El Crucero (Tercera Parte).
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 8 min de lectura calendar_today Diciembre de 2010

El Crucero (Tercera Parte).

Entrada la mañana el barco atracó en el puerto de la bella isla de Puerto Rico, Diana había despertado antes del amanecer dándome los buenos días, me besó y regresó junto a José, yo me imaginaba el reproche de él, por haber estado ella toda la noche ausente, pero al mismo tiempo me....

nelson3030

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Entrada la mañana el barco atracó en el puerto de la bella isla de Puerto Rico, Diana había despertado antes del amanecer dándome los buenos días, me besó y regresó junto a José, yo me imaginaba el reproche de él, por haber estado ella toda la noche ausente, pero al mismo tiempo me preguntaba el porqué tan condescendiente con los dos, pues la noche anterior se había ido sin ningún reparo.

Sumido en todas estas reflexiones me di un baño, me vestí, y subí al restaurante de la cubierta del barco, tomé un desayuno tipo Americano, y me trasladé a uno de los camarotes de mis patrones, estaban todos reunidos esperando mi llegada, al preguntarles por los planes del día me preguntaron que si yo conocía San Juan, a lo que les respondí que no, pero que no habría ningún problema , pues los puertorriqueños eran gentes muy amables y cordiales, que yo tenía la solución, a lo que les dije que alquiláramos una camioneta con su respectivo conductor, y el nos mostraría lo mejor de la isla, a lo que es tuvieron de acuerdo.

Provistos de varias botellas de agua y algunas cervezas abordamos la camioneta que alquilamos, el conductor un señor cuyo nombre era Luis, el cual nos saludó con ese acento inconfundible de la bella isla, se dispuso a conducirnos a los principales sitios turísticos de San Juan, nuestro primer destino fueron las murallas y el castillo del Morro, muy parecido a Cartagena de Indias, yo diría que igual, su construcción idéntica, el calor era muy fuerte pero la brisa del mar aliviaba un poco el fuerte sol, Luis nos invitó a que degustáramos el raspado, mezcla de varios sabores de frutas con hielo raspado ,de ahí su nombre.

Nos llevó a la destilería del ron Bacardí donde degustamos los diferentes sabores de ese rico licor, fuimos al “yunque”, un bosque tropical de sin igual hermosura por su flora y fauna, fue un día de mucho trajinar por la linda isla.

Al regreso al barco yo esperaba encontrar a Diana, pero no daba señales de nada, por lo tanto me dediqué a descansar, pues los caleños hicieron lo propio.

En la tarde el barco partió rumbo a las Islas Vírgenes, durante la travesía tocó estar al lado de los patrones, pues era la celebración del cumpleaños de una de las chicas, la cual celebramos con todo en la cubierta del barco, hubo de todo licor, baile, torta, comida, y no podía faltar las notas gloriosas de nuestro Himno Nacional, que al escucharlo rodaron de mis ojos varias lágrimas, eso en la lejanía no se puede evitar.

Muy entrada la noche regresé a mi camarote bastante inquieto por la falta de Diana, me puse una pantaloneta, y me dediqué a revisar algunos de mis papeles, cuando sentí que tocaban a mi puerta, al abrir mi corazoncito se aceleró, pues era Diana, que con su inconfundible sonrisa me saludó, y me explicó el motivo por el cual no la había visto, ella y su esposo habían visitado unos familiares de ella en la isla, al mirarla más hermosa que nunca, la besé apasionadamente, la desnudé y ella me desnudó, nos fundimos en un tierno abrazo, y a la antigüita hicimos un rapidito, pues no le habían dado mucho permiso, de todas maneras en ese rapidito, de nuevo escuché los quejidos que eran casi aullidos de aquella linda chica ella, regresó a su camarote, y yo me dispuse a dormir pues al otro día tendría mucho que hacer.

Me levanté tempranito subí a tomar el desayuno en la cubierta, luego fui donde mis patrones los cuales me dijeron que querían ir a una playa muy linda de una fina arena blanca, no recuerdo su nombre, pero eso si es hermosa, allí hay un sitio donde se puede bucear, lo que nunca había hecho, estábamos recibiendo las instrucciones cuando aparecieron Diana y su esposo, ellos también iban a bucear, al verme se acercó, nos saludamos, les presenté la pareja a los caleños, y formamos un grupo para dedicarnos al buceo, Diana nos dijo que ella era buena en esas cosas por lo tanto que ella nos guiaría, en una lancha fuimos al sitio donde entraríamos al agua, y con todas las cosas puestas y con las indicaciones de Diana, uno a uno fuimos saltando, la última en saltar fue ella.

Dentro del agua tarda uno en adaptarse, y más si es primera vez, pero una vez que uno medio aprenda, el disfrute de esa experiencia es maravillosa, (la recomiendo a todo el que tenga la oportunidad de hacerlo), todo lo que uno mira allá abajo es espectacular, las algas, los arrecifes de coral, la gran variedad de peces, lo blanco de la arena, todo es hermoso, se siente uno como dueño del mundo.

Fueron dos días de mucho disfrute en aquellas islas, al regreso al barco era de noche, cada cual se retiró a sus respectivos sitios, habían sido dos días muy agitados, y el barco se encaminaba a Las Bahamas, nuestro siguiente destino.

