Hola pareja de amigos: Como les mencioné anteriormente, normalmente estoy en internet los domingos y ocasionalmente algún otro día entre semana. Ahora, les voy a contar algo que me pasó la semana pasada: Resulta que, por hobby, hago algunos mantenimientos eléctricos, y una amiga me pidió el favor de que le revisara unas máquinas a una vecina suya. En efecto, fuí sobre las 2 de la tarde del Jueves antepasado a la dirección que me había dado mi amiga. Toqué la puerta y, luego de identificarme, una señora, de unos 60 años, relativamente alta, cabello hasta los hombros y, imagino Yo, talla catorce en pantalón, me abrió y me hizo seguir para que viera el daño. Como no hago eso con frecuencia, me tomé el tiempo para charlar con la señora, que tenía puesto un pantalón de sudadera y una camiseta de franela, y sin brassier, pues podía notar sus pezones a través de la tela. Como les comenté anteriormente, me fascina ver unos senos bajo la tela y sin brassier, por lo que me sentí bien con la señora, que cumplía éste requisito. Le noté unos senos medianos, pero ricos, pues se movían a medida que la señora me explicaba el daño de un motor, y para mejorar la cosa, cuando se agachó a mostrarme dónde estaba conectado, pude verlos a través del escote de la blusa, pues sin ser muy grandes, me permitió verles hasta el pezón, cosa que me comenzó a llevar el pensamiento hacia otro lado. El acceso a la casa es por el garaje, al fondo del cual se encuentran las escaleras para subir al segundo piso, donde vive la señora, y abajo, en el primer piso, posterior al garaje, un espacio donde se encuentra instalada, una pequeña fábrica de productos alimenticios. La señora, de nombre Lucy, me lleva hasta el lugar de la fábrica y me indica la másquina la máquina que está fallando. Es un motor eléctrico, colocado sobre un mesón. Que no funciona, me dice la señora, desde hace algunos días. Observo por debajo y noto una toma eléctrica quemada. Cuando hube identificado el daño, le expliqué a la señora y le pedí el favor de que me comprara un toma corriente nuevo. Mientras la señora fué a conseguir el repuesto, me dejó en la sala escuchando música y tomando un vaso de jugo. Desde ahí, veo el patio de ropas, a través de una ventana. Me acerco y puedo ver ropa interior colgada en una cuerda. Hay, entre otros, unos diminutos interiores, blanco, con encajes, colocados en la cuerda más cercana a la ventana, y como toda ropa interior femenina, no deja de llevarme hasta el cuerpo de su dueña, que imagino bastante sexy. La señora se demoraría unos 5 minutos y regresó, y claro, me pilló mirando a través de la ventana hacia el patio, y obvio, los interiores blacos y diminutos, por lo que me hace el comentario, que no son de Ella, sino de la novia-esposa de su hijo, que hace unos días viven en uno de los apartamentos, pues la casa tiene otros dos, de los cuales uno es donde vive su hijo. Además, me dice sonrriendo, que Ella, solo tiene unos dos o tres interiores, aunque no tan pequeños, solo para algunas ocasiones, pues generalmente, no los usa. Me entregó el repuesto y me dijo que quería ver dónde estaba el daño, para que la próxima vez que le sucediera algo parecido, tener idea de lo que debía de hacer. Fué así como se metió conmigo debajo del mesón donde estaba la máquina, para ver lo que Yo hacía, y claro, nuevamente se agachó, ahora un poco más, y nuevamente pude ver sus tetas. Pero no sé, si la dama lo hizo a propósito, o fué inconscientemente, pero como el lugar es bastante estrecho, me colocaba las tetas sobre mi hombro y las sentía tan suavecitas, que ya no puede, - tal vez a los 5 o diez mintutos de estar tan certca de Ella -, que le dije, algo en broma, algo en serio, que hacía días no tenía algo tan delicado en mi hombro, a lo Ella me pidió disculpas y trató de alejarse, pero fué tan real la situación, que se golpeó