Mientras ella se encontraba recostada sobre mis piernas, con su mirada frente a la mía, yo decidí arriesgarme y comprobar que estos nervios eran producto de la química, pero que ninguno de los dos se atrevía a decirlo. Empecé a tocar su rostro, pase mis dedos por sus cejas, luego sobre su nariz, para luego acariciar sus labios color rosa. En ese punto yo sentía cada latido de mi corazón.
Acariciaba su cabello negro y liso, seguía jugando con mis dedos, esta vez sobre su oreja y por su cuello.
Disimuladamente miraba sus senos, quería llevar mis manos hasta ellos. La deseaba. Quería besarla, pero solo atinaba a mirarla. Mi mirada bajo hasta su ombligo que había quedado al descubierto pues su blusa se había subido un poco y dejaba ver su abdomen. Yo no desaproveche ese detalle e inmediatamente le dije eyy que bonito ese ombligo, ella solo sonrió como apenada. Con mis dedos avance hasta su ombligo empecé a tocarlo, a esa altura sentí que una erección estaba en progreso, pero no me importo. Seguí acariciándola. Disimuladamente mis dedos llegaban hasta el borde de su pantalón y lo recorría de lado a lado, podía sentir su ropa interior que casi adivinaba era blanca y de encaje. Mi imaginación voló ahí mismo, me imagine cómo yo bajaba esa tanga poco a poco por sus piernas. Claramente podía sentir que mi pene estaba totalmente parado. Pero Daniela seguía ahí recostada sin decir nada, solo hablábamos.
Me pare y fui al baño, oh sorpresa había una exposición de ropa interior diminuta y sensual…y eso si que me excito. Me di cuenta que la punta de mi pene se encontraba supremamente mojada.
Regrese al sofá y ella había ido a la cocina, me ofreció algo de beber, lo que no imagine era que en sus manos traía dos cervezas enlatadas, frías, yo vi como ella caminaba hacia mí, la mire de arriba abajo. Ella es delgada, tiene unas piernas muybonitas, de nalga lo suficiente, una cintura con buen contorno, piel canela, pero lo que más me encanta de ella son sus senos, cálculo que son 36, los tiene redonditos.
Me pasó la cerveza y la de ella la dejo en una mesita…y fue al baño. Yo mientras tanto la espere sentado en el sofá. Cuando regreso traía su pantalón desabrochado y el cierre un poco abajo, pude ver como su ropa interior tenía en la mitad un pequeño moñito negro, muy sensual. Cogió la cerveza, tomo un trago largo y se acostó en el sofá, esta vez su cabeza la puso en el brazo del mueble y sus pies sobre mis piernas. Yo tome un poco de cerveza, y la puse en el piso a un lado del sofá. Recordé aquellos libros de masajes que dicen que en la planta de los pies queda un punto que se conecta con la vagina, cierto o no, empecé a masajear sus pies, acariciaba sus dedos uno por uno, acariciaba la planta de su pie. Cuando mire a Daniela había cerrado los ojos. Yo subí su pie hasta mi boca y bese su pie, la mire y ella seguía con sus ojos cerrados, así que me arriesgue y con mi lengua acaricie sus dedos, seguí besando sus pies. Note que su respiración se había acelerado, lo notaba en su pecho. Le daba pequeñas mordidas a sus pies, mientras mi mano tocaba su pierna, su muslo, mi mano acariciaba su entre pierna muy cerca a su vagina.
Baje sus pies, ella abrió los ojos. Yo me hice en el piso, me arrodille frente a su cara, la mire, no necesitábamos decirnos ya nada, me acerque a su boca, cada segundo corría en un mundo dispuesto solo para los dos. Podía sentir totalmente su respiración, cerré mis ojos, mis labios rosaron los suyos. Me fui hasta su cuello y lo bese, le daba leves mordidas, llegue a sus oreja la bese. Mi mano tocaba sus senos, se sentían deliciosos, por fin podía sentirlos entre mis manos, los apretaba esa delicia de senos sutilmente. Baje nuevamente por su cuello besándolo todo. Con mi mano derecha baje su blusa y bese sus hombros, en los que se veían dos tiritas negras de su brasier, cogí esas tiritas y las deslice por su hombro para poder besarlo mejor. Baje un poco mas por un lado de su seno, baje mas la blusa y podía ver su brasier negro.
