ENTRE COBIJAS
PRIMERA PARTE
Estábamos en una reunión de trabajo varios compañeros,y una amiga me pidió que la acompañara hasta donde vivía con una tia la cual tenía un negocio de deliciosas comidas. Le dije que no había problema. Cuandollegamos, "sorpresivamente", estaba cerrado. Entonces ella me pidió que si por favor me subía a un muro para abrir la puerta. Así lo hice… Entramos y no había nadie en casa. Asi que rápidamente me dijo que conociera su casa… y su cuarto. Luego me dijo que estaba cansada y yo le dije que si quería le hacía un buen masaje. Yo ya le había contado que sabía hacer muy buenos masajes. Entonces me consiguió una crema, se acostó boca abajo y se quitó la chaqueta.
Quedó en blusa y pantalón. Le dije que necesitaba que se quitara la blusa para mayor comodidad y asi lo hizo… Empece a frotar mis manos con la crema e hice masajes suaves… Luego desabroché su brasier y ella terminó por quitárselo. De solo imaginar esos deliciosos senos grandes y duritos, se me erectó mi pene. Masajeaba deliciosamente su espalda cuando al bajar hasta su cintura, me quede visualizando ese trasero espectacularmente pronunciado que tenía… grande.
Le dije que le iba a masajear bien su cintura… Se desabrochó su jean, lo bajé un poco y apareció la tira de su panty… ¡Ay!, me mata ver esa tira delgadita que guarda tantas delicias. Mi pene quería salirse… Entonces le dije que masajearía sus piernas… y acto seguido, empecé a bajarle su jean… lo hice despacio, despacio para ir disfrutando de ese provocativo paisaje… Sus nalgas iban apareciendo como dulces duraznos… me provocaba poner mis manos abiertas sobre ellas y apretarlas… pero debía ser prudente… Entonces lo bajé y ella muy sutilmente levantó mas su c… delicioso trasero… Empecé a masajear sus pies sin dejar de mirar ese espectá…culo.
Un panty cuya parte trasera se perdía en medio de sus nalgas… subí hasta sus muslos masajeando y le iba abriendo sus piernas… mmmm… al abrirlas un poco, apareció esa maravillosa imagen… esa delicia… la rayita que se formaba sobre su panty.. la rayita que forman los labios vaginales en su centro… mmm… me provocaba meter una almohada debajo de su pelvis y empezar a lamer su centro, su culito… pero esperé.
Poco a poco me acerqué a su entre pierna y rozaba intencionalmente cerca… muy cerca. Le rodeaba sus nalgas con mis manos y en un momento de arrechera, que era lo que ya tenía… puse mis manos en cada nalga, cerca de su centro, y haciendo el que masajeaba, le abrí sus nalgas y vi… su… ¡culo abierto!... y allí… parte de su ano… y ya abajito lo que deseaba lamer… Volvía y lo hacía con morbo, con muuucho morbo.
Entonces le dije que se volteara boca arriba… le iba a explicar que masajearía su abdomen, pero no hubo necesidad, voleó solita y le vi su rostro rojito, su respiración ahora era más seguida. Y veo esas dos montañas, esos dos espectáculos descubrirse… y sus pezones erguidos como pidiendo guerra a mi lengua. Empecé a masajear desde su cuello rodeando sus t… senos, medio rozando su aureola… Se ponían duros sus pezones y vi que su pelvis había crecido como una marea bravía. Entonces ataqué sus pezones con la yema de mis dedos…. Sentí de ella una exhalación fuerte… fue entonces cuando mis labios no aguantaron e invadieron su pezón derecho… y mi lengua llegó cargada con humedad y deseo… era un manjar… ella preguntó que si así eran todos los masajes normalmente… le dije que era especial para ella…
Al comienzo me sentí un poco mal… como de aprovecharme de una situación… Pero seguí aprovechando mi masaje en su cintura y seguí por sus ingles… eso me puso más arrecho…
Estaba cerca de su vagina, desde donde se sentía el salir de un calorcito delirante… estaba a punto de correr su panty, que ya se veía mojado… Lo me hizo parar más la v… el pene.
Pero cuando le iba a masajear sus labios vaginales mojados como debían estar… Cuando deseaba meter mis dedos para masajear su fondo; cuando deseaba pasar mi lengua por el centro de su vagina… cuando ya imaginaba meter mi v… ¡verga al fondo de su jugosa ch... VAGINA!… Tocaron la puerta. Había llegado su tía… quedé frustrado. Sabía que había demorado mucho las cosas… Pero era también consiente de que las había disfrutado al máximo.
Se vistió rápido, alcanzamos a estar relajados antes de verla y decirle que estábamos haciendo una tareita. Así pasó todo esa tarde… comí algo y me fui para mi casa… a recordar todo bajo mis cobijