LOS NECESITO A LOS DOS, QUIEN SE PODIA RESISTIR
Esta es la 3era y última parte del relato con esta hermosa mujer, que me dio la oportunidad un día cualquiera por el MSN y después me hizo realidad disfrutar de algo que no se puede cambiar por nada como es el sexo, el divino y excitante SEXOOOOOOOOOOOO
Después de esa excitante experiencia en la taberna, lo que sucedió en el taxi y luego en la sala del apartamento, que por cierto les dije que olía a sexo se llego el momento de vivir mi primera experiencia de un trió. Y para que más, con esta mujer todo se tenía que disfrutar.
Ese cuarto era único, de verdad que solo incitaba a la pasión y el deseo, ella y él se acomodaron en la cama y yo me senté en una silla que tenían al lado.
De manera picara me miro y me dijo
-Relájate y disfruta de lo que vas a ver, solo te pido un favor por ahora mientras nos ves quiero que te masturbes es lo menos que puedes hacer y como para que no me fuera a arrepentir de hacerlo me lo cogió entresus labios y me le dio un par de mamadas suaves y profundas que me hicieron casi venir, luego me cogió la mano y me la puso en mi verga y empezó a mostrarme como me tenía que hacer, su esposo de manera no menos picara que ella me dijo
-No puedes decirle que no, o acaso crees que te le puedes negar, mi única reacción a su pregunta fue cogerlo con la otra mano ya que la primera ella me la había puesto y hacerme de lo más rico que se pueden imaginar.
Ella de manera provocadora me dio la espalda y paro su culo hermoso frente a mí y empezó a mamárselo a él, mientras con una mano lo cogía con la otra empezó a tocarse esas nalgas redondas y provocativas, mi pene se quería explotar trataba de hacer lo posible por no hacerlo pero ver ese trasero moviéndose desafiante para mi, era algo que no podría retardar por mucho tiempo.
El muy afortunado de su marido empezó a contorsionarse de manera salvaje en la cama y ella más y más se lo chupaba, era casi delirante lo que decía y ella se movía más y más, les aseguro que espectáculos como esos son difíciles de tener y yo me sentía demasiado privilegiado de ser testigo de semejante situación.
Pasados unos minutos y de verdad no sé cómo este hombre no se había venido ante semejante mamada se paro y la empezó a voltear quedando su rico coño rasurado y rosadito frente a mí, el muy sinvergüenza y pícaro me miro y me dijo
-Te gusta todo lo que ves, deseas mi mujer, quisieras estar en mi lugar, y que estarías dispuesto a hacer para lograrlo, esa fue una pregunta muy comprometedora y difícil de responder para mi, estaba metido en la misma boca del lobo y viendo como este lobo feroz hacia trizas de caperucita, pero la verdad era que yo no hacía nada por evitar esa situación deseaba como nunca que este lobo llevara a cabo su faena.
-No sé qué decir, solo que siento un gran deseo de ser parte de esta historia y aceptare humildemente el papel que me toque.
-Está bien me respondió. Luego de esto clavo su cabeza en esa rica cuca y le monto su cuerpo encima de ella para que se introdujera su verga nuevamente en esa boca que se lamia de placer.
Por unos instantes solo se oían jadeos y palabras que me hacían reventar, ellos si de eso sabían y para la muestra un botón.
De repente él se levanto y mirándome me dijo
-Es toda tuya la estaba preparando para ti, e inmediatamente se hecho para atrás y me fui acercando para penetrar esa rica cuca que estaba mojada no sé si mas por ella o por el después de semejante mamada.
Mi verga entro nítida y con una arrechera única solté un quejido que ella también me respondió cuando me dijo
-Que rica esa vergota dame duro, quiero que me llegue hasta mi garganta, y luego se volvió a meter la de su marido en su boca.
La penetre como nunca con mucho deseo y pasión sentía como mis pelotas se estrellaban contra los cachetes de sus nalgas una y otra vez.
Luego ella retiro a su esposo y se inclino hacia mí, empezó a abrazarme y decirme
-Dame más duro, quiero que me des todo lo que tenes, mientras con sus manos me agarraba mis nalgas y las empujaba hacia ella, me sentía morir y de verdad que se me olvidaba que el duro estaba ahí, pero en realidad ya no estaba, no sé en qué momento se retiro, pero eso que importaba, de repente apareció nuevamente en la puerta del cuarto y con una cámara empezó a grabar.
-Dale más duro quiero oírla gritar quiero que te desee y te pida tanta o más verga como a mí.
Eso fue dinamita en mis oídos no podía comprender como se podía manejar tanta complicidad, pero era verdad esa sí que era una pareja especial.
La tocaba por todos lados, la penetraba de manera casi animal sentía el paroxismo total que una relación genital podía dar, era inconfundible el sentir de nuestros cuerpos y el golpeteo de mi pelvis contra la de ella, mientras su esposo se preocupaba por tener los mejores ángulos de nuestro desfogue.
Luego ella mirándome me dijo:
-No te vengas por favor, quiero que toda tu leche rica quede en mi rostro y llamando a su esposo también quien coloco su cámara en un trípode se arrimo, luego ella en medio de los 2 se arrodillo y empezó a mamar nuestras vergas de manera extasiante, mientras se lo mamaba a él cogía mis pelotas con su mano masajeándolas de manera exuberante, de verdad que ella si sabía que era hacer con la verga y las pelotas de un hombre.
Mamadas iban, mamadas venían, verla como se disfrutaba la mía, era único veía que no había en ese momento ningún tipo de pudor todo era sexo, todo era pasión, todo era arrechera, todo era emoción, en ese lapso también se disfrutaba los dedos míos en su cuca empapada, y en un momento inesperado se saco mi verga grande y me cogió los dedos y empezó a chupárselos, que cosa por DIOS, como resistir a semejante embate de esta mujer.
Pasados unos minutos cogió nuestros penes en sus manos y metiéndoselos en la boca los succiono de tal manera que hizo por arte de magia que cual volcanes explosivos empezaran a derramar toda su lava blanca y al sentir ese fogonazo único se lo empezó a esparcir por su bello rostro blanco que se confundía con el espesor de nuestra leche ardiente.
Fueron segundos de placer inolvidables para mi, mis piernas no pudieron mas y caí sobre las sabanas cual castillo de naipes se derrumbaba al ser tocada una de sus fichas.
No sé qué paso pero en ese momento me olvide en donde estaba, me olvide ante quienes estaba, me olvide que había invadido la privacidad de personas muy especiales, pero en ultimas me dije algo de mas que hice para merecerme semejante placer.
Gracias a los (2) por este inmenso placer que me dieron.
Gracias a ti amigo por ser tan complaciente y especial con tu mujer, yo se que ella también lo es contigo y por eso es que sos así.
Y gracias a ti Milena divina, gracias por todo eso, gracias por hacerme tan feliz y gracias ante todo por darme la oportunidad de conocerte y derramarme sobre ti.
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