El Crucero (Segunda Parte)
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 6 min de lectura calendar_today Noviembre de 2010

El Crucero (Segunda Parte)

Después de despedirnos regresé a mi camarote, me di otro duchazo, vestí un pantalón de lino blanco, una camisa azul claro, y corbata blanca, quería estar muy presentable para el primer almuerzo formal en el barco, mi turno era a la una y treinta, pues a cada pasajero le dan una hora exacta....

nelson3030

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Después de despedirnos regresé a mi camarote, me di otro duchazo, vestí un pantalón de lino blanco, una camisa azul claro, y corbata blanca, quería estar muy presentable para el primer almuerzo formal en el barco, mi turno era a la una y treinta, pues a cada pasajero le dan una hora exacta para cada comida, si pierdes tu turno te quedas sin comida, pues no te atienden a diferente hora.

En el pasillo que da al restaurante me encontré con mis patrones pues también tenían el mismo turno, se sorprendieron al verme, y me dijeron que si había hecho mi primera comunión ese día, a lo cual les respondí que si no se acordaban de las instrucciones que les había dado antes de abordar el barco, y a la vez les dije que era requisito del crucero para las comidas en el restaurante vestir lo más formal posible, que porque se les había olvidado eso tan importante, a lo que regresaron a su camarote y se cambiaron. Afortunadamente tenían tiempo, yo los esperaba a la entrada del restaurante, les tenía una mesa reservada para diez personas, todas las comidas en el restaurante son a la carta.

Cada pareja pidió lo de su preferencia, yo pedí una crema de champiñones, ensalada verde, con crema rosada, carne asada a la plancha, arroz blanco, y de sobremesa agua, y de postre un flan de durazno y te chino, después del almuerzo me retiré a mi camarote, tomé una pequeña siesta, me coloqué una sudadera y una camiseta, un par de tenis, y me dediqué a caminar por todo el barco.

Entrada la noche me dirigí a la cubierta del barco, mi lugar preferido en la barra, pedí mi trago preferido, y me puse a pensar en todo lo acontecido, estaba muy distraído cuando sentí una mano sobre mi hombro, al mirar de quien se trataba mi sorpresa fue tan agradable, pues se trataba de Diana: Hola, ¿como estas?, Muy bien ¿y tú?, Bien, me respondió, siéntate, y le ofrecí una de las sillas, ella se sentó, me tomó las manos y dijo: Te he pensado mucho, también yo, le respondí, a lo que nos miramos con mucho deseo, y por primera vez besé aquellos labios en toda su plenitud, muy naturales no tenían nada de labial, deliciosos, jugosos, ardientes, nos besamos por largo rato,la apreté contra mi cuerpo, y nos abandonamos en aquel prolongado beso, solo nos apartó el ruido de un aplauso, al mirar descubrimos que se trataba de José, me puse algo incómodo, pero José se acercó y dijo, los he estado observando y creo que se gustan, que hay química, buena esa, yo no salía de mi asombro al escuchar aquello, pues no comprendía que el cómo esposo de Diana se alegrara de que su esposa tuviera intimidad con alguien diferente a él, José tomó asiento pidió una botella de ron bacardí, trago oriundo de la isla de Cuba, agua mineral, y hielo.

En medio de chistes tanto Cubanos como Colombianos, y Puertorriqueños, transcurrió parte de la noche, pedimos otra botella y departíamos alegremente, de pronto José se levantó, pagó la cuenta y dijo: Los dejo, pues no me siento bien, y miró a Diana de una forma especial, yo noté aquella mirada, y la malicia de Diana, pero no presté mayor importancia.

Diana y yo seguimos departiendo alegremente bailamos al compás de varios tipos de música, después de la medianoche Diana dijo: ¡estoy cansada, quiero descansar!, yo le respondí, vamos te llevo a tu camarote, a lo que me respondió, no, yo quiero ir al tuyo, ¿me invitas?, no solo te invito, sino que te llevo cargadita si quieres, abrazaditos, salimos rumbo a mi camarote, y en medio de muchos besos llegamos, abrí la puerta la tomé en mis brazos, y poco a poco fui entrando hasta depositarla en la pequeña cama.

Solté sus negros cabellos lentamente, los acaricié y al mismo tiempo tiernamente besaba sus labios, besos a los cuales ella correspondía, y su hermoso cuerpo temblaba, todo eso presagiaba un amanecer de pasión y sexo desbordante.

