Lo prometido es deuda...a continuación, lo que sucedió después de mi primer encuentro con mi tía, la madurita que como el vino, está cada vez mejor con la edad.
Quedamos de reunirnos todos en el mismo lugar. Ella y yo como si no nos conocieramos. No cruzamos palabra, ni siquiera nos saludamos. En la primera parada a poner gasolina, baje a comprar una botella de agua...casi todos entramos a comprar cosas para picar por el camino. En ese momento ella se acercó y me dijo en un tono muy serio: “lo que pasó en el apartamento no estuvo bien. Espero que Usted tenga la madurez para manejarlo como debe y no ponerlo en boca de sus amigos y menos de la familia”.
Plop! Llevaba casi un mes esperando el paseito para acercarme a ella y repetir. Yo estaba obsesionado con esa tarde en su apartamento y ella como si nada, antes molesta. Mierda!...aquí no va a pasar nada. Me mentalicé y seguimos el camino hasta una finca muy agradable en Puerto Lopez.
Todo estaba bien hasta que la vi salir a la piscina. Cómo le quedaba de bien ese vestido de baño blanco, de dos piezas, sobre esa piel húmeda...Ustedes saben, ese almizcle que se forma en tierra caliente por el sudor y el bronceador, que brilla y se ve tan sexy en el cuello, en los senos. Uff, cuando pasaba sus pulgares por el abdómen, metiéndolos ligeramente entre la tanga, para acomodársela y de paso calmar el cosquilleo que produce la parte ajustada por el calor. No podía quitarle la mirada de encima.
Luego de contonearse todo el día en el agua, empezó lo inevitable...Alcohol. Todos empezamos a beber con el almuerzo y luego ya no paramos. Bueno, en realidad yo bebía más despacio, quería estar sobrio y aprovechar cualquier descuido. Era el plan perfecto, de no ser porque luego llegaría un tipo cuarentón montado en tremendo audi (viejito, como 2006, pero al fin audi) presentándose como “un amigo” de mi tía. Que celos, que rabia, que envidia. Fui el primero en invitarle un trago y también el primero en seguirlos cuando, inevitablemente, se fueron hacia la habitación que les correspondía al cabo de dos botellas de chivas.
Ella ya tenía puesto un esqueleto blanco y un short de Jean muy ….”short”. No más de 10 segundos después de que cerraron la puerta, ella empieza a jadear, oigo el colchón rechinar y luego un quejido que yo conocía. No les voy a mentir. Nada de puerta entreabierta y ella mirándome con complicidad. Simplemente como un perdedor caliente, yo escuchaba como se la comían del otro lado de la puerta.
Como a la media hora, volvieron al área social donde ya todos jugabamos cartas alrededor de otra botella. Empezaron a caer uno a uno..yo me retiré a una hamaca intencionalmente a hablar con mi prima, la hija de ella. Me reía escandalosamente, la hacía reir a ella y ponía mi mano en su rodilla cada tanto. Sara me vio, noté su malestar...llamó a mi prima con un grito y luego le dijo que ya era hora de que se fuera a descansar. Me quedé solo, con suficiente trago en la cabeza y cansancio como para decidir que era buena idea amanecer en la hamaca. Cerca de 40 minutos después, me despierto con Sara parada frente a mi, en cuanto abro los ojos me dice: “Ud no pierde tiempo verdad?...no crea que le voy a permitir meterse con mi hija”. - Por supuesto que no, tu sabes que este asunto contigo es algo particular...no es un hábito mio ni mucho menos. - Más le vale, dijo ella dándose media vuelta......Flashback! Recordé esa tarde cuando ella me dijo que me detuviera y se alejó lentamente de mi, en busca de su habitación....tengo esa sensación de vacío en la boca del estómago, un pequeño escalofrío...no puedo, tengo que tenerla.
