Mirecompensa
Relato de comunidad Autosatisfacciónschedule 5 min de lectura calendar_today Febrero de 2010

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El primer cuatrimestre de la universidad se me habí­a hecho muy cuesta arriba. La verdad es que habí­a tenido muchos exámenes y tantos dí­as estudiando pueden ser muy agobiantes. Por suerte, me habí­an salido bien y me pude conceder una recompensa, por otro lado muy merecida. Mi recompensa....

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El primer cuatrimestre de la universidad se me habí­a hecho muy cuesta arriba. La verdad es que habí­a tenido muchos exámenes y tantos dí­as estudiando pueden ser muy agobiantes. Por suerte, me habí­an salido bien y me pude conceder una recompensa, por otro lado muy merecida. Mi recompensa es un apartamento que tienen mis padres al lado de la playa. En verano ellos viven allí­, pero ahora, en Marzo, siempre estaba vací­o.. Así­ que decidí­ pasar allí­ una o dos semanas sola, con mis libros para leer, con mi playa, mi televisión y sin nada que estudiar. Los dos primeros dí­as fueron tranquilos. En la playa no habí­a casi nadie. Bueno, sí­, habí­a un chico muy mono. Tení­a el pelo rubio y una carita de ángel, pero no me hací­a mucho caso porque siempre estaba con sus apuntes. Parece que él no habí­a tenido la suerte que yo y sí­ tení­a que estudiar. Al tercer dí­a por fin salió un poquillo de sol. No es que calentase mucho, pero se estaba muy a gusto. A mí­ me encanta ponerme morenita. Así­ que me puse el bikini que me habí­a traí­do. Pronto vi que sí­ me cogerí­a el sol, así­ que cómo no me gusta que me quede marca, me quité la parte de arriba del bikini. Parece que la visión de mis tetas le desconcentraba. Porque yo sentí­a que ya no estaba constantemente en sus apuntes. Estaba más activo de lo normal, meneaba la cabeza, moví­a las piernas sin parar,..estaba cómo nervioso. ¡Y eso a mi gustaba! Me excitaba sentirme observada. Y sabí­a que el estaba deseando comerme las tetas. Cómo hací­a buen tiempo decidí­ darme un baño. La verdad es que querí­a que me viera de cuerpo entero. Sabí­a que se iba a excitar muchí­simo al verme salir del agua con mi bikini mojadito, marcando mi coñito y verme los pezones duros por el frí­o. Y eso hice. Salí­ del agua al poco, yo sentí­a que me habí­a estado siguiendo con la mirada todo mi baño, pero yo hací­a cómo que no me daba cuenta. Al llegar a la toalla decidí­ que lo mejor era irme a casa y dar por finalizada la mañana de playa. Pero no querí­a despedirme sin darle alguna pista al chico. Así­ que cuando cogí­ mi toalla y mi mochila, le lancé una mirada de deseo que estoy seguro que le hizo dar un respingo en la polla. Mi táctica no tardó en dar resultado pues por la tarde, cuando volví­ a bajar, allí­ estaba él, pero esta vez sin papeles. Parece que habí­a decidido que ya estaba bien de estudiar. O quizás querí­a estudiar otra cosa. Yo estaba cachonda desde esta mañana. Ver cómo me deseaba con la mirada me habí­a puesta cachonda y querí­a follármelo. Así­ que puse mi toalla cerca de él, para que se lanzara. No tardó, no. Pronto estábamos hablando. Se llamaba Alex y tení­a que estudiar porque un examen le habí­a salido mal y tení­a la recuperación en dos semanas. Charlamos toda la tarde, estaba muy a gusto con él así­ que le invité a cenar a mi apartamento. Llegó antes que yo hubiera acabado de preparar la cena. Le abrí­, le dije que me acompañara a la cocina para ayudarme y así­ lo hizo. La cocina no es muy grande, no caben dos personas juntas sin tocarse así­ que allí­ estábamos los dos pegaditos. Pero lo bueno vino cuando tuvo que pasar por detrás de mí­ para coger la sal. Sentí­ cómo su polla rozó mi culo. Yo le miré y el me devolvió una sonrisa traviesa. Allí­ empezó la verdadera noche. A partir de ese momento parece que él siempre tení­a que coger algo de mi lado y siempre me rozaba el culo con su polla. Ésta cada vez estaba más dura y eso me estaba poniendo malí­sima. Sentir ese paquete duro en mi culo era una delicia. En uno de esos viajes permaneció allí­, con su polla en mi culo un rato, yo estaba muy caliente. Sentí­a que mi coño estaba chorreando, estaba deseando que me hiciera algo. Y eso hizo: empezó a hablarme al oí­do. “Te gusta lo que sientes..te gustarí­a sentirle dentro de ti..”Y empezó a comerme el cuello y a mordérmelo. Y pronto sentí­ cómo su mano se deslizaba por debajo de mi falda y me acariciaba mi coño por encima de mi tanga. Me encantaba cómo me estaba tocando así­ que me abrí­ un poco más de piernas para dejar mi coñito bien accesible. Pero de pronto sentí­ algo muy gordo. Eso no era su dedo. Sin darme yo cuenta se habí­a bajado el pantalón y se habí­a sacado la polla. Era eso lo que sentí­a jugando con mi coño. La sentí­a golpearlo, y eso hací­a que mi vulva bombease de placer. Así­ que puse mi culo en pompa. Querí­a sentirla mejor. Él parece que tampoco podí­a más, porque me bajó el tanga y empezó a comerme el coño. Dios, que lengua tení­a. Que bien me lo estaba haciendo. Yo estaba cachondí­sima y chorreaba mucho. El lo notó, porque pronto dejó de comérmelo y me metió la polla. Estaba tan cachonda que la polla entró muy fácilmente hasta el fondo. ¡¡Dios que grande era!! Sentí­a cómo me llenaba el coño entero. Cada embestida era más placentera que la anterior. Me estaba muriendo de gusto. Y me corrí­ con un sonoro gemido de placer. Parece que mis gritos de placer le estimularon aún más, porque empezó a follarme con más fuerza, las embestidas eran brutales. Me azotaba el culo, me agarraba las tetas,..¡¡Joder, que follada me estaba dando!! Cuando estaba a punto de correrse la sacó, me dio la vuelta y me obligó a arrodillarme para que se la comiera. Querí­a correrse en mi boca. Y yo estaba deseando sentir toda su leche. Pronto sentí­ su chorro. Llenó mi boca por completo, pero estaba delicioso. Estaba muy perra y lo querí­a todo para mí­. Allí­ seguí­, comiéndole la polla, saboreando hasta la última gota de semen. Decidimos ir a mi habitación para seguir con la fiesta. Al final no cenamos. Eso sí­, follamos cómo dos salvajes hasta las tantas de la madrugada. Nunca nadie me habí­a hecho sentir tan puta y tan cachonda a la vez. Parece que el chico con su carita de ángel era más demonio de lo que parecí­a.

— jgplatino2002

20 de febrero de 2010

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jgplatino2002

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Soy hombre heterosexual

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