Como el sexo y la pasión le ganan la batalla a ese fuego pequeño de amor.
Un jueves llegue al municipio donde estaba trabajando, estaba un tanto feliz, en Cartagena (mi ciudad) había compartido en tiempo con una niña muy linda y gran persona era Aleja, ella cumplía todo para ser mi novia, de esas que uno lleva a su casa y le presenta de una a su mami con gran orgullo. Patricia, la dueña de la casa donde estaba pensionado de 33 años y una hijita hermosa de 1 año y medio, vio en mis ojos una expresión de felicidad y me preguntó “qué te hicieron en Cartagena” yo no le dije: nada. Ese día determiné que llamaría por teléfono a Aleja y le diría todo lo que ella me hacía sentir, la llamé, hablamos más de una hora pero de otras cosas, se hizo tarde y así le dije que tenía algo muy importante y personal que decirle y que la llamaría al día siguiente, de esa manera ella esperaría que le dijera lo que sentía.
El viernes, día en el que debía decirlo todo, Patricia me invitó a salir y me dijo que me llevaría a pasear para que conociera el pueblo ya que yo me andaba quejando de que no tenía quien me paseara. Patricia estaba interesada en que yo tuviera algo con su mejor amiga porque ella andaba deprimida y tal vez algunos momentos de locura que la sacaran de la monotonía y mejorarían esa depresión crónica que tenía desde hace 6 años, la edad de su hija y el tiempo que llevaba sin tener nada con nadie.
Ese viernes hacia una neblina tremenda, fuimos hasta el centro a cargar el cel de Patricia y yo iba a llamar a mi amiga para declararle mis sentimientos pero empezó a llover y terminamos refugiándonos en una discoteca, Patricia me brindó unas cervezas, cuando escampó se hizo tarde para llamar a aleja así que le dije a Patricia que llamara a su amiga pero su amiga pero ella tenía el cel apagado(o por lo menos eso fue lo que me dijo patri). Como ponían mucho reggaetón, música que no era la favorita de Patricia, nos fuimos a la disco de al lado, allí nos dimos cuenta de la química que teníamos en la pista de baile, mientras bailábamos nuestros labios estaban muy cerca y tenía muchas ganas de besarla pero, no quería embarrarla, en un momento no controlé el impulso e intenté besarla pero ella me esquivo sutilmente.
Mientras estábamos sentados las ganas eran tan fuertes que sabía que no había remedio y que la iba a embarrar, se me ocurrió que en la próxima que bailáramos, la estrategia seria acercar mis labios y de manera muy sutil rozar los suyos hasta besarla, Cuando salimos a bailar de nuevo, busque que mis labios estuvieran cerca de los suyos, ella buscó lo mismo y en un instante nos hundimos en un beso profundo que duro un lapso de varias canciones tal vez una tanda de 4 o 5, cuando nos sentamos a la mesa no dijimos nada de lo ocurrido, hablamos de otras cosas, conscientes de que la estábamos embarrado pero que nuestros deseos ansiaban que eso pasara.
Bailamos y de nuevo nos besamos al ritmo de vallenatos salsa y merengue, en la mesa ella me dijo que la próxima vez me rumbera a su amiga que ella lo necesitaba más, nos seguimos besando ella me empezó a morder los labios, como un Drácula empecé a besarla en el cuello, ella me pasó la lengua por la oreja y en ese momento me mostro que sabía hacer cosas muy deliciosas eso fue algo que despertó tremendamente mis ansias de hacerle el amor. Al salir de la discoteca nos fuimos caminando a casa, ella no quería que la agarrara de la mano porque era una persona muy conocida y no quería que todos se dieran cuenta de lo que estaba pasando entre nosotros.
Pasamos por una calle un poco oscura y sola, en ese momento la bese con ansias, le masajee las nalgas, nuevamente mi sentido vampírico buscó su cuello y ella arrecostó su zona vaginal a mi zona penal y se meneaba deliciosamente, de forma circular y presionaba con fuerza, eso me excitó demasiado, le levanté una de sus piernas y nuestras respiraciones se precipitaron abruptamente, ambos explotamos en pasión, le levanté la minifalda, y ella se montó sobre mí abrazando mi cintura con sus piernas y se agarró de mi cuello mientras continuaba con su esquicito movimiento, le corrí un poco su hilo dental color blanco, e introduje mis dedos en su vagina que se sentía tan suave como mantequilla sentí sus bellos púbicos que en realidad me exitaron.
Cuando la cosa se estaba poniendo súper buena ella me dijo: “espera, espera, yo no soy así”, se bajó de ese caballo que tenía ensillado y se dispuso a seguir con el camino mientras se acomodaba la falda, en ese momento la tome por la espalda, le arrecosté mi zona pélvica a sus nalgas, le agarre las tetas y la besé en el cuello, ella por un momento se dejó pero luego se me zafó, yo le dije que nos fuéramos a un hotel y ella me dijo que no iba a pasar nada, la tome de la mano y empecé a caminar a su lado, pasamos cerca de un hotel y entonces la halé hacia ese lugar pero ella se me desprendió y se alejó de mi.