Con un pequeño trote la alcancé, la tomé de la mano y la halé detrás de una columna. Puse una mano en su cintura y otra en su boca...”te deseo..ya se que tu tienes la cabeza en otra cosa ahora, pero quiero que sepas que te deseo como siempre”...Su mirada me lo dijo todo..así que con algo de dignidad la solté y me retiré. -”No lo hice … - dijo- yo vi que tu nos seguiste, solo jugamos un rato pero no pasó nada...me sentía incómoda pensando que nos escuchabas”
Que maravilla, estaba con el motor encendido...me di vuelta de una, le bajé el esqueleto, le di la vuelta y le bajé el short y la tanga. Cogí sus nalgas con ambas manos y las empujé hacia arriba obligándola a subir la cadera...beso su cuello, sus hombros que me encantan, bajo por su espalda..beso sus deliciosas nalgas, le doy pequeñas lamidas en el culo....uffff...ella se estremece...manda sus manos a mi cara y me indica que me ponga de pie...intento penetrarla pero ella me rechaza y cuando meto mi cabeza en su cuello, con ella aún de espaldas, echa su cabeza para atrás y me dice entre sus disimulados jadeos al oído: “Dame por atrás”...Que delicia, meto dos dedos en su boca, al sacarlos ella escupe un poco en ellos y uso su saliva para lubricarla...la penetro suavemente. La lubricación alcanza para meter la punta, pero en el tronco siente la fricción...ambos sabemos que le va a doler pero es lo que ella quiere. Pongo una mano sobre su boca, la otra en la parte baja de su abdómen y en un solo empujon prolongado la penetro completamente...su grito ahogado en mi mano me exita aún más....la estoy castigando por haber venido acompañada...quiero que su cuerpo le recuerde que es mía. Subo mi mano hasta sus senos mientras sigo tapando su boca y bombeando con ritmo....cuando empiezo a hacerlo muy rápido y a apretar uno de sus senos, ella me detiene poniendo una mano en mi cadera..Destapo su boca y me dice “no te vengas todavía”
Me llevó de la mano hasta la sala, me sentó en el sofá de espaldas a la escalera que da al segundo piso, donde todos dormían. -Nos van a ver, le digo. - Ella sonrié con una picardía juvenil que se ve todavía más sexy en esa cara madura, en ese cuerpo experimentado. “ahora si me vas a conocer” es lo único que me dice y sin pensarlo dos veces, se pone de rodillas y se mete toda mi verga en la boca, chupándola y lamiéndola como loca..levantándose ocasionalmente para vigilar la escalera, que era lo que más excitada la tenía, debo reconocer.
Que mamada...me encanta cuando una mujer está tan excitada dando sexo oral que gime con la boca llena, ese sonido particular delicioso que solo fue superado por el calor y la humedad de su vagina cuando se montó sobre mi, hundiendo mi cara entre sus senos, apretándolos con ambas manos como para sofocarme mientras yo sujetaba con fuerza sus nalgas para poder darle con ritmo sin que el sonido nos delatara...me siento incómodo porque no puedo darle con fuerza mientras ella me dice al oído “dame duro bebé, dame duro”....lamo sus senos, chupo sus pezones, me encanta su sudor, su olor sexual que se acentúa en tierra caliente...que suciedad más excitante.
No aguanto más, soy dominante en la cama, necesito escuchar ese sonido del choque de mi pelvis con sus nalgas. En dos segundos la llevo hasta el cuarto de servicio que queda pasando la cocina donde la pongo como me gusta, de espaldas, de rodillas en la cama con las piernas separadas y sacando el culo al borde de la cama...yo de pie detrás de ella, pongo una mano entre su cuello y su hombro y la otra bien encajada en su cadera para poder empujarla duro hacia abajo cuando le intriduzco mi verga. Primero solo un poco y luego el resto de un solo empujón. Ella grita por un segundo y vuelve a contenerse...disfruto saber que la estoy torturando al no poder gritar con gusto por eso empiezo a bombear con fuerza mientras aprovecho la vista de ese culo prominente y esa cintura pequeña que se ve tan sensual en esa posición....ella se aferra a la sábana con una mano mientras se masturba con la otra.
Ahora que ella se da placer masajeándose el clítoris con fuerza saco la verga y se la introduzco de un solo envión en el culo...ya lubricado por sus jugos vaginales y en esa posición es más fácil. Sigo dándole duro hasta que ella por fin llega al orgásmo...ahora se que puedo venirme con confianza. Le doy con tanta fuerza que no se si le estoy haciendo daño...no me importa, ella no me detiene.
Cuando no puedo más y mi verga está por explotar, la saco y rapidamente le doy vuelta y la acuesto en la cama...se la meto en la boca y ella empieza a chupar haciendo mucha fricción dentro de la boca, arqueándo la lengua para hacer mas ajustada la succión aprisionando mi verga entre la lengua y el paladar...cómo no venirme con esa lengua apretando en la parte baja de mi verga y esa succión anciosa....ahhhh por fin termino retirando mi verga rápidamente y viniéndome justo en su cara...ella complementa el placer utilizando mi pene para recoger el semen de sus pómulos, mejillas y garganta para llevarlo hasta su boca y comerese cada gota.....
Que buenas memorias...hasta la próxima.
Nota: Les recomiendo la posición que hicimos en la cama...hace que la parte más ancha del pene haga fricción contra la parte anterior de la vagina...ese día aprendí y luego comprobé que le da mucho placer a la mujer si ud es considerablemente más alto que ella...si no, ella tiene que agacharse más. :D
Saludos!








Comentarios
0 comentarios
Inicia sesión para dejar un comentario.
login Entrar