Mi nombre es Darío y ella es Vannesa,de 28 y 26 respectivamente y llevamos casi 9 años de una hermosa relación en la que he llegado a conocer esta mujer que amo con todo mi ser y estoy seguro de que ella a mi también. Nos conocimos en la universidad en primer semestre y sostuvimos la relación durante toda la carrera hasta alcanzar el grado profesional, ahora estamos a punto de conformar un hogar en un pueblo cerca a Medellín.
Vane es muy linda sin llegar a ser como las mamacitas 90-60-Revienta llenas de cirugía que invaden esta región. También es muy delicada en su forma de ser, super-consentida y se siente atraída por los hombres altos, trigueños, ojos claros, con cuerpos bien trabajados y sobre todo le gustan bien dotados en cuanto a longitud y grosor (>19 cm y bien cabezones). Cuando tenemos sexo le encanta que la trate con delicadeza y poco a poco irla llevando a su clímax.
El relato hasta este punto no tiene nada de especial de no ser porque desde hace varios meses me ha llamado la atención el mundo swinger, un mundo sin tapujos ni doble moral que caracteriza la sociedad colombiana.He leído muchos documentos en internet y los excitantes relatos de esta página en los que se intercambian parejas, en donde una pareja comparte a su ser amado con un completo extraño, en donde entre ellos mismos se confiesan y colaboran para cumplir sus respectivas fantasias, aquellos en donde la relación llega a su fin por un amante furtivo e inclusive hasta una especie de reglas que al parecer se respetan en este mundo.
Para mí el primer paso para ingresar a este mundo sería ver disfrutar y ser disfrutada a Vane por otro hombre, entre chiste y chanza se lo he insinuado pero casi siempre recibo una negativa rotunda cuya única justificación que encuentro es la crianza tradicionalista que ella recibió en su seno familiar. La última vez que se lo insinué me respondió que le encantaría estar conmigo y otro hombre a la vez pero esta confesión fue seguida de una sonrisa picara y la frase: “No mentiras, como se te ocurre” y la verdad no sé si es que ya le suena la idea y no se atreve a confesarlo.
Últimamente, mi deseo se me está volviendo una obsesión a tal punto que me despierto en la madrugada supremamente excitado por el hecho de imaginar que Vane está con otro hombre pero también con nudo en el estomago, no sé si es por los celos que me da al imaginarla con otro o de la excitación que me produciría semejante escenario en donde los únicos espectadores seríamos la pareja del extraño y yo.
Por eso me gustaría que las parejas swinger de Medellín o alrededores con experiencia en el tema, que sean lo suficiente maduros y sepan manejar este tipo de situaciones me regalen consejos prácticos para convencer a Vane a que acceda a mi deseo, luego me ayuden a cumplirlo y así poder poco a poco disfrutar con mi Vane de las delicias del sexo basado en la confianza y la complicidad del mundo swinger.
Perdonen si no está bien redactado, solo espero conseguir ayuda por este medio. Por favor solo gente seria, pueden escribirme a 📧, mensajes necios nisiquiera me molestaré en leerlos.
Saludos








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