La caminata hacia casa continuaba, cada 2 metros parábamos para besarnos, una band de la policía pasó lentamente por la calle, seguimos caminando hasta llegar a un punto en el que dos caminos nos llevaban a la casa: uno oscuro y otro iluminado. Por aquello de la seguridad, sugerí tomar el iluminado, ella, por llevarme la contraria prefirió el más oscuro, de repente se dio cuenta que ese camino era el apto para hacer locuras fue entonces cuando intento arrepentirse pero con un beso le hice ver que debía asumir con lujuria la decisión que había tomado, la band de la policía volvió a dar vueltas por donde estábamos.
Entre besos y caricias cargadas de mucha pasión caminamos hasta un parque que también estaba oscuro me senté en una banca y Patri se sentó sobre mí, mientras me besaba con ansias y me mordía deliciosamente, me deleitaba con su fascinante movimiento pélvico entonces, nuevamente le levanté la falda, e hice a un lado si hilo para que mis dedos volvieran a sentir la suavidad de su vagina.
Nuevamente detiene la acción y se me sienta de espaldas y me dice “sinceramente tengo muchas ganas y como sigas caigo, pero mañana me sentiré como una perra callejera, de todos modos tarde o temprano caeré contigo, es mejor que las cosas pasen en un momento y lugar adecuado para yo seguir sintiéndome la mujer seria que siempre he sido”. Le prometí que no le haría nada esa noche entonces ella se me montó encima y empezó a besarme con pasión y a enloquecerme con su movimiento pélvico, tuve que hacer un gran esfuerzo para literalmente quitármela de encima, ella estaba toda despelucada, des atalajada y con una mirada de fiera pareciera que mi promesa le hubiera quitado un peso de encima y la necesidad de controlarse, luego le arreglé la ropa, la peine con mis manos y caminamos hasta la casa.
Al día siguiente salí temprano rumbo a otro municipio, no tuve la oportunidad de verla antes de irme pero pasé todo el día pensando en Patri, no fui capaz de llamar a Aleja para declararle esos sentimientos que Patri en una noche se había robado. Al día siguiente me dispuse a regresar a casa, mi corazón empezó a latir con mucha fuerza al ver el cartel que decía bienvenido al municipio.
Después de lo que vivimos esa noche pensé que no tardaría mucho en hacerle el amor pero nada, fueron muchos los intentos, me mantuvo con las ganas más de un mes, eso incremento el deseo y la pasión de manera ostensible, también despertó muchos sentimientos lindos. Estuvimos a punto de hacerlo más de 6 veces, antes de hacerlo le hice sexo oral 2 veces, estuvimos desnudos en muchas ocasiones y las cosas se dieron un día en la mañana cuando ya me acostumbraba a besarla y acariciarla apasionadamente todos los días, tenerla desnuda a mi lado y a acariciar su vagina sin esperar que se dieran las cosas, mejor dicho que me dejara hecho un fogón.
Patri y yo tuvimos una relación en secreto aunque, varios se dieron cuenta de lo nuestro en situaciones al estilo de american pie jeje. Hicimos el amor en sitios chéveres como en el sofá de la sala cuando hay gente durmiendo, en el baño público de un colegio mientras dan clases y en la oficina.
Patri me dice que gracias a mi descubrió sentimientos y deseos que ella no sabía que era capaz de sentir, a mí me queda el recuerdo de muchas cosas lindas: ella se quedaba viendo televisión hasta tarde para esperar que todos se acostaran y de esa manera compartir un rato solos y a oscuras, ella salía a trabajar muy temprano, mientras todos dormían, yo ponía mi alarma del cel para despertarme a darle el beso de despedida y luego regresar a cama con el corazón contento y tranquilo por haberle dado el beso que me debía durar hasta la noche, vivimos muchos momentos lindos realmente la rutina a su lado era maravillosa.
Ahora vivo en Cartagena, estoy solito a veces llamo a Patri, su hija es un encanto quiero fotos. haaa no les había dicho que su hijita es divina, me adoraba, yo jugaba mucho con ella y más tarde patri me confesó que fue esa una de las razones por las que planeó primero rumbearme y después si cederme a su amiga.
Aunque muchas veces bromeé con que le echaría los perros a la amiga de Patricia, nunca lo hice, con Ale, aun hablamos pero el tiempo de echarle los perros caducó tanto para ella como para mí.
Conclusiones:
Para las chicas eso de dejar a un chico con ganas funciona, es buena estrategia de conquista, dejen ver algo de sus deseos pero no se extiendan demasiado que termina es aburriendo y dejando espacio para que otra se robe a su chico.







Comentarios
0 comentarios
Inicia sesión para dejar un comentario.
login Entrar