Fui hasta su abdomen metí mi lengua en su ombligo, bese su estomago, lo acaricie, poco a poco iba subiendo su blusa, la besaba. De repente Daniela se sentó. Me freno en seco, retiro mi cabeza con una mano y se paro, cogió su cerveza la llevo a su boca tomo un poco. Yo arrodillado en el piso me quede pasmado y la mire. Me pare y sin importar lo que ella hiciera, ni darle tiempo la tome por la cabeza y la bese, ella me respondió. La lleve contra la pared, sin dejarla de besar, nos besábamos rápido e intensamente, yo le mordía sus labios, ella hacía lo mismo con los míos. Daniela por su propia cuenta se quito la blusa, empezó a desabotonarme la camisa, me la quito, yo baje las tiras de su brasier, bese su cuello llegue hasta sus senos, baje el brasier, en esos cortos segundos que pasan a millón pero que hay tiempo para detallar vi sus pezones rosaditos, medianos. Sin dudarlo los empecé a chupar, primero uno luego me fui por el otro, también lo chupe, lo mordí suavemente. Mientras le chupaba esas ricas tetas oi sus gemidos, supe de inmediato que eso la excitaba y se los seguí chupando y mordiendo. Pase mi mano por su espalda y desabroche su brasier.
La tenía yo arrinconada contra la pared, baje hasta su abdomen, ella me cogía el cabello, como su pantalón ya estaba desabrochado no fue mayor el esfuerzo, solo tuve que empezarlo a bajar, mientras bajaba ese pantalón la iba besando. Por fin apareció esa tanga que yo deseaba quitar, en la parte de la cadera era de encaje ancho color blanco, en la parte que cubre la vagina era negro con pepitas blancas, semitransparente. Seguí bajando su pantalón, ella alzo una pierna, yo jale y termine de quitarle el pantalón. Bese sus piernas, pase mi mano por su entrepierna, luego pase mi lengua y mis labios, llegue a su vagina, pase mi lengua por encima de su tanga, metí mi mano entre sus piernas y la deslicé de atrás hacia adelante, podía sentir completamente su humedad, corrí su tanga para un lado, tenía esa vagina sin un solo vello, totalmente despejada, podía ver cada detalle. Le bese su clítoris, Daniela me tenia cogido del cabello, yo pase mi lengua deslizándola por esos deliciosos labios vaginales completamente húmedos, mi lengua jugo un momento con su clítoris que podía sentir con mi lengua, pase mi mano por su vagina, estaba súper mojada eso me excito más de lo que ya estaba, me puso a palpitar mi pene, sin dudarlo mientras mi lengua se movía en círculos sobre su clítoris, metí delicadamente mis dedos por esa delicia de vagina que aunque totalmente lubricada me sorprendió su estreches. Con mis dedos dentro de su vagina entrando y saliendo escuchaba sus jadeos más intensos, eso me calentaba muchísimo. Me tomo del pelo y me hizo parar, se arrodillo, desabrocho mi correa, bajo el cierre, desabotono mi pantalón, me lo bajo, me lo quito con todo y ropa interior. Con la mano izquierda cogió mi pene y con la otra paso sus dedos por la cabeza de mi pene, con sus dedos la froto, sintió lo mojado que ella me tenia, me miro y se llevo los dedos que había humedecido con mi semen, se los llevo a su boca, y en menos de nada ya tenía mi pene totalmente metido en su boca, queriéndolo devorar por completo, succionándomelo, me lo chupaba delicioso, mientras que con su otra mano me acariciaba mis testículos, los apretaba. La cogí de su cabello negro y la hacía que lo sacara y que lo volviera a meter. Saco mi pene de su boca y ahora con su lengua acariciaba la cabeza de mi pene, movía esa lengua delicioso, sentía ganas de explotar, pero respiraba profundo para contenerme.
