Retraída la cubierta, la cápsula enhiesta,
Bulbo horadado, yelmo fértil unción.
Incita tu apetito con osada codicia.
Lasciva dosis embebida en un ensueño,
Tu lengua humedece mi estolón.
Raíz altiva en tu mano, palpitante.
Repetidos fulgores en noches oscuras,
Aproximas la frontera de tu boca rutilante.
Sí… Hiero tu garganta, pasadizo encendido
Tu oquedad me abarca, me despoja
Tu entrada es una gruta de fuego desmedido
Vas y vienes. Fluctúas en el fuste vertical.
-Mi pecho es un tambor, esclusa delirante-
Tus labios sedosos recorren cada tramo horizontal.
Se entreabren, oprimen, lamen, sujetan, gozan.
La opalina simiente se precipita en tu comisura
Se complacen, detienen, besan, adosan.
Tus lívidas manos aprietan mi cintura.








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