La verdad a mi edad nunca he estado con una puta, no sé si este sea el termino mas sacro para referirse a las mujeres que se dedican a esta para mi noble labor, pero creo que es la forma más directa de hacerlo y además me gusta llamar las cosas por su nombre, no voy a decir que no he ido nunca a un putiadero o a un sitio donde hagan estriptises porque esto no es cierto, durante los años de universidad y en los comienzos de mis 20 fui a varios y a decir verdad la pasaba de maravilla, en Cali este tipo de sitios están más o menos bien ubicados ósea no quedan al otro extremo de la ciudad sino en una zona céntrica -yo vivo en el sur -no se correo tanto peligro como según me han contado pasa con sitios de muy buen nombre en ciudades como Bogotá, y las muchachas suelen tener un excelente comportamiento si se les tienen la copa de aguardiente siempre a rebosar, como dije antes, la pasaba muy bien porque siempre íbamos con un grupo de amigos, casi siempre íbamos al mismo sitio y después de varias veces estábamos hasta con las mismas “amigas” siempre lo repito yo llegaba hasta el punto de bailar bien amacizado canciones como esa que dice …. Y yo que te deseo a morir, que importa esta es la última vez….” Y no sé que más cosas, pero a nada más, porque siempre he tenido un problema con el hecho de pagar por recibir amor, no es que crea o sienta que soy lo más parecido a Brad Pitt, pero tampoco me considero el doble de Mandíbula, persona que además hasta donde se es casado y padre de familia lo que nos deja a todo el resto de mortales un montón de esperanzas.
Pero continuemos con este relato, la historia se remonta entonces hasta cuando yo tenía más o menos unos 18 o 19 anos, tenía una novia a la que quería mucho y que además me encantaba, era una mona natural, de ojos claros, dientes blancos, sonrisa generosa, flaca, con unos senos pequeños pero apetitosos, unos pezones también pequeños y rosados que eran mis favoritos y una cola apretada y bien parada, como solo puede estar la cola de una joven de 18 años, que terminaba en unas piernas hermosas y bien torneadas según me decía por hacer mucho patinaje y por comer mucho zapallo, su piel era blanca y sus vellos monos y era uno de los momentos favoritos de mi vida ver los vellos de todo su cuerpo erizarse cuando yo recorría con mi lengua toda su espalda desde el cuello hasta el precioso y misterioso en esa época para mi, circulo de su ano, aunque no estudiábamos lo mismo, si lo hacíamos en la misma universidad, ella vivía sola, y su cuarto era entonces un templo solo dedicado al sexo y la lujuria en el cual hacíamos de todo y con todo lo que estuviera a nuestro alcance, desafortunadamente ella fue una más de las personas que tuvo que emigrar a España en la época en que todo el mundo por lo menos en Cali, emigro a España, aunque seguimos en contacto algún tiempo, después del cambio de residencia por parte de ella y alguno mío el contacto se perdió y di por perdido este amor de post adolecente.
Sólo hasta hace algunos meses que la volví a encontrar comprando unos jeans en el centro, donde medio Cali compra ropa, yo iba caminando desprevenido esta calle con la idea de buscar un sitio donde tomarme una cerveza por hacia un calor de los mil demonios y al pasar por este almacén vi como adentro una hermosa mujer luchaba por subirse un precioso jean mientras se miraba en un espejo, la mujer estaba hermosas así que me hice el que miraba algo en la vitrina y cuando se dio vuelta pude ver que era mi ex de hace algunos años convertida en una tremenda mona, con la que los años habían sido muy generosos, pude ver como sus senos que antes eran pequeños ahora eran bastante grandes y redondos de lo cual estoy agradecido con el cirujano que realizo esta excelente maniobra, debo admitir que desde el momento en que la vi, sentí ganas de hacerle el amor, los recuerdos del sexo con ella me habían perseguido por gran parte de mi vida y sin lugar a dudas la calidad de mis otras amantes era medida teniéndola a ella como referencia, ahora estaba más buena, aunque aun era delgada sus formas eran más amplias, sus caderas se habían ensanchado y sus nalgas habían crecido, nos saludamos y fue como si el tiempo no hubiera pasado entre los dos, la invite a que se tomara una cerveza conmigo en una especie de mirador que queda cerca del sitio donde estaba comprando el jean y donde por supuesto tengo que decirlo la cerveza era económica, el sitio era oscuro, y se podía bailar, lo cual yo esperaba hacer para que el contacto físico fuera más rápido y así saber si tenía esperanzas de probar esas tetas que se movían al ritmo de su elegante y estilizado caminar transparentándose a través de su blusa blanca de tiras que parecía explotar al no poder soportar su delicioso contenido.
