Cuando me encontraba en el primer semestre de la universidad, conocí a un profesor espectacular, mucho mayor que yo, pero no me importaba, era espectacular. Los primeros días de clase transcurrieron con normalidad, solo cruzábamos palabra solo para hablar sobre asuntos de la clase.
Un día cualquiera las miradas cambiaron, aquel profesor serio y amargado ahora me miraba con ojos de lujuria, pasión y deseo, lo que me encantaba, me excitaba, me llenaba de placer. Al terminar la clase me pidió un favor y yo de una forma cínica e inconsciente le pregunte que cómo me iba a pagar???? jaja Y el de con una de sus miradas picaras y recorriendo mi cuerpo de arriba abajo me respondio que como quisiera, de nuevo mis deseos se apoderaron de mi boca y le dije, -pagame en especie- él solo se rio y me dijo,-en la tarde te llamo-
Entre vergüenza y ansiedad espere su llamada todo el día, el como sabia que estaba loca por el me hizo esperar y me llamo solo hasta la noche. Yo había perdido las esperanzas hasta cuando sonó mi celular, conteste tímida y el con su voz lujuriosa me dijo que bajara en cinco minutos que me estaría esperando afuera de mi casa; yo como una niña muy juiciosa le hice caso.
Cuando lo estaba esperando estaba mas que excitada, estaba mojadita, estaba imaginando su pene, sus besos TODO!!!. Llego en su carro con su sonrisa inolvidable, la que me ponía a mil, me subí nos saludamos con un beso apasionado y sin pronunciar una sola palabra nos fuimos a un motel.
Nos besamos, nos tocamos, yo me encontraba un poco tímida, nunca había visitado un motel y mucho menos había estado con un profesor casi 10 años mayor que yo, pero después de unos segundos la timidez se esfumo, le toque su pene grande y duro, no me aguante las ganas y le fui quitando la ropa, le bese el pecho hasta llegar a mi tan anhelado premio, le di besitos, lo chupe, lo mame con tantas ganas por unos minutos que el no aguanto mas y derramo su lechita en boca.
Estábamos a mil, el me besaba los senos, me tenia mojadita, yo con mi respiración le daba la orden de que bajara que no me hiciera esperar, pero el sabia como mantenerme controlada. Cuando llegó a mi cuquita toda mojadita, me demostró que de verdad era un maestro del sexo, su lengua me hizo gemir, gritar, me hacia desearlo mas y mas y en un momento de éxtasis lo unico que pude hacer fue grita METELO YA!!!!!!!! él metio su grande y duro pene, me cogia con fuerza, lo metia y lo sacaba, me halaba el pelo, me cogia los senos, me penetraba como si mi vagina no tuviera fondo. Yo hacia movimiento circulares con pelvis, sentia que la respiracion se me iba.
Me saco su pene de una forma brusca pero deliciosa, dejando mi cuquita antojada, me volteo y de una forma suave me clavo por detras, senti aquella presion en mi colita, lo metio hasta que llego al fondo, yo estaba tan excitada que no me dolia, de un momento a otro se empezo a mover rapido, los dos estabamos llegando al limite y con un grito suyo y un gemido mio llegamos al cielo.
Este fue el inicio de una aventura que aun no termina, no dejaria escapar a semejante dios del sexo jaja








Comentarios
1 comentario
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login EntrarMuy rico tu relato, ese tipo de experiencias que no esperamos que pasen son las más impresionantes.