La blanca, fina y tibia arena
El mar sus olas, el rugir del viento
Testigos son del dulce encuentro
Tú y yo desnudos con ansias de amor, placer, y sexo
Nada nos importa solo gozar aquel momento
De caricias, de besos, el furor de nuestros cuerpos
Tendidos ,calientes ,en la suave arena
El mar cantando feliz nuestra quimera
La luna nos alumbra allá en elcielo
Feliz de ver nuestros desnudos cuerpos
Fundirse en un solo gemir de dulces sueños
Mientras tanto quedamos sin aliento
Debajo del azul del firmamento







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