La charla fue muy divertida hasta que yo pregunte en que estaba trabajando en España, ella se sonrió, tomo un sorbo de cerveza, acaricio el pico de la botella con su dedo índice, inclino la cabeza y sonriéndome y con una mirada picara me dijo, soy dama de compañía, casi con un susurro, yo no lo pude creer, pero no me escandalice, hice un par de preguntas mas pero cambie el tema, las cervezas fueron varias, la música era salsa de la buena y decidimos bailar para recordar viejos tiempos, no perdí tiempo y le baile bien apretado, pegándole sus tetas a mi pecho, y el cierre de mi pantalón al suyo, bailando muy suave, y hablándole al oído de cualquier cosa, diciéndolo me encantaba verla, que la había recordado mucho, que lo que más recordaba era por supuesto los días enteros que dedicábamos al sexo y todo lo demás,note con complacencia que mis palabras le gustaban y pude sentir que pegaba mas su sexo al mío que en ese momento ya estaba bastante tieso, hablamos pero mi boca buscaba su boca y la de ella la mía, por fin nos besamos bailando, sin detenernos, un beso húmedo, con furia, su lengua y la mía se encontraban y entrelazaban en lo que parecía una lucha de dos fieras, pude sentir que seguía siendo mía. Después de dos canciones más y de tener la boca morada como quien ha tomado mucho vino tinto de tanto besar, me dijo al oído que quería ensenarme algo de lo que había aprendido en su profesión, pero que tenía que ser a su manera, que ella era una profesional y que yo debía pagar por sus servicios y que ella no era una puta barata, me pareció divertido así que le seguí el juego.
Tomamos un taxi y la lleve a paraíso, durante el camino nos besábamos, mientras yo trataba con desespero de tocarle su cosita pero el grueso y odioso blue jean no me dejaba, deje mi mano allí y con el dedo pulgar le hacía fuerza, en unos instantes sentí como subía la temperatura del pantalón y se ponía pastoso, estaba tan húmeda que casi se mojaba, busque su cierre y lo baje con mucho cuidado de que no se escuchara nada, lo logre y mis dedos golosos buscaron su cuca, en este corto viaje de su pubis a sus labios pude sentir un bosquecito de bellos bien cuidados que se organizaban en un caminito que terminaba en la cueva de su clítoris, lo que me hizo emitir un corto gemido, y lo que hizo que ella tuviera un espasmo que la hizo tornear su espalda, su cosa estaba completamente húmeda y su clítoris esperaba ansioso el toque de mis dedos, no me pude contener y metí mi dedo más largo dentro suyo solo para comprobar que era un espeso lago de sus jugos que ya para este momento tenían todos mis dedos encharcados, lo metí y lo saque tres veces, y con la otra mano me cogí mi verga, ella me miraba mordiéndose los labios y conteniendo un grito, el taxista no se daba cuenta de nada o al menos no nos decía nada, porque note que el camino se demoro más de lo que debía, sentí como su mano se poso sobre la mía y me invitaba a que me adentrara más profundo lo cual hice, metí completamente mi dedo y comencé a meter el otro lo cual fue fácil el dedo y ella estaban completamente mojados, cuando lo termine de meter tuvo un orgasmo, lo sé porque pude sentir como me apretaba los dedos con sus labios internos hizo dos movimientos espasmódicos y cerró los ojos apretándolos, creo que le duro una eternidad en ese momento llegábamos a nuestro destino, y con lamano que tenia seca, le pague al chofer, entramos ala habitación, y no pude resistir la tentación llevarme la mano a la nariz y sentir su apetitoso aroma, aroma que aun hoy escribiendo estas líneas lo siento y me excita.
