Esta es una historia de animales, absténganse de seguir leyendo quienes esperan algo diferente. Me consta que fue real, hasta fui testigo ocular de los hechos puesto que se trata de la perra de mi perro.
Mi perro era un perro criollo, no muy alto, bastante flaco y con una inmensa valentía. Era el rey de la cuadra y se enfrentaba a perros mucho más grandes y fuertes quienes salían chillando, era todo un señor perro. Cerca de mi casa habían unas piedras amontonadas que se habían convertido en un nido de ratas, mi perro cual efectivo veneno, las exterminó. Era un perro temido por los gatos, no como los perros de hoy que pueden tener un gato cerca y hasta llegar a ser intimidados y despojados de ciertos territorios por ellos. No había perra que se salvara de ser montada por mi perro, no había perro que se montara a una perra antes que el mío, este se las montaba y una vez saciadas sus ansias, los demás podían acceder a ellas.
En esos días de dominio territorial, llegó una nueva vecina llamada Sandy, esta era una labradora cachorra, muy linda, un pelaje negro azabache muy brillante, cuando ella fue creciendo, empezó a corretear a los niños, algunos decían que las babas que le salían de la boca no eran por el calor cartagenero, sino porque tenia molderrama (malderrabia en lenguaje de niño pequeño), por ello su nombre completo terminó siendo Sandy Molderrama. Cuando salía a correr por el barrio, mi perro jugaba con ella, eso era algo extraño porque mi perro por su madurez perruna, ya no jugaba con nadie, solo con las perras cuando estaban calientes, con Sandy, jugaba aún cuando ella no se había calentado por primera vez, en verdad mi perro sentía por Sandy algo especial, un cariño que iba más allá de la calentura, ella lo había devuelto a sus tiempos de cachorro, y este se atrevía a correr por todas partes y a jugar sin el interés de obtener beneficios sexuales a corto plazo. Pude ver la alegría en el rostro de mi perro, lo sofocado que llegaba a beber agua después de las tardes y las mañanas con Sandy.
Todo ese ambiente tranquilo y de paz se trasformó cuando Sandy Molderrama por primera vez se calentó, los perros de la cuadra se alborotaron y el cariño que sentía mi perro por Sandy, se transformó en un deseo demasiado poderoso. Como nunca antes, mi perro corrió con desespero a buscarla, se metió en su casa para montarla, pero los amos se Sandy armados con palos, lo atacaron y gracias a sus habilidades motrices, pudo esquivar los ataques recibidos y salvar su vida. Algunos de mis familiares salieron a defenderlo, se formó una discusión entre la familia ama de Sandy y la mía, ellos amenazaron con matar a mi perro si este la montaba, mi familia les aseguró que si mi perro moría por manos de la familia de Sandy, entonces Sandy Molderrama también terminaría muerta.
Un tío me contó que mi perro criollo, en realidad era un tesoro que vale más que cualquier perro fino, me dijo que por ser criollo tiene la capacidad de vivir en el monte sin enfermarse tanto y sus instintos de caza y su valentía hacen que pague con su trabajo todo lo que se le dé de comida; me explicó que además de ágil, es muy veloz, que sus patas alargadas y su cuerpo delgado ayudan mucho, su tamaño pequeño lo hacen capaz de escabullirse entre las malezas sin enredarse, que así como caza ratas, ratones y gatos, también cazaría con mucha facilidad conejos y animales silvestres. Era el tipo de perro que podría mantener la finca alejada de animales que amenazan a las gallinas y a los cultivos. Mi tío me dijo es un buen perro para sacarle crías, que cuenta con los talentos que en verdad se necesitan de un perro en Colombia, que la gente trata a los perros como a las personas y así como desprecian a los perritos criollos tan solo por ser criollos, también desprecian a su propia gente sin importar cual valiosos sean como seres humanos, para arrodillarse rindiéndoles pleitesía a cualquier extranjero o quien se las tire de ser de mejor familia.
En casa optamos por encerrar a nuestro perro para no terminar en una pelea entre vecinos, a Sandy Molderrama también la tenían encerrada, la tristeza se evidenciaba en sus ladridos que se escuchaban en mi casa, mi perro desde su encierro siempre respondía a sus ladridos con sus chillidos tristes, a veces lograba escaparse pero al llegar a cercanías a la casa de Sandy, lo esperaban sus amos armados hasta los dientes y algún niño corría a avisarnos para evitar una tragedia que podía terminar en una ola de asesinatos caninos y un rencor entre vecinos.