Al amanecer el barco llegó al puerto de Nassau, principal puerto de esas bellas islas, como de costumbre mi desayuno fue en cubierta, mi sitio preferido, cuando bajaba me encontré con Diana, después del saludo de rigor le pregunté sus planes, a lo que me dijo que iría a Bimini a bucear, que si la acompañaba, a lo que le dije que no, pues tenía que trabajar ese día, que le tenía la noche reservada para ella, a lo que me contestó que en la noche hablaríamos, pues ella tenía que decirme algo.

Los caleños me habían dicho que querían ir a un buen casino, que cual les recomendaba?, les dije que para mí era el Crystal Palace, pues lo conocía, y me dispuse a llevarlos allí, ellos quedaron maravillados por el lujo y el confort de aquel sitio, a su lado les indicaba cada una de las diferentes apuestas tanto en la ruleta, el BlackJack, el Póker, y todos los roba-roba del casino, perdieron buena cantidad de preciados verdes lo cual no les hizo ninguna gracia.

De vuelta en el barco se retiraron a sus camarotes con un poco de rabia por lo que habían perdido, a lo que les dije que tomaran las cosas por el lado amable, que si no se habían divertido, a lo que estuvieron de acuerdo.

En mi camarote tomé un descanso, dormí un poco, después de todo esto me duché, me puse una sudadera unos tenis y una camiseta, y subí a mi lugar de siempre, pedí mi licor favorito, y recordé lo que Diana me había dicho, ¿Qué sería lo que tendría que decirme?, Estaba sumergido en mis pensamientos, cuando escuche su voz, Hola!, como te fue en tu trabajo?—Muy bien, ¿y tu como has estado?-- bien, me respondió, estaba encantadora, vestía un deportivo blanco, (color que me enloquece), tenis y calcetines también blancos, toda una linda palomita, de inmediato me di cuenta que no tenía nada debajo, lo cual la hacía ver más provocativa, le acerqué una silla, le pedí su cerveza, y empezaron las preguntas, ¿cuál es la reserva que me tienes para esta noche?, no dime tu primero, ¿qué es lo que tienes que decirme?, después de ti, primero tu!, no!, primero tu!, nos pusimos de acuerdo, y me tocó a mí, le pregunte:¿sabes bailar mapalé ?, lo he visto bailar pero nunca lo he hecho, ¿te atreverías a bailarlo?, si!, ¿por qué me lo preguntas?, esta noche aquí habrá como un concurso de baile, la pareja que gane tendrá un premio te atreves? Si!, entonces no se hable más, estás perfecta, ese atuendo que tienes puesto encaja para mis planes, me respondió sin vacilar, para los míos también! ,me quedé mirándola, a lo que sonrió y me dijo, recuerdas que te dije que teníamos ocho días para explicarte algunas cosas?, pues llegó el momento: José y yo somos una pareja feliz, nos amamos profundamente, por lo tanto hacemos estos viajes en los cuales tratamos de encontrar la persona indicada para ambos ser felices, ya sabrás porque te lo digo, esta noche José nos esperará en nuestro camarote, se que todo saldrá bien, pues eres la persona indicada.

Seguimos departiendo, acariciándonos, besándonos, y pasándola rico, también habíamos bailado, pasada la media noche por los parlantes se escuchó la invitación para el concurso de baile, se debía de bailar algo autóctono de cualquier país, bailaron boleros, guarachas, bomba de Puerto Rico ,merengue, zapatiao etc. Yo le había dado algunas instrucciones a Diana, tampoco yo había bailado eso como para concursar, pero cuando sonó…… “Prende la Vela”…(Lucho Bermúdez), salimos Diana y yo a deleitar los presentes, pues los traguitos que teníamos nos sirvieron para dar lo mejor de nosotros en ese baile, ella tenía instrucciones que cuando yo me acostara en el piso, ella debía de pasar lentamente sobre mí, pero cuando su lindo sexo fuera a pasar sobre mi cara, se detuviera un poco, lo cual hizo, puse mis manos bien atrás, y me incorporé un poco simulando que olía su entrepierna,(y que rico olía), a lo cual el público estalló en un gran aplauso, esto lo tenía en mente para echarme el publico a nuestro favor, lo que conseguimos, pues el premio nos lo dieron a nosotros, una botella de Chivas Regal 12 años,(aún la conservo).Una botella de vino español Casillero del Diablo, y una ronda del licor que estábamos consumiendo.

Después del gran triunfo nos quedamos un poco más, eso por cortesía pues nos estaban felicitando por el baile.

Pasado un corto tiempo nos encaminamos al camarote, donde nos esperaba José……………Continuará

— nelson3030

3 de diciembre de 2010

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nelson3030

Escrito por

Soy hombre heterosexual

Comentarios

1 comentario

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  • vinividivinci
    vinividivinci · 3 de dic de 2010

    “Dame tu mujer José, dime cuando me la darás, eres un hombre sinvergüenza”…….Jajaja!, bueno miquerido Nelson ahí vas!, ya se aproxima la hora de la verdad en ese camarote, que susto! Ya bailaste con la esposa del señor “Prende la Vela”, esperemos don José a verqué planes tiene con su “Cirio” y contigo, Jajaja!. Ojo!, De todos modos creo queno sobra cuando bajes al camarote con la esposa delseñor, tomes tus precauciones, lleva tu“escopeta” lista y sin seguro, es mejor la prevención que la policía, no crees? Jajaja!, Bueno querido Nelson esperaré a ver en que culmina esta travesía tuya, Te felicito, Un cordial y cariñoso abrazo abrazo.

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