La primera vez que la ví, ella estaba en casa de un amigo común; estaban tomando, oyendo música y obvio, molestando en las salas de Guía. Cuando ella apareció en cam, me pareció muy linda, pequeña, blanca, con su cabello negro y con cierta actitud en su lenguaje corporal que me llamó la atención. Nunca imaginé que esa mujer me cambiaría, literalmente , la vida. Pasaron muchos días y depronto llegó la invitación: un asado de integración de amigos de Guía se iba a realizar y yo estaba incluída en la lista de quienes asistirían. me emocionó el poder conocer a gente que hasta entonces, no era mas que letras.
Esa tarde nos reunimos en algún lugar de Medellín y todo iba normal hasta que ese auto se acercó, de el bajaron varios, la última, de hecho, fué ella. Saludó a todos con su habitual desparpajo, pero sin quitarme de encima la mirada. En algun momento se quedó frente a mi y yo le dije: "que, no me va a saludar?", me miró de pies a cabeza, casi me senti desnuda ante esa mirada que me hizo erizar la piel y preguntó, viendome a los ojos: "y usted es...?", Odette, fue mi respuesta. Me abrazó, más bien me fundió a su cuerpo y su olor me llenó la cabeza y mi corazón kizo salir corriendo. La noche transcurrió y era evidente la química. Siempre he pensado que abrir puertas es algo peligroso, pero esa noche la cautela la dejé en casa. Cada una andaba por su lado, pero no nos perdíamos la vista de encima, en un momento le hice la pregunta que sin lugar a dudas ha sido la mas importante de mi vida. Oye, ¿Que se siente besar a una mujer? ella podría haber respondido que bien, que rico... pero no, se acercó me puso contra la pared y ahi, delante de todos, me besó. Nunca habia sentido algo así con un beso, un simple beso... era la lengua mas deliciosa que había estado en mi boca y el preludio de lo que meses después me esperaba, ya no solo en su boca, sino en su cama y en su cuerpo.
Pasaron días, momentos, meses, circunstancias... el cómo y porqué terminamos juntas no viene al caso en este relato, obviamente habían besos, caricias; los baños públicos se volvieron nuestros espacios (gracias carrefour jajaja), pero yo no dejaba de pensar en cómo sería hacer el amor con ella, ¿Me gustaría?, ¿Sabría que hacer?, ¿Ella se sentiría a gusto? todas eran posibilidades factibles y finalmente... el día llegó. Nos encontramos en el metro, después de los saludos habituales la pregunta fué: ¿Cuál es el plan? Con la seguridad que la caracteriza y esa actitud de "macho alfa" dijo: Tú y yo nos vamos a encerrar toda la tarde en un motel. Las piernas me temblaron y no fuí capáz de decir no. Llegamos al lugar y no puedo decir que no moría de miedo, ella también estaba, a pesar de su experiencia, nerviosa. Me recosté en la cama y ella puso música, se acostó a mi lado y conversamos un poco, depronto una mano, una caricia, un beso y ahi las ganas reprimidas durante 5 meses se hicieron presentes. Me desnudó de a poco y yo la dejé hacer, temblaba, cada caricia suya era un mundo nuevo, desconcido. La suavidad extrema de sus manos que me recorrían ágilmente, despertando gemidos, agitando la respiración, yo repetía su nombre y conforme me tocaba, el mundo entero se convertía en un torbellino de sensaciones nuevas e intensas. Bajó por mi abdomen con pequeños besos, besó mis senos tomándolos con las dos manos, siguió besando aquí y allá, yo la sentía por todas partes, como si no fuera solo ella, lentamente me besó en las ingles y despacio llegó hasta mi centro, esa lengua que habia dado muestras de su destreza en mi boca, no había siquiera dado un poco de todo su potencial, los orgasmos venían uno tras otro. Yo, la mujer que durante 36 años había considerado como buen sexo dos o tres orgasmos en una noche si es que llegaban, estaba ahi, sudando, agitada, temblando, sin estar en este mundo en los brazos de otra mujer. Alguien me había dicho que cuando llegara el momento yo iba a saberque hacer. En un momento ella se recostó y yo comencé a besarla, acaricie su cuerpo, su piel tan blanca, sus senos, toque su clítoris y estaba tan húmeda que me sorprendí por lo que mi cuerpo había provocado en ella, baje lentamente y cuando su vagina se abrió ente mis ojos, fué otro mundo, respiraba su olor y ciertamente era delicioso, comence a reconocer ese lugar que me era familiarmente extraño, y entonces, me armé de valor y puse mi boca en ella, el sabor me deleitó y sentirla gemir me puso muy, muy caliente, seguí, intentando hacerlo de la mejor manera y si eso fué delicioso, lo mejor aún estaba por venir, pensé en lo que a mi misma me gustaba que me hicieran y sin dudarlo un segundo, la penetré, hacerlo me dió la sensación de poder mas grande de mi vida, sentirla por dentro, saber que estaba en ese momento haciendo mía a una mujer, que era yo quien le estaba provocando sensaciones, placer, fué algo incomparable, cuando con un gemido supe que ella habia tenido un orgasmo, supe que est era lo que siempre había deseado experimentar, conocí el placer. Muchas horas pasaron y terminamos las dos ahi, sudando, viéndonos en el espejo y sabiendo que esto que acababamos de vivir era incomparable con otras experiencias. Hoy soy otra, no solo en la parte sexual, soy una mujer nueva que con una simple pregunta, se replanteó la vida, que se atrevió a la vida y que por nada del mundo cambiaría lo vivido en el último año.








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1 comentario
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login Entrarchido el relato y se les deseo lo mejor. un abrazo. bandolero.