la cabeza con la máquina y se dovolvió sobre Mi, y ahora la teta no quedó sobre mi hombro, sinó, sobre mi cara, pues Yo la estaba mirando mientras Ella intentaba salir. Bueno, pues miestras la señora se sobaba la cabeza por el golpe, Yo tenía sus teticas en mi cara. Ella me miraba y no atinaba a alejarse, entonces, le cogí una mano, le pedí que me perdonara por hacerla mover tan bruzcamente y le acaricié la cabeza. Ella se me acercó más, no dijo nada y me apretó contra su pecho. Nos sentamos en el piso y me animé a abrazarla, para consolarla, pues sus ojitos, amenazaban llanto por el dolor del golpe. Ella aceptó mi abrazo de buena manera y me dió gracias por el ánimo que le daba. Nos quedamos abrazados por un momento, sin decir nada, y al Yo apretarla contra mi pecho, hacía que la blusa se abriera y me permitiera ver sus teticas. Ella, también lo notó, me miró a los ojos, y me dijo: - Me perdonas por mostrona? A lo que le respondí: - No!... por el contrario, gracias por mostrármelas, están divinas! Y a continuación, me dice: - Mira, Alberto. Soy una mujer ya madura, casi vivo sola aquí. Mis hijos, no vienen casi, y el que vive aquí, en ese apartamento, solo lo veo ocasionalmente. Más a menudo, veo a su mujercita, que debe tener unos 20 ó 22 años, cuando lava en el patio y coloca sus calzoncitos en la cuerda. Normalmente, permanece solo en esas taguitas, que no le tapan nada, como que le gusta que le vea las teticas, porque para qué, se le ven bien lindas, pequeñitas y bien paraditas, imagino que mi hijo las debe gozar muchísimo, pues acá alcanzo a escuchar cuando están culiando, y como que la niña, es bastante escandaloza cuando culea, ay...perdón, disculpa por esa palabra, es que me dá envidia cuando los escucho y recuerdo que Yo también lo hacía, y ahora, ni eso hago, porque no tengo con quien, y a veces siento que lo necesito, que me hace falta un hombre, que me haga el amor, aunque sea de vez en cuando. Bueno, Yo solo escuchaba tan alentadoras reflexciones, por lo que me animé a meter mi mano bajo la blusa, cogí sus teticas, subí la blusa y comencé a chuparlas, primero una, luego la otra, y rápidamentemente, metí mi mano entre sus piernas. Ella me cogió una mano y se la colocó sobre la cuca. Nos besamos, seguí acariciándola por encima del pantalón y nos acostamos en el piso. Me pidió que le acariciara, por dentro del pantalón, a lo que no me opuse y claro, tampoco tenía interiores, por lo que mi dedo acarició el gallito de inmediato. - Alberto, Yo no me depilo como las muchachas de hoy, aunque hay veces que me dan ganas de hacerlo, pues creo que se ven bien sin vellos, como la de mi nuera, pues me la mostró un día para animarme a depilarme, y claro, no sé si será verdad, pero Ella me dice que a los hombre les gustan las cucas depiladas. Además, un sobrina mia, ya casada, también me dijo hace unos días, que me podía depilar, para que Yo aprendiera, y lo estoy pensando. Me mostró su cuca, y Ella solo deja unos pocos sobre la rajita, pues a su marido le gusta así. - Bueno, le respondo, Yo también las prefiero con algo de vellos o bien peluditas, pero si están totalmente depiladas, no me molesta, las disfruto igual. Ella sonrrie, abre las piernas, se mira la chocha y me dice que si me gusta lo que veo, o que si prefiero verla depilada, que le vá a decir a su sobrina, que le depile la chochita y que luego me la muestra. - Alberto, es que el marido de mi sobrina, a veces viene con Ella y se quedan acá conmigo. Él es un morenito, buena persona. Como no tienen ropa acá, le presto una toalla para el baño, normalmente él me abraza y es muy cariñoso conmigo. A veces, cuando sale del baño, que está en mi pieza, lo hace envuelto en la toalla, viene y me abraza y, a veces, si estoy acostada, se acuesta a mi lado, y Yo le siento su cosita, dormidita, blandita sobre mi pierna y siento ganas