Les aclaro es mi primer relato, así que si soy redundante, lo entenderán!
Todo comenzó cuando ingresé a mi nuevo trabajo, cuando la conocí; ella es una mujer mayor, en comparación con mi edad y la de ella hay una diferencia abismal, pero sinceramente no le doy importancia, ella no es la típica mujer veterana que todos/as desean. No. Pero para mí lo es. De su personalidad, puedo decir es una persona imponente, dominante, íntegra y respetable. Sin más preámbulo, durante los primeros 8 días le tomé cierta confianza demás, de por sí yo soy muy risueña y algunas veces me falta seriedad, pero al parecer eso a ella no le molestó, por el contrario me respondía con un gran sonrisa, yo no sabía que ella es La Jefe. Cuando me dí cuenta sentí como si el mundo se me viniera abajo. Empecé a tomarle distancia, pero ella seguió comportándose igual, muy amable y respondiendo a mís coqueteos.
Pasaron dos meses, la atracción que sentía hacía ella, era más y más grande a tal punto que no la podía ocultar, empecé a seducirla, a mirarla con deseo y pasión, cada noche soñaba con ella sintiendo su cuerpo desnudo junto al mío, sentir como su humedad y la mía se unían, en fin.. . Durante una semana ella se portó indiferente, distante.. No entendía muy bien porqué; un día ella recibió una llamada, su tono de voz subió tornándose agresivo, (no me gusta saber lo que no me corresponde, pero en ese caso la Curiosidad fue más fuerte que yo) le presté mucha atención a la conversación, ella no se dio cuenta que estaba detrás de ella, escuchando como una mujer le hacía reclamos,a lo que ella respondía que no pasaba nada... Una lágrima brotó por mi mejilla. Al finalizar la tarde, me dijo que si la acompañaba a tomar algo, le dije que sí a la media hora apareció una mujer robusta, alta y de apariencia masculina en su auto, ella se puso muy nerviosa, discutieron un poco en el auto, ella se quedó conmigo un rato más pero eso sí, no quitaba la mirada de encima de esa mujer, que a su vez no dejaba de mirarme fríamente. Se fueron las dos en su auto; al día siguiente ella llegó más tarde, recién bañada y muy apurada. Más lágrimas brotaron por mis mejillas (ella no se dio cuenta menos mal)
Aquel día fue un sábado, salimos más tarde yo quería salir rápidamente, olvidarme de su voz, de su mirada, de sus labios, de todo; ella dijo quédate conmigo hice como si no la escuchara, pero ella me tomó del brazo dirigiéndome hacía un bar cercano, ella pidió un whisky, le dije que no quería tomar nada que me tenía que ir, ella me ignoró sirviéndome un trago; ya estaba un poco prenda, así que le dije todo lo que sentía por ella, le confesé mis sentimientos. Hubo un silencio. Al rato le sonó el celular ella se quedó hablando un buen rato, así que decidí ir al baño, replicándome porqué le había dicho tales cosas.
No me había dado cuenta de que un hombre elegante con buen aspecto no paraba de observar mis movimientos y los de ella, volví a la mesa, acto seguido él muy educadamente me preguntó que si quería bailar con él, yo la miré en señal de aprobación pero ella dijo indifirentemente que sí, bailé con el durante un buen rato, ella también estaba prenda, con su voz masculina me llamó *******, corrí hacia ella dejando aquel hombre, la abracé le dí un beso en la mejilla, le dije que mejor nos fueramos, ella dijo ****** qué me ves? Soy mucho mayor que tú, no puedo estar contigo; le dije tranquilizate yo no te estoy pidiendo nada, sólo quería que supieras (por mi mente pasaron aquellas imágenes del día anterior) con un tono muy serio y cortante le dije, me iré ya es tarde.
A la semana siguiente, me invitó a almorzar muy gustosa la acompañé, me preguntó que si era verdad lo que le había dicho, le dije con mucha seguridad que sí le dije que también la deseaba mucho... Ella asintió, prefirió cambiar de tema terminamos de almorzar, regresamos a la oficina.. Las siguientes semanas fueron un tormento para mí, no aguantaba su seriedad, la poca atención que me prestaba; una noche salí con una amiga, le conté mi frustación bebimos hasta que ninguna de las dos se mantenía en pie, nos fuimos para su casa, ya en su habitación la tomé del cuello dirigiendo sus labios hacia los míos, ella tenía una camisa ligera así que se la quité fácilmente comencé a besarle su pecho desnudo, sus pezones erectos y ella gemía de placer.. Mi amiga me quería tocar pero no me dejaba, rechazaba sus caricias, en cambio le respondía ardientemente a las necesidades de su cuerpo, le quité su pantalon, comencé a tocarle su "sexo" totalmente húmedo, con mis deditos la tocaba con fuerza, rapidez, hasta que estalló en un delicioso orgasmo. Ella se quedó dormida, mientras que yo no dejaba de pensar en mi jefe, la tristeza infinita que sentía al no tenerla, antes del amanecer partí de la casa de mi amiga, sin decirle nada; fui a mi casa me cambié y llegué a la oficina.
Mi jefe notó que estaba un poco alicaída, pero rápidamente recuperé mi alegría, ella me preguntó cómo me había ido la noche anterior pues me había visto muy entusiasmada con mi "amiga" le respondí que muy bien, que fue la noche perfecta; ese mismo día en la tarde me dijo que la acompañara a trabajar en pueblos, sólo las dos, le respondí que sí, ya en el pueblo una vez terminadas nuestras labores fuimos a un bar hablamos por muchísimo rato, se nos hizo tarde así q nos tocó pasar la noche allí, en una hostería cercana sólo tenían una habitación con una sola cama ja ja ja.. yo le dije que yo dormía en el suelo o en el sofá que no se preocupara (cada vez q salgo de mi casa un sólo día para alguna parte lejana acostumbro a llevar ropa interior demás y algún camisón para dormir) El pueblo es de clima caliente, así que sólo dormí con el camisón con las tanguitas que tenía puestas, cuando ella me vió se quedó embelezada pues veía toda mi figura me dijo duerme a mi lado... Yo dichosa me acosté..
Ninguna de las dos podía dormir, para serles sincera yo le tenía mucho respeto como para insinuarle algo o tomar la iniciativa; ella me dijo que le parecía una joven muy hermosa, que varías personas se lo habían dicho, incluso había unas muy atrevidas que le pedían mis datos, ella se molestaba mucho, además me aclaro que por eso es que estaba tan seria, pues no contenía que ninguna persona se me acercara, me aclaró que por ser una mujer mayor buscaba relaciones serias más no aventuras o algo pasajero; quise decir algo pero ella continúo diciéndome que se sentía muy atraída hacía mí, que jamás pensó que una jovencita como yo se fijaría en ella...
La miré con muchísima alegría, le dí un beso cerca de la comisura de los labios la abracé, después de estar así un rato, el cansancio nos venció quedándonos dormidas plácidamente.
En otro relato les cuento que sucedió después!








Comentarios
1 comentario
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login EntrarMuy bueno, lástima no publicaste la segunda parte.-