Hola amigos de Guía.
Por motivos de trabajo y viajes no habíamos logrado tener una nueva oportunidad de satisfacer nuestros sueños y deseos de sexo y pasión.
Pero el pasado Viernes nos cuadro todo y decidimos ir con mi ardiente Diana a un bar swinger donde pudiéramos disfrutar nuevamente de rumba y pasión. Habíamos buscado la oportunidad por guía de encontrar alguna reunión de pocas parejas y mucho sexo pero no se nos dio esa posibilidad.
Llegamos al sitio, un bar nuevo y muy elegante de 2 plantas donde abajo la rumba, la música y el ambiente nos llevaron a tomar unos buenos tragos y bailar sensualmente, disfrutando de sentirla a mi lado, tomando con mis manos sus nalgas y rozando con mis dedos su deliciosa vagina. Diana llevaba un legis y al llegar que le dejaba notar su fino y delgado hilo, Una blusa blanca sin brasier para poderme dejar disfrutar de sus pezones, de rozarlos de besarlos.
A nuestro lado se hizo una pareja joven; ella delgada con una minifalda que dejaba ver un culito redondo y muy bien formado. Sus senos eran lo suficientemente deseables. El un hombre normal que no dejaba de mirarnos y con su mirada de decirme lo deseoso que andaba de hacer sus deseos realidad.
Con el paso de la rumba, los tragos decidí levantarme unos minutos para propiciar la oportunidad de que el bailara con mi mujer. Al volver vi que bailaban un buen ritmo de salsa y que Diana se veía sonriente y feliz de que la rumba se animara. Las luces descendieron, el humo apareció y con este ambiente el reggueton hizo su entrada. La cercanía de sus cuerpos me calentaban, la forma en que ella le acercaba sus nalgas y se las rozaba por el pantalón, la forma como el tomaba su cintura con la mano abierta; queriendo abarcar toda su cintura me hacían desearlas mas y mas.
Invite al baile a su acompañante la cual estaba que se salía sola a bailar, el DJ ponía el ambiente cada instante más ardiente y yo disfrutaba de sentir esa minifalda y ese culito rozar mi bulto el cual no dejaba de emocionarse más. Diana me observaba y me pedía la aceptación a su baile, a lo cual yo respondía que sí, que me encantaba. En los momentos en que estamos a solas ella siempre le encanta que con palabras sucias la excite, que le recuerde lo ardientemente putica que se vuelve al desnudarse, al chuparlo, al ofrecerme su culito, al masturbarse solo para mí. Esa noche quería que fuera así en otras manos, que se desenfrenara y todo estaba dado para eso. Me dedique a gozar la nueva compañía y era bien respondido pues su cintura se movía con sensualidad y sus labios se acercaban a mi oído a lo cual le respondí con un pequeño beso en su cuello y baje mi mano para palpar una suave y excitante nalga que se contoneaba con la música. Durante el baile me acerque a Diana y le pedí que subiera y fuera feliz. Ella se acerco, me beso, me agarro el bulto y me dijo... déjalo sentir otra vagina.. Déjame verte haciéndolo.
Diana subió y me quede a solas con Milena.. Hasta ahí supe su nombre.. Dejamos pasar unos minutos y subimos.. el espectáculo era total... Mi putica divina en un hermoso 69.. con su culo al aire, ofreciéndole su vagina y él ni corto ni perezoso, lamiendo con fuerza su clítoris, parecía desenfrenado... lo tenía a mil.. ella..como me encanta que me lo mame.. tragándose su verga, chupándole todo su sexo y moviendo su cintura para emocionarlo mucho mas... Tome a Milena y nos hicimos a una distancia prudente, nos acariciamos y besamos intensamente sin perder de vista aquel show. La recosté y retire su minifalda..por favor.. que vagina tan dulce, tan jugosa.. esa situación la tenia totalmente mojada.. entonces descendí a lamer, a absorber la última gota de su vagina. Ella me levanto, se acerco mas a ellos y procedió a darme una mamada profunda y puso su culito frente a su novio. El enloqueció.. chupando la chocita de mi Diana y dándole dedo a su novia.
Diana se giro y mirándome se introdujo la verga, un poco más larga y gruesa que la mía..se mordió los labios, torció su espalda y se descolgó en aquella maravilla... se movía hacia adelante, hacia atrás.. de lado.. gozaba como esa verga le abría sus vagina.. la sentía por dentro.. y subía y descendía.. gimiendo como me encanta y hablando de forma arrecha para que yo me excitara.. dale .. que rica esa verga.. clávame... tómame.. aprietame las tetas.. el .. feliz... hacia todo lo que le decía.. y tomaba sus pezones.. le mordía las tetas.. le agarraba el culo...
Milena encima mío, disfrutaba también; me decía que ricos se veían y yo encantado con sus senos, los chupaba y la tomaba por la cintura para que me cabalgara sin cesar.. De pronto ellas se miraron y cada una sobre la verga se empezaron a besar locamente, con pasión, se restregaban las tetas; era un ambiente de pasión desenfrenada. Todos hacían el amor alrededor, pero nuestro pequeño mundo de lujuria estaba en su máximo esplendor. Diana se puso en cuatro y ofreció esa bella posición a su hombre.. el la clavo y disfrutaba de sentir las nalgas de mi mujer al golpear su cintura.. Diana gimió y llego como le encantaba.. apretando con fuerza con su cuca la verga de el.. eso es lo que más me fascina ver.. la cara que me hacen al lograr este movimiento.. Milena encima mío... soltó un grito de placer, dejo caer sus líquidos por mi cintura y se fundió en un intenso beso por mi cuello.
El seguía clavando con fuerza a mi Diana, le decía la rica putica que era; q la deseaba, que estaba buena hasta que no aguanto más, giro a Diana y le derramo todo el semen en su vientre, en sus tetas, en su cara.. ella feliz lo esparció y chupo sus dedos.. es algo que siempre le ha fascinado.. lamer el semen, sentir su sabor... viendo esto, yo ya tenía a Milena acostada, con sus piernas abiertas y clavándola con fuerza, con locura.. hasta que mi verga, exploto en su chochita y mientras esto sucedía.. mi boca no dejaba de chupar tan ricas tetas... bien formadas.. redondas y arrechantes.
Nos sentamos, degustamos otros tragos y tome a mi Diana, quien feliz de permitirle sus sueños se puso en 4 y me ofreció su culito frente a ellos.. esos los emociono y les dejo tener un rato de nuevo sexo.. cada uno con su pareja llego al límite.. el sudor nos recorría, pero la felicidad de un nuevo momento vivido nos dejo jadeantes, felices y deseosos de que el destino nos permita mas reuniones así o con otras parejas si se da el momento.








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