Por fin dijiste aquel día espérame allá arriba
En esa curva más grande que tiene la carretera
Para que bajemos al río que bordea la carretera
Del sol nos taparemos debajo de la enredadera
Con mi ruana y mi camisa cubriré la dura arena
Mi pantalón y mi sombrero servirán de cabecera
Desnudaré tu cuerpo hermoso, besaré tus labios rojos
Tocaré tus duros pechos, tus nalgas, y tus caderas
No importa que sean ajenos, debajo de la enredadera
Un turpial que nos miraba en una palma cercana
Se puso a cantar alegre con grillos, sapos, y ranas
También las aguas del rio hacían sonar su canto
Acompañando al turpial, los grillos, sapos, y ranas
Unidos y allí abrazados dejamos pasar las horas
Sin importarnos el tiempo debajo de la enredadera
Tantos fueron los encuentros de mañanas, tardes, y noches
Que nos dimos con derroche debajo de la enredadera
Todo pasa en esta vida, también los encuentros gratos
Porque alguien con odio y reproche nos cortó la enredadera
En esa palma cercana no canta más el turpial
No lo acompañan cantando los grillos, sapos, y ranas
Y mucho menos el canto de las aguas de aquel rio
Les hace falta el encuentro debajo de la enredadera.








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