visto todaví­a sin aquel velo de ropa interior y pantalón que la cubrí­a podí­a notar perfectamente su figura y como el hilo que tenia se le metí­a entre sus labios, su aroma se podí­a sentir aun por encima de su ropa era un olor penetrante un olor a sexo deseoso de ser devorado, lentamente disfrutando del momento baje su pantalón y sus ropa interior se descolgó dejándome ver una pelvis rasurada y muy cuidada empapada del néctar del deseo, néctar por el cual me morí­a yo, lamí­ sus labios dando besos suaves y delicados hasta encontrar en medio de ellos su clí­toris un dulce botoncito que al lamerlo daba leves brincos producto de la excitación, ella no aguanto mas y empujo su sexo contra mi rostro dejándome lavado en el néctar de su deseo, a los pocos minutos pude sentir como la descarga de su orgasmo me lavaba completamente el rostro y mientras eso sucedí­a ella solamente mordí­a su blusa para no gritar de placer y así­ alertar al vigilante quien era el único que podí­a descubrir la lujuria que nos poseí­a en esos instantes. Fue entonces cuando me levanto y hablándome al oí­do me dijo que esperas utiliza lo que viste en mi bolso y entiérrame esa verga que me esta volviendo loca de tanto hacerme esperar, obedecí­ sin esperar y al voltearla vi como su hermoso culo estaba giñandome picaramente como invitándome a penetrarlo lentamente acerque mi miembro a la entrada de su ano ella me dijo: “no por ahí­ no nunca lo he hecho” tome de la crema que use para el masaje y la unte a la entrada de su ano lubricandolo lentamente para abrirle paso a mi verga ella disfrutaba hasta que estuvo lista para mi. Fui testigo como muy despacio se hundí­a mi verga en su ano proporcionándole oleadas de placer infinito provocando movimientos rí­tmicos y acelerados que le dieron un fabuloso orgasmo, yo todaví­a no me habí­a venido querí­a disfrutar el momento, me senté en una silla y la senté en mi verga pero esta vez le introduje mi miembro por la vagina que para ese entonces era como un manantial de pasión se moví­a delicioso proporcionándome tanto placer que inevitablemente provoco en mi el mas delicioso orgasmo de toda mi vida, pero ella no contenta con esto se levanto y retiro el condón y me dejo atónito pues como si de una pelí­cula porno se tratara succiono todo el semen que se encontraba adentro y lo tragó todo. Nos besamos y prometimos trabajar arduamente hasta tarde solo para tener mas momentos excitantes en ese instante escuche el radio del vigilante, nos arreglamos como pudimos y con un poco de dificultad por la sensibilidad que nos produjo nuestro encuentro nos incorporamos desde esa ocasión he ganado el premio del empleado del mes 3 veces por mi compromiso con la compañí­a y créanme seguiré trabajando hasta tarde todo sea por mi empresa jejejeje.

— sexmenconcam

22 de octubre de 2009

visibility 712 lecturas chat_bubble1
sexmenconcam

Escrito por

Soy hombre heterosexual

Comentarios

1 comentario

Inicia sesión para dejar un comentario.

login Entrar
  • coste-aibiza
    coste-aibiza · 10 de oct de 2009

    Muy Chevere la aventura en la oficina me has creado la necesidad de tener un compañero de oficina como tu. . . . Besos

Sigue leyendo

Otros relatos hetero: general

Lo más reciente

Recién publicados por la comunidad

Ella es Mía

Sexo con maduras

Ella es Mía

Frank0922Frank0922·hace 10 horas
schedule 7 min
visibility 126favorite 0chat_bubble 0
Mujer Grande.

Fantasías

Mujer Grande.

elmen21elmen21·hace 12 horas
schedule 1 min
visibility 97favorite 0chat_bubble 0