Este es mi primer relato en la guía. Aunque este perfil es nuevo, llevo 8 meses en el mundo SW. Aunque mi esposita ya no se encuentra, me permito contar uno de los relatos que nos lanzó al mundo SW:
Recién llegados a la ciudad de Medellín, nuevos en la ciudad, nos hospedamos en la casa de su padre. Aunque no éramos espositos aún, éramos los mejores amigos, sus problemas eran los míos, sus lágrimas las mías, su felicidad era la mía, su cuerpo era mío así como el mío le pertenecía... en fin. Una relación de amistad y pasión muy hermosa. En aquel entonces, hablábamos de todo. Conocía su vida en gran parte y ella conocía casi toda la mía. Ella era una diosa de la sensualidad y el placer, le encantaba el sexo, la pasión, fantasías... en fin... toda una putica (Como le encantaba que le dijera).
Una tarde en aquella casa de visitantes, descansando un poco en la puerta del hogar de su padre, como siempre hablando como los mejores amigos, de todo un poco, la vida en Medellín, nuestra visita a su padre, la ciudad tan hermosa. De pronto nuestra charla se ve comprometida por una silueta de una persona, una persona que mi amiga en aquel entonces ya había conocido hace algún tiempo, su voz se detuvo luego de la presencia cercana de aquel hombre. No puedo negarlo, un hombre elegante, un porte caballeroso, alto, muy bien presentado, buen mozo, realmente un caballero a admirar. La voz de mi amiga en aquel entonces se detiene por unos segundos al sentir dicha presencia, sus ojos no pueden ocultar la necesidad de verlo y mis manos sentir como se incrementa su pulso cardiaco. Por alguna razón yo siento que el tiempo se detiene, una cantidad de sensaciones invaden mi cuerpo, los celos inmediatamente invaden mi mente, la confusión llega de repente y a su vez una extraña sensación de excitación invade mi mente, en ese momento tan eterno siento como mil cantidad de imágenes viendo a mi putica en una pasión absoluta con el vecino de su padre llegan a mi mente, gran cantidad de sensaciones me presionan, no me quedaba otra opción que salir de allí al cuarto a calmarme y preguntarme que estaba sucediendo. Durante el resto de la tarde mi mente no pudo estar más distraída, recorriendo una y otra vez esa cantidad de imágenes transitando por mi mente. No me había dado cuenta, que tenía una fantasía que me trasladaba al mismísimo cielo con mi mejor amiga.
No pude evitar ocultar lo que me sucedía, mi mejor amiga pudo darse cuenta que algo pasaba por mi mente, aunque traté de esquivar gran cantidad de cuestionamientos llegó el momento más temido en aquel entonces. le pregunté –Quien es tu vecino? Ella con una mirada muy picante me dijo, -No lo conozco, vive al lado y no he tratado con él. –Te gusta? Una breve pausa se apoderó del entorno y una mirada de culpa invadió su rostro. - … … Hm.. Realmente me parece muy lindo. Sus palabras recibidas por mi corazón producen un efecto ambiguo, aunque me temía de esta respuesta, mi mente se invadió inmediatamente de aquellas imágenes, de esas imágenes en que mi putica era poseída por otro hombre, imágenes donde la veía en brazos de otro, sedienta de placer y sexualidad.
No pude evitar aquella sensación tan fuerte y solo le dije. –Quiero verte culiar con tu vecino. Palabras textuales hicieron que mi mejor amiga lanzara una expresión de sorpresa absoluta y temor a ser juzgada. Le expliqué lo que me sucedía y le compartí mi nueva fantasía, a lo que ella accedió después de hablar un buen rato.
Sabíamos que aquel misterioso hombre muy posiblemente no aceptaría, conclusión que pintó en mi amiga un rostro de tristeza. En aquel día tan turbio mi cuerpo estaba un poco fuera de control, yo estaba muy excitado solo de pensarlo y sentir gran cantidad de fuerzas que no había percibido jamás. Así que le pedí a mi compañera que fantaseáramos con el vecino de su padre.