Dentro de la habitación fue como si yo hubiera entrado en la cueva de un feroz oso,quise besarla pero no me dejo, me dijo que primero tenía que darle dinero, que sin plata no había nada, le di casi todo el que tenía en el bolsillo, estaba muy excitado, me tumbo en la cama y comenzó con un baile encima mío, sus manos tocaban el techo de la habitación donde hay un vidrio enorme, su cabello estaba mojado y lo usaba como una extensión de su cuerpo, batía la cabeza casi con la misma destreza con que batía sus caderas, haciendo que el cabello cubriera su rostro, algunas veces desde donde mi miraba a través de sus mechones como si fuera una fiera mirando a través de los barrotes de su celda casi podía ver como se lamia las comisuras de su boca, con sus manos jugaba a que estas fueran las de su amante, aunque como dije antes ya habíamos hecho el amor un centenar de veces, esta era una persona distinta a la que yo había conocido antes, mi excitación estaba llegando a un límite, me quite la camisa lo más rápido que pude, no quería perderme ninguno de sus movimientos, se había quitado la blusa y desde donde yo estaba podía ver los senos mas parados que yo había visto nunca, sus pezones estaban tan duros y tan arrugados como la Pepa de un durazno, fresca fruta que te invitaba a los excesos, ahora no sabía que mirar, su cabello, su lengua alrededor de su boca, la turgencia de sus senos bailando al ritmo de la música, que por supuesto era una de esas tandas larguísimas de reggaetón que ponen en las emisoras de música joven de Cali, que en ese momento bendije, para cuando ella se estaba quitando el pantalón para dejarme ver una espectacular tanga, color negro con un corazón hecho en piedritas brillantes en la zona del pubis, yo ya me había desnudado y disfrutado del show con mi herramienta en la mano, conteniéndome a veces para no acariciarme mucho.
En calzones como estaba, se agacho, en un gesto casi de gimnasta, y se metió mi polla en su boca puso su mano derecha en mi pecho para sostenerse y con la otra me cogía los huevos, atónito mire por el espejo y era casi como ver otras personas haciéndolo lo que me excito mas tuve que contenerme para no venirme; se la metió toda, toda en la boca, la mamada perfecta, se arrodillo, escupió en el glande y con las dos manos repartió todo el lubricante natural sobre la venosa superficie, mientras me miraba, solo para volvérsela a meter a la boca otra vez, repitió la misma situación varias veces, hasta que yo no soporte mas y se la saque de la boca la tire del pelo y casi le arranco los labios con un beso que era más bien el encuentro de dos lagos, se soltó de mí y me tiró otra vez en la cama, se corrió la tanga, me cogió la polla con una mano y con la otra se abrió lentamente los labios de su hermosa, caliente y chorreada cuca, jugó con la punta de mi pene a lo largo de toda su raya recorriéndola un par de veces, cerró los ojos y vi como mi verga se fue perdiendo dentro suyo, lentamente, que hueco, que apretado estaba, no entiendo cómo, que caliente estaba, y se sentó en mi verga, cabalgo sobre ella unos instantes y luego llena como estaba se dio la vuelta y quedo de espaldas a mí, la imagen era de ensueño con su cabello sobre su espalda y ella cabalgando sobre mí, rumbo al reino de las fantasías, rumbo a una parte de mi cerebro que guardara esta imagen por siempre y será traída siempre que estando solo necesite algo de consuelo.
Sus jugos estaban sobre toda mi pelvis, y se regaban por mis huevos y por todas mi piernas, la puse en cuatro y la penetre rápidamente, sentí un aayy, de placer que le salió de muy adentro, la bombeé duro, mientras con el pulgar de mi mano derecha, le penetraba el culo, se lo penetre tanto que pude tocar a través de su piel mi pene entrando y saliendo, creo que tuvo otro orgasmo en ese momento, yo no aguantaba más, saque mi dedo y mi sexo, coloque la punta en dirección a su culito que estaba un poco abierto y me deje venir en una larga y espesa descarga que le inundo todo el culo y se chorreaba hacia adelante mezclándose con sus jugos, mis piernas no me daban mas y caí encima de su espalda.
La noche continuo así hasta que los dos caímos en un sueño profundo mezcla de cansancio, agotamiento y el efecto de las cervezas, cuando me desperté en la mañana como era de esperar no estaba al lado mío y en su lugar estaba el pequeño fajo de los billetes que le había dado la noche anterior. Hasta hoy no la he vuelto a ver y no sé si es mejor? O peor.








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