A veces Sandy lograba escaparse y llegar hasta la puerta de nuestra casa para hacer que el desespero de mi perro lo llevara a intentar medidas desesperadas, en una de esas ocasiones, las ansias de salir a la calle lo llevaron a que su cabeza quedara atorada entre las rejas y por poco termina asfixiado por el ahorcamiento. A los pocos segundos de escapase Sandy, siempre estaban sus amos para retornarla a su torre de Rapuncel.
Sandy, estaba en modo Molderrama, súper agresiva, atacaba hasta a las personas, tal vez por la impotencia de no poder ser montada por el perro que amaba, por aquel que ella siempre admiro desde pequeña, por aquel que jugaba con ella cuando no estaba caliente, por aquel que se adueño de su cariño y le produjo los más fuertes deseos. Sandy, recibió visitas de labradores color chocolate, negro y los cremita esos de scott. En una ocasión le llevaron un dálmata ya que tenía el cuerpo parecido al de mi perro, pero la respuesta era la misma, una arremetida con furibundos ataques que muchas veces terminaron en lesiones físicas y esos perros salian huyendo del pavor que Sandy Molderrama les inspiraba.
Una noche se fue la luz y a los pocos segundos, sentimos los ladridos de Sandy en la puerta de mi casa, mi tío que estaba allí, simplemente abrió la puerta para que mi perro se encontrara con el amor de su vida, ellos salieron corriendo como locos, Sandy por su pelaje negro no se veía en la oscuridad, pudimos ver como se alejaban las manchas blancas de mi perro. Los amos de Sandy empezaron su búsqueda en medio de la oscuridad, ya había venido la luz y no aparecían, ellos llegaron a pensar que nosotros teníamos secuestrada a su perra. Después de varias horas llegaron con sus lenguas afuera y con un agotamiento que evidenciaba la severa faena sexual.
Cuando terminó la etapa de calentura, se acabó el encierro de Sandy y de mi perro y nuevamente siguieron jugueteando. Sandy tuvo hijos de mi perro, los cuales sus amos regalaron a algunos familiares y amigos, puesto que no eran aptos para la venta. Cada época de calentura de Sandy era igual, pero después de un tiempo ella accedió a ser montada por otros perros, aunque siempre buscaba la manera de escaparse y disfrutar de su mejor experiencia que era montarse con el amor de su vida. Mi perro aunque siguió montando numerosas perras, por ninguna se volvió loco como con Sandy.
Una vez estuve hablando del tema con la dueña de Sandy Molderrama y ella me dijo: “antes de tener a Sandy, yo pensaba muy diferente de los animales, que no tenían sentimientos, que eran solo instintos, pero en verdad tu perro y mi perra se aman y no es solo calentura, es amor de verdad, eso me sorprende, me sorprende lo que Sandy y lo que tu perro han sido capaces de hacer por amor, a ellos no les importa nada con tal de sacar adelante lo que sienten el uno por el otro. No todos los seres humanos somos tan valientes de enfrentarnos al mundo por amor, a las diferencias sociales y a los prejuicios, definitivamente ellos son un buen ejemplo de coraje y de amor verdadero, tu perro es un divino, lástima que no sea un labrador porque si no, nunca otro perro se la montara, solo su novio y primer y único amor”, me dijo que para ellos era rentable vender los cachorros labradores puros y que la separación era por cuidar ese dinero.
Lo mismo pasa con los humanos, muchas veces se pone el dinero, el poder, la posición social y los intereses de otros por encima de la felicidad, pero el coraje y la valentía pueden hacer florecer el amor en la peor de las condiciones y limitantes, ya mi perro y Sandy, no los han mostrado y también un montón de películas que vemos en el cine, en la Tele y aquellas que pirateamos con mucho cariño.








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1 comentario
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login EntrarHola Negrocarta, ¡qué magnífico relato! La historia la haces interesante desde las primeras líneas y la conclusión social humana es de maravilla. Gracias por tan excelente relato, la historia y la redacción me parecen excelentes, gracias de nuevo.