Su mirada pícara llegó inmediatamente a su rostro, entonces me di cuenta de que mi amiguita empezaba a convertirse en mi putica, aquella mujer que me enseño a hacer el amor, aquella mujer que me convirtió en un ser de placer y fantasía me decía con su mirada “cómete a tu putica”. No pasó un minuto para que nosotros estuviésemos tocándonos y besándonos con una pasión inmensa.
Empecé a tocarle muy suavemente la espalda mientras mis labios tocaban los suyos muy suavemente, sus manos agarrando fuertemente mis nalgas me llenan de tanta pasión que no aguanto un minuto más sin fantasear. Mientras el deseo nos invadía y nuestras manos ocupadas rosando cada una de nuestras partes empiezo a contarle al oído nuestra mi fantasía:
“Estamos en casa descansando, abrazados los dos en nuestra cama, casi desnudos cuando llaman a la puerta…. El vecino de tu padre (Andrés) nos visita inesperadamente, abres la puerta medio desnuda con una camisa entreabierta ocultando tus pechos y dejando al aire la mitad de tus nalgas. Esas nalgas que atontan a cualquier hombre con solo percibir su figura. Inmediatamente Andrés no puede ocultar mirarte las piernas, te das cuenta de que te mira con morbo y te exaltas, sientes como tus líquidos vaginales empiezan a hacer su trabajo y con una voz muy sensual le dices: -Cual es el motivo de tu visita? el responde: -Vecina, tiene una tacita de azúcar que me regale? … Lo invitas a pasar a la cocina, le das vuelta y el no puede dejar de mirar tus enormes nalgas, esa camisa medio te las cubre dejando a flote la imaginación de tu vecino, ese trasero super sexy que vuelve loco a cualquier hombre. Una vez adentro, parada frente a Andrés te deshaces de tu camisa y le dejas ver todo tu cuerpo desnudo. Como toda una putica das vuelta acercando tu culo hermoso para palpar su pene por encima de la ropa. Suavemente desvistes a tu amigo y tu mano se posa sobre el pene de tus sueños. Te arrodillas frente a él mirándolo con la carita de putica que haces y metes todo ese pene grande que tanto te gusta (Aquí mi pene se encontraba en su vagina mientras le hablaba al oido). Empiezas a comertelo como siempre quisiste y no te preocupas por serme infiel, solo quieres ser una putica de verdad. En ese momento sientes unas fuertes caricias en tus nalgas. Sorprendida giras tu mirada y me encuentro yo completamente desnudo con mi pene a reventar justo a penetrar tu vagina… Te digo –Sigue mi amor, sigue que te quiero ver siendo toda una putica. No das espera para abrir tus nalgas y pedirme que te penetrara muy fuertemente mientras nuestro amigo postra su pene sobre tu garganta. Suavemente sientes como tu amigo va derramando toda su leche en tu garganta, te encanta sentir su sabor y la pruebas con todo el placer del mundo. Inmediatamente le pides a nuestro amigo que quieres sentir su pene en tu vagina, lo lanzas al sillón te sientas encima y su pene entra en tu vagina abriéndola para recibir a tu su nuevo compañero. Veo como te comes a tu amigo y yo siento que me muero del placer. Mi pene a punto de estallar no aguanta más y se acerca a tu culito. Sientes como mi pene empieza a abrir suavemente tu culito mientras tu vagina es fuertemente penetrada. Sientes que estás en la cima, te sientes en el cielo, te sientes como la putica que siempre habías querido ser. De repente sientes como ambos bañados en el placer del momento empezamos a llenarte de lechita, sientes como se contraen nuestros miembros en tus huequitos y nuestros brazos apoderándose de todo tu cuerpo”… No terminé de contarle mi relato cuando siento cómo los músculos de su vagina se contraen en un orgasmo increíble. Tal vez el mas fuerte que le haya sentido hasta aquel entonces. Un orgasmo que duró una eternidad y sus uñas marcando en mi espalda el placer de ser mi putica.
Desde aquel entonces mi putica inscribió en mi corazón y en mi cuerpo su nombre. Aunque ya no está, estos recuerdos mantienen vivo mi pasión. Y espero que este relato se convierta en un honor para ella.
Espero les haya gustado y ojalá produzca en ustedes la sensación tan grande que me produce a mi recordar y escribir estas líneas.
En honor a… Heidy J.








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