de cogérsela, de acariciarla y ponérsela dura. Alberto, hace unos días, él me la arrimó más de lo normal, Yo lo noté y le dije que qué había por ahí abajo, claro, la reacción inicial de él, fué de pena, pero Yo le dije que tranquilo, que Yo lo entendía, pero que por qué estaba así, entonces me contestó que esa noche, él quería culiar y mi sobrina le había dicho que no, porque de pronto, Yo los escuchaba, entonces que tenía muchas ganas de culiar, y que además, había leído algo sobre los maridos que quieren ver a sus mujeres con otro hombre o con otra mujer, que le había comentado a mi sobrina sobre el tema y que no le había llamado mucho la atención, pero que él, si le gustaría verla con otra verga, que Yo qué pensaba. Todo este tema de conversación, tanscurría mientras estábamos en el piso, Yo le acariciaba la cuquita, le chupaba las tetas y Ella, con sus manos entre mis pantalones, jugaba con mi verga. - Pues, amiga, creo que esa fantasía es muy común entre los hombres, y en mi caso, me gustaría llevarla a cabo, le respondo. - Alberto, me dice. Pues lo que Yo le dije, era que si él quería, que lo hiciera, pero sin obligarla, que Yo iba a tratar el tema con mi sobrina, y que según como la viera, Yo la animaría, y que si él quería, Yo les ayudaba en lo que pudiera. - Bueno, le dije. Si Usted quiere, pues Yo también puedo ayudar en algo! - Jajaj, se rie Ella. Te harías del rogar, no? - Pero dime, qué tal está tu sobrina? Está buena? - Si! Está bien bonita, me dice. Tiene 34 años, ha tenido dos hijos, y según el marido, es bastante caliente, solo que le dá pena hablar de sexo, pero cuenta algunas cositas, como que le gusta mamar verga, que le mamen la cuca, ver películas de sexo, incluso, alguna vez me dijo, que le gustaría ver desnuda otra mujer. Fue cuando me mostró la cuquita depilada, y me dijo, que así había visto una en una película, y le había gustado. También me contó, que en una fiesta, había bailado con un amigo de su marido, que le había sentido la verga algo dura y se había arrechado, pero que "le había tocado comerse al marido esa noche". - Bueno, pero Usted cree que Ella se anime a comerse otra verga? le pregunté. - Pues de verdad, creo que si no quiere, Yo la haría querer, pues lo que me ha dicho, así lo demuestra. Bueno, pues como estábamos algo incómodos en el piso, me acomodé mejor y saqué mi verga, Ella la acarició con una ternura inexplicable. Vaya si la admiraba. La besaba por los lados, como si temiera besarle la cabecita. La mordía por los lados pero no se animaba a chuparla! y Yo, muriéndome de las ganas de verla mamando, pero nada. Ella, ya recostada en el piso, me abrió las piernas, y Yo sí, a mamar cuquita, luego Ella se sentó sobre Mi, y me dió una culiada espectacular! Se movía delicioso! Vaya mujer...... Pero como el tema de la sobrina me interesaba, le volví a tocar el tema. Le propuse que hablara con el marido de la sobrina, y le propusiera conocernos, él y Yo. Pero, en eso, escuchamos abrir una puerta, y Ella, que pensaba que estábamos solos, me dijo que era la mujer de su hijo la que había salido al patio, que fuéramos a verla, y claro, ya estaba colgando su ropa en las cuerdas, y solo llevaba puestas unas tanguitas rojas diminutas! Qué tetas tan divinas! Qué culo!.... en fin, estaba deliciosa. - Ve Alberto? Cierto que está muy linda mi nuera? Me dijo Lucy. - Te la comerías? - Vaya por Dios, cómo no? le respondí. Seguí disfrutando de la escena, mientras la damita tendía su ropita y ví el esmero que ponía al colgar suz cuquitos. Todos pequeñitos y de todos los colores. - Ahora, solo falta que venga a ver si tengo algo de comida, porque si está sola no ha hecho nada de comer, ni para Ella. Y mientras hacía éste comentario, la nuera acabó su tarea, y la vimos salir del patio, pero inmediatamente, sentimos golpear en la puerta, y claro, mi amiga, sabiendo