Lentamente besaba su cuello, mi juguetona lengua se metía en cada hoyito de sus oídos, mordía el lóbulo de su oreja, al mismo tiempo le quitaba la blusita que cubría un brasier de fino encaje que aprisionaba aquellos lindos y delicados senos, con algo de dificultad trataba de desabrocharlo, a lo que Diana se reía viendo lo encartado que estaba con aquella cosa, pero,””Bingo“”, lo logré, y quedaron al descubierto ese par de hermosas mamas coronadas por sus ya erectos pezones de un color miel que me invitaba a chuparlos como bebe en plena lactancia, me apoderé de ellos chupándolos uno a uno por largo rato mientras que mi mano acariciaba el sedoso pubis de la linda Diana, ella se estremecía al sentir mis labios en sus senos, y mi mano acariciando su vientre, con lentitud le fui quitando la sudadera para dejarla en una linda tanguita brasilera que apenas medio cubría su apetitoso sexo, lentamente fui besando cada parte de su cuerpo hasta llegar a la linda tanguita la cual le fui quitando con mis dientes, , al llegar a su sexo sentí ese rico aroma que tanto nos enloquece, y que no sabemos el olor exacto, pues es una mezcla de muchas cosas, (si alguien lo sabe por favor me lo dice), me detuve a oler aquella ricura, pero mi juguetona lengua no quiso esperar más y empezó a lamer los pliegues de esa rica vagina, y degustar el rico sabor de aquellos jugos en bastante abundancia, pues Diana era todo un caudal de esos ricos jugos, con mi mano terminé de quitarle su tanguita sin dejar de hacer aquel delicioso trabajo donde todo era sabor y dicha.

Con mi bella Diana completamente desnudita abandoné aquella gruta y me paré al borde de la cama para irme quitando mi ropa, al mismo tiempo contemplaba aquella linda figura, Y mis pensamientos volaron al camarote de José ¿qué estaría haciendo? mientras yo me deleitaba con su mujer, pero a ¡¡¡¡papaya partida, papaya comida!!!! De nuevo me concentré en Diana, me acosté a su lado y empecé de nuevo mis caricias, a lo cual ella hizo lo mismo, tomando mi escopeta bien cargadita de pertrecho, pues hacia buen tiempo que no la usaba en ninguna cacería, y la paloma perfecta la tenía allí a mi lado.

Con mucha delicadeza Diana tomo mi erecto falo lentamente me masturbaba, mientras tanto nuestras lenguas jugueteaban entre si y mis manos apretaban aquellos divinos pechos, con delicadeza pellizcaba sus pezoncitos, de un momento a otro Diana me fue besando y bajando lentamente se detuvo en mi velludo pecho mordiendo mis tetillas, tampoco dejaba de masturbarme, las goteritas de pre-semen las untaba en mi pene para deslizar con más suavidad aquella manito, dejó de masturbarme para con su boca seguir haciendo lo que su mano había hecho antes, ni corto ni perezoso también me apoderé de su vagina, y nos fundimos en el más delicioso sesenta y nueve al vaivén de aquel barco que nos arrullaba.

Al cabo de largo rato de hacernos delicioso Diana dijo: Quiero sentirlo bien adentro pues tengo muchas ganas, lentamente la fui penetrando y empecé el mete y saca, lo hice con lentitud pues no quería acabar muy pronto, las cosas se me dieron, pues como tenía algo de tragos eso me retardó, Diana movía su linda cola, y de un momento a otro apretó mis piernas con las suyas, dio unos gemidos que parecían aullidos, se estremeció, y yo a la vez aceleré mas y creo que llegamos al mismo tiempo, fue un maravilloso descanso, nos quedamos quieticos por un buen rato, mi semen y sus jugos mezcladitos empezaron a salir de su rica vagina, tomé una toalla y con delicadeza la limpié, con una sábana nos cubrimos, y así desnuditos y abrazaditos nos quedamos dormidos, la luna se dejaba ver por la claraboya del camarote, mientras el barco seguía su rumbo a San Juan de Puerto Rico……………… Continuará.

— nelson3030

30 de noviembre de 2010

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nelson3030

Escrito por

Soy hombre heterosexual

Comentarios

1 comentario

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  • vinividivinci
    vinividivinci · 30 de nov de 2010

    Hola querido Nelson,bueno ahí vas,sabes cuando hablas de la escopeta bien cargada de pertrechos,pero que hacía rato no la usabas,!ojo con eso!,cuidado!,la pólvora se puede mojar si no se usa con regularidad la "escopeta"y se corre el riesgo que la escopeta solo sirva despues de adorno y para "colgar",jajaja! Sabes ya me estoy preocupando con el señor José,ya me está dando como mala espina la actitud del señor,será que nos va a resultar otro "Hermano Julio"?,que susto! Será que entre esa pareja te están dando "dulcesito"  para despues regarlate un "destornillador",pero no en el bar,sino en el camarote?.Jajaja! Bueno mi querido amigo no te bromeo más, te felicito,y como dicen viento en popa!,Un abrazo cordial.

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