Se paro, nos besamos intensamente, volví a chupar sus senos me los quería comer enteros, mis manos también los acariciaban, en menos de nada mi mano pasaba de un lado a otro, tocaba su vagina, le metí dos dedos los moví un rato y los saque completamente mojados de sus fluidos, esta vez los lleve hasta su boca y ella los chupo enteros con un placer enorme.
Nos fuimos de nuevo al sofá, yo me recosté ahí, le dije que quería seguir lamiendo todos sus líquidos. Me puso su vagina en mi cara, puso un pie en el sofá y otro en el suelo, estaba semiparada, la agarre por las nalgas y le pasaba mi lengua de un lado para otro, se la metía, me encantaba ver como de esa vagina poco a poco iba saliendo su delicioso fluido. Se la chupaba enterita, me concentre en su clítoris lo lamia, luego chupe, succionando, ella gemía dejando salir un ahhh ahhh ahhhh. Se cogía sus senos y apretaba sus pezones. Me decía “dale síguemela comiendo así de rico”. De pronto Daniela se agacho y se metió mi pene en su boca, eso era delicioso, me lo mordía, pero eso me encantaba. Pase mi lengua por su ano, llevando hasta ahí parte de sus ricos jugos, le sobaba con mi lengua su ano, al parecer le gustaba por que empezó a chupármela más duro, como vi que le gustaba lo que le estaba haciendo, le di una palmadita en su nalga e hice llegar mi mano hasta su ano. Unte mi dedo anular con sus jugos vaginales y le acaricie la entrada de su ano. Lo tenía ahí en la entrada esperando a ver qué hacia ella, cuando empezó a hacerse hacia atrás buscando que mi dedo anular se fuera metiendo poco a poco y así fue, yo sentía como iba entrado en su apretadito ano, mientras que le volvía con mis labios a succionar su vagina.
Daniela paro, dejo de chupármela, me cogió la mano y saco el dedo de su ano. Se paro me tomo de la mano y me llevo para su cuarto. Me tiro sobre la cama, se me hizo encima, con su mano tomo mi pene lo coloco en la entrada de su vagina y lo hizo meter. Esa vagina súper estrecha con solo tocarla me tenía ya a reventar, Daniela me cabalga delicioso, su vaivén de atrás y hacia delante era una locura, me decía me muevo rico, te gusta y se movía y gemía con más fuerza. Se tocaba sus senos. Cogí nuevamente mi mano y la lleve hasta su ano, metí una vez más mi dedo anular en su ano, se notaba como ella disfrutaba de ese dedo ahí. Con mi dedo podía sentir mi pene en su vagina, ella se movía más fuerte, de repente empezó a decirme “dale, no pares, no pares”. Puso sus manos sobre mi pecho y yo sentía como sus uñas se clavaban, Daniela gemía vi sus ojos cerrados, su cabeza inclinada hacia atrás….ahhhhhhhh su cuerpo se estremeció, desaceleró los movimientos, pero siguió moviéndose, me sorprendió cuando me dijo “quiero que te vengas en mis tetas”. Estaba yo a punto de explotar de venirme dentro de su vagina pare un segundo, saque mi pene, me arrodille en la cama, Daniela se acostó y me cogió el pene me dio una leve masturbada y yo gemí estaba súper caliente y le hice caso a Daniela, derrame todo mi semen en sus senos. Me hice encima de ella la mire pase mi mano por su cabello y la bese.








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1 comentario
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login EntrarExcelente relato. a mi novia y a mi nos gusto y nos calento. Gracias.