que estaba casi desnuda, corrió a abrirle la puerta, y el espectáculo, estaba junto a nosotros, que también estábamos algo ligeros de ropa. Claro la reaación de la señora, fué de sorpresa, pues si bien no le importaba que su suegra la viera desnuda, jamás imaginó, que hubiera un hombre desnudo con Ella. Pero mi suegra, ni corta ni peresoza, la cogió de un brazo, y le hizo entrar. - Hija, le dijo. Tranquilita, no te alarmes, que es un amigo y ya te vimos en el patio, como no te gusta la ropa y nosotros también estamos desnudos, pues anímate y nos acompañas, linda. - Pero Mamá Lucy, dijo Ella, qué pena! Por Dios! Y cómo se llama el Señor? - Alberto, le respondí, mucho gusto y bienvenida, aunque no se mi casa. - Gracias, Alberto, Yo soy Adriana, y qué estaban haciendo Ustedes dos solitos aquí? - Adivina, dijo Lucy. - Pues por lo que veo, dijo Adriana, ya más relajada,estabas comiéndote algo rico, no suegrita? - Si mijita. Me estaba comiendo ésta cosita? Cómo te parece hija?, dijo Lucy. - Hay suegrita, y Yo que pensaba que ya no te llamaba la atención los hombres, cómo es la vida! No, Alberto? - Sí hija, pero no me has dicho aún, cómo te parece ésta verga, dijo Lucy, mientras le mostraba mi verga, que la tenía entre sus manos. - Pues mira Mamá Lucy, la de tu hijo es blanca y ésta es morenita, dijo Adriana, mientras se la quitaba de las manos a Lucy, y creo, que como que ésta es más grande, como las que ví anoche en una película. - Mijita, es que mi hijo no vino anoche? dijo Lucy. - No señora, lo esperé viendo películas y como no vino, me tocó solita, pues estaba con ganas de una cosita de éstas, dijo Adriana, mientras dirijía su mirada a mi verga, que aún acariciba con miedo. - Pues Adrianita, ya ni películas tengo, porque no he cambiado las que te mostré, y como mijita no me ha traido otras!, dijo Lucy en tono jocosa. - Pero suegra, para qué películas, si con ésta verga te puedes entretener? o acaso, quieres ver películas y comerte una verga?, argumentó Adriana. - Bueno niñas, intevine Yo. van a seguir discutiendo, o seguimos una conversación que teníamos con Lucy? - Ah sí? y de qué hablaban? se puede saber?, dijo Adriana. - Pues hacíamos el amor, y cuando te sentimos en el patio, hablábamos de las cucas depiladas, como la tuya, le respondí. - Y por qué de la mia, acaso es la única que han visto sin vellos?, dijo Adriana. - No, niña, dijo Lucy. Es que le decía a Alberto, que tú te depilabas y que sería bueno depilarme Yo también. - Bueno Alberto, y qué te parece la mia? Así peladita? Te gusta, o no?, me dijo Adriana. - Por Dios, Adriana, dije. Si a alguien no le gusta la tuya, que aún no la veo, entonces, será marica! Todos reimos al unísono. - Adrianita, dijo Lucy, por qué no nos dejas ver tu cuquita, porque Yo la he visto de lejos, y ahora podría verla más de cerca, no? - Suegrita, pero qué curiosa, no? Dijo Adriana. Pero está bien. Se la muestro, a los dos, pero nada de tocar, oye Alberto? - Bueno Adrianita, si eso quieres, pues ni modo, respondí. - No, pero mejor, quítame las tangas Alberto, y así no te quedas con tantas ganas, dijo Adriana. - A ver, Adrianita, qué es lo que tienes ahí? le dije, mientras comenzaba a bajar esa diminuta prenda. - Vamos a ver qué es lo que se come mi hijo, dijo Lucy, porque supongo que está muy buena, porque casi tumban la casa cuando están culiando, no hija? - Hay suegrita, perdónenos, pero no sabíamos que Usted nos escuchaba, dijo Adriana. - Si mijita, pero qué es lo que te hace, para que hagas tal escándalo? Preguntó Lucy. - Suegrita, lo que más me gusta, o bueno algo que me gusta, es que me clave por el culo. Si suegra, por ahí me mata! Me fascnia, y sabe a quién le debo ese gusto suegra? dijo Adriana. - No mija, dijo Lucy, a quién? - Pues a Clarita, tu sobrina, dijo Adrina. Ella me antoja cuando me cuenta que su marido, la clava por el culo. Lo