Si, era mi compañera de trabajo, y al tiempo dos extraños, que por primera vez nos veíamos, ella, una simple obrera de planta, yo, un empleado de confianza y manejo.
Sofía,(nombre cambiado por obvias razones) su cabello crespo hasta sus hombros, ojos negros y vivaces, sus bien marcados senos se veían apetitosos, una cintura delgada, una linda cola, y unas bien torneadas piernas, su piel trigueña era delicada y suave, en fin toda una linda chica , mi oficina quedaba a todo el frente del reloj tarjetero, por eso la observaba cuando entraba, y cuando salía , siempre vestía impecablemente, su ropa no era costosa, pero si muy acorde con su personalidad, era más bien tímida, cuando sonreía, dejaba ver sus blancos y bien cuidados dientes, por aquel entonces una de las modas femeninas, era la media media, creo que las lectoras me entenderán, pero a los lectores les explico: Las damas de ese entonces, usaban media pantalón velada y un calcetín a media pierna, que las hacía ver hermosas, sus faldas no eran largas pero tampoco cortas, Sofía, usaba unas de paño que le quedaban divinas, su marcado paso al andar era armonioso y sensual ,cuando en la mañana, entraba, con la frescura de la mañana, se veía encantadora ,ella sabía que me gustaba , por lo tanto al entrar se contoneaba más; para que yo la mirara, fueron pasando los días y ella, cada vez se volvía mas coqueta, cosa que me encantaba, un sábado por la tarde le dije Sofía: Me permites acompañarte?, si quiere sí, pero voy para el centro comercial, este centro comercial estaba nuevo, hacia poco lo habían abierto, su nombre: Centro Comercial “” San Diego “”,cerca a la empresa donde trabajábamos.
Toda esa tarde la pasamos juntos, disfrutando de todo lo que allí veíamos, comimos un rico helado y al final de la tarde la llevè a su casa.
Fue pasando el tiempo, y la atracción mutua era mayor, algunas veces salimos a bailar ,a paseos, en uno de esos paseos, nos encontrábamos en uno de los reservados de una heladería de ese pueblo, departíamos alegremente ,tomé con delicadeza , su dulce carita, y con mucho amor la besé en los labios, no me rechazó, pero tampoco aceptó mi beso, solo me dijo:Eres el primer hombre que me besa!. Yo no sabía sí creerle ,o asombrarme de tal confesión ,pues a sus 18 años eso era casi que imposible, me disculpé, no con mucho ánimo pues sentía que la amaba… La tarde trascurrió en medio de baile y algunas copas, cuando regresábamos a la ciudad se recostó en mi hombro y se durmió.
Ese lunes cuando entró al trabajo, me miró de una forma tan especial que mi cuerpo se estremeció, al contemplar aquella mirada, seguía trascurriendo el tiempo, llego para mí el mejor mes de año,“””DICIEMBRE“””, El dieciocho salimos a vacaciones la invite a bailar a un sitio que estaba de moda por Manrique, se llamaba “Palos Verdes”, la orquesta de ese día, “Él Combo Di Lido”. Tomamos y bailamos de lo lindo, estábamos en una mesa un poco lejos de la pista de baile, lo cual me permitía intentar de nuevo besarla, esta vez aceptó mi beso, y lo disfrutó tanto como yo, de ahí en adelante fueron muchos los que nos dimos, con el calor de los tragos y el deseo de tenerla, toquè su vientre y trate de bajar mi mano a partes más delicadas a lo cual me dijo, no lo hagas perdona pero ningún hombre me ha tocado, eso para mí fue como si me hubieran golpeado mi cabeza, otra vez la inquietud, de creerle, o no.
La noche siguió su curso, el baile y los tragos también, mis besos cada vez más apasionados, a los que ella no se resistía, entrada la noche me dijo llévame a mi casa, tomé un taxi y la dejé en la puerta de su casa, no sin antes despedirme con un apasionado beso.
Pasó la Navidad en la cual nos divertimos mucho ,el 27 de Diciembre fuimos a bailar de nuevo; donde habíamos estado antes, como era en semana ,por más señas jueves, no había orquesta ,pero si música de baile, nos divertíamos, bailando, tomándonos unas copas ,y entre beso y beso con mucho amor me dijo: ¡ahora si quiero ser tuya!, aquello sonó en mis oídos como música celestial, pagué la cuenta ,tomamos un taxi y fuimos a un sitio que quedaba frente a Fatelares ,esto por recomendación del taxista, el sitio no muy elegante, pero eso si limpio y discreto, ya dentro del cuarto, ella se sentó en la cama, estaba muy nerviosa, me le acerqué le di un apasionado beso, lentamente le desabroché la blusa, al quitársela quedaron al descubierto sus lindos pechos bajo un brasier de lindo encaje, no se lo quité, quería admirarla en brasier y pantis, por lo tanto lentamente le quité su falda, su panti hacia juego con su brasier, lindo conjunto para tan hermosa dama, luego me quité mi ropa ,quedándome en una ropa interior de marca fina para ese tiempo“”Primavera“”,junticos y casi desnudos; empezamos a besarnos, y acariciarnos por nuestras partes ìntimas, mi mano se apoderó de sus lindos senos, los acaricié con pasión ,bajé mi mano a su vagina ,estaba sumamente húmeda, tomé esa humedad, y me la llevé a mi boca, ella miraba con un poco de asombro lo que hacía, nos desnudamos por completo, y bajé allí donde quería, ella apretaba mis manos, pero no se atrevía a tocar mi pene ,por lo que le tomé su mano y se la llevé hasta tocar mi pene, después de besarnos, tocarnos ,y del oral que yo le hacía ,pensé que era el momento ,me subí sobre ella y dirigí mi duro pene a su gruta, ella al sentirlo cerró un poco sus piernas, y me dijo quedamente, amor:“””Soy Virgen!”””, Tal declaración me hizo pensar; en lo que me había dicho, que no había sido besada ,ni tocada por ningún hombre, no me alegré en lo más mínimo ,sin embargo ,poco a poco, y con delicadeza la fui penetrando lentamente, su himen se resistía a romperse ,en un momento dado la resistencia cedió, y mi miembro entró, en aquella deseada gruta, me quedé quieto pues sabia de su dolor, no solo físico, sino moral también. ,ni siquiera eyaculé, lentamente lo saqué, la miré a los ojos veía en sus negros ojos la turbación que sentía, lloraba, con mis besos limpié sus lagrimas, tiernamente, la consolé, y le dije tranquila, “”amor te quiero mucho“”,Nos dimos un baño juntos, nos acariciamos, pero al salir de aquel cuarto miré las sabanas ,y si!, la huella de aquello había quedado, las sàbanas estaban manchadas de sangre y làgrimas………………. Continuará








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