prové, y ahora siempre me tienen que clavar por ahí, suegrita. Es delicioso, casi mejor que por la cuca, o chocha, como dice Usted. Pero bueno, Alberto, qué te parece la mia? Si te gusta? Y a Tí, suegra, te gusta mi cuca? Cierto que es linda? - Mijita, pues sí, Responde Lucy. Mira qué labios tan lindos tiene, pero déjame, tocarla. Sí, linda, está bien apretadita e imagino que la verga de mi hijito queda bien apretadita ahí, no? Pero, huele a algo? Qué es? - Hay suegra, ya te dije que anoche me acaricié solita, y como no me he bañado, aún huele a Mi, no alberto? - Pues no sé, no la he olido, dije, pero puedo hacerlo? - No sé, dijo Adrina, pero listo, huélela, pero un momento, hagámonos en el sofá. Ya no quedaba más por hacer, era mi oportunidad y la aporveché. Me acerqué, supuestamente a olerla, pero con la lengua la caricié. Sabía que no opondría mucha resistencia y así fué. Fuí metiendo y sacando mi lengua de esa dulce raja. Chupé los labios de esa cuca. Degusté cada gota de sus jugos. Y claro, mi Lucy, no podía quedarse quieta. Cuando vió que Yo seguía con mi boca en la cuca de su nuera, se dispuso a mamarme la verga nuevamente. Adriana gemía y se acariciaba las tetas, y mi suegra, se animó y también cogió una de esas tetas. La pretaba con ganas. Casi gritó, para que Adriana le gogiera las tetas, y ante tal petición, Adriana le pidió que se las diera para chuparlas. Yo mientras tanto, seguía chupando esa deliciosa cuca y metía uno de mis dedos en su culito, y así comprové que lo que Adriana había dicho, sobre el la clavada por el culo, era cierto. A cada metida de mi dedo, gemía y se retorcía. - Adriana por favor, dijo Lucy. Súbete en Alberto y cómete esa verga. Siéntela bien dentro, así como Yo la sentí hace un rato. Eso era lo que hacíamos mija, culiábamos en el piso. Me chupè un buen rato esa verga, y verdad hija, que está bien rica? Métetela en esa cuca y luego me la das para saber a qué sabe tu cuquita, si? - Sí suegrita, dijo Adriana. Voy a estar clavada por otro hombre por un buen rato, porque así se lo había comentado a Clarita. Le había dicho que quería comerme otra verga, y gracias a Ti, ahora me la estoy comiendo. Claro que jamás pensé que Usted me la trejera a la casa, y menos aún, que la compartiéramos, qué tal si le contara a Clarita. Se moriría de la envidia, porque a Ella también le gustaría. - De verdad mijita? Dijo Lucy, sacándose un momento mi verga de la boca. Ella te dijo eso? Que quería comerse otra verga? - Sí señora, hace dos días me lo dijo, respondió Adriana. Cuando estubo aquí y vimos una película. Y que quiere hacerlo con otra mujer, también, que quiere chupar una cuca y un par de tetas. Que otra mujer se la coma. Y hasta con dos hombres, como lo hacían en la película, una verga por la cuca y otra en el culo. Que le echaran la leche en la boca, porque le fascina. Que hay veces que no se pone calzones y se pone muy arrecha. Imagina suegra, que me viera aquí, sentada sobre esta cosota y a Usted acariciándome las tetas y a Mi chupándotelas! Jamás lo creería! - Si, dijo Lucy. Jamás lo creería. Pero te cuento algo? Quédate quieta por un momento y te lo digo, si? Resulta que hace unos días, Jorge, salió del baño en toalla, se acostó a mi lado, como ya lo has visto y cuando me abrazaba, se le paró la verga. Yo, pues le pregunté por eso, y me dijo que Clarita, no le había dado cuquita esa noche y que además, estaba pensando que le gustaría verla con otro hombre. Que rico verla clavada por otra verga. Cómo te parece? Pue sYo voy a tratar de conseguirle a alguien para que la clave y Jorge la mire bien clavada, qué rico, no? - Si, suegrita, pero deberían invitarme, para ver lo que pasa, no le parece? dijo Adriana. - Sí mija, pero ahora, por qué no me djas comerme es verga? Propuso Lucy. Mira que ya quiero sentirla dentro otra vez. O mejor, déjame mamarte la cuca un ratico, si? Con sabor a mi verga, porque ésta verga es mia, oyó? Solo te la estoy prestando un ratico, mijita. - Ay, suegra. Qué rico la siento. De verdad, jamás pensé comerme otra verga hoy. Por favor, no le cuentes a tu hijo. Y suegrita, dame tu cuca para chuparla también, porque Yo también tengo antojos, dijo Adriana, disponiéndose a mamar a su suegra. Yo solo escuchaba la convesación, y ahora clamo por hacer parte de ésta familia. Ya imagino a la sobrina de Lucy, sobre Mi, y su marido viéndola bien clavada. - Por favor mija, claro que me puedes mamar todo lo que quiereas, dijo Lucy. Pero ahora, mi antojo es verte tomar toda la leche de Alberto, para cuando te vea besar a mi hijo, recordar todo ésta tarde. Para recordar, que disfrutaste otra verga. Que la mamaste con sabor tuyo y mio. - Sí, suegrita. Ya te iba a pedir lo mismo, porque quiero leche en mi boca, pero ahora, quiero que ves cómo me como esa verga por el culo, porque no me van a dejar con las ganas, no Alberto? - Claro que no, respondí. Solo dime cómo te colocas, y Yo te la meto por ese culito rico, porque de pronto, a tu suegra también le dan ganas por el culo, no? Adriana se colocó en cuatro y procedí a clavarla, muy lentamente. Fué rico, pues Ella se movía con delicadeza, pero con pasión. Así estubo mi verga, durante unos cuantos minutos, hasta que sentí que no podóa retener mi leche un segundo más. Saqué mi verga, con señas le indiqué a Adriana que me iba a venir, y ella, rapidamente, me ofreció su boca para recibirla toda. - Ay si, suegra, Yo quiero verla clavada por ese culo, por está rebueno, no Alberto? Dijo Adriana.Ya quisiera tener Yo verga para meterla ahí. Porque he visto las ganas de los hombres cuando vá por la calle, y Ella se hace la loca, solo los antoja. - Mijita, no crea que los antojados son solo Ellos, también me caliento y a veces tengo que venirme para la casa a pajiarme en el baño o en la cama, dijo Lucy, como con enojo. Ahora, cuando los siento a Ustedes culiar, qué cree que hago? Pues pajiarme, mija. Por eso, ahora que vino Alberto y se presentó la oportunidad, he culiado con ganas y quisiera que no se fuera, y mire mijita, hasta nos comimos nosotras, cosa inimaginable, hace solo unas horas. Pero así es la vida, ahora, espero que pueda convencer a Clara para reunirnos y hacer algo rico, a lo mejor invitamos a Alberto y Yo me puedo comer a Jorge, pues solo le he sentido su verga, y sería bueno comérmela. Y mire mija, cómo será ver a Clara clavada por otro hombre, Ella que se las dá de muy sana, ja. Por eso mijita, cuando quieras comerte a Alberto, me avisas, o si quieres, cuando Alberto venga, te aviso, para que vengas, si puedes, no te parece? - Si suegra, vamos a seguir haciendo cositas ricas, aquí en la casa, sin salir, bien juicionas, pero bien culionas y, Alberto, gracias por ésta tarde, puedes confiar en nostras y venir cuando quieras. Así estubo mi verga, durante unos cuantos minutos, en el culo de Adriana, hasta que sentí que no podía retener mi leche un segundo más. Saqué mi verga, con señas le indiqué a Adriana que me iba a venir, y Ella, rapidamente, me ofreció su boca para recibirla toda. Luego descansamos un rato y subimos a la cama de Lucy. Mujer deliciosa, como esas, pocas. Ahora, nos llamamos y preveemos vernos de nuevo, pues la señora quiere cumplirle el deseo al esposo de su sobrina.

Relato de comunidad Sexo con madurasschedule 19 min de lectura calendar_today Mayo de 2010
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Hola pareja de amigos: Como les mencioné anteriormente, normalmente estoy en internet los domingos y ocasionalmente algún otro día entre semana. Ahora, les voy a contar algo que me pasó la semana pasada: Resulta que, por hobby, hago algunos mantenimientos eléctricos, y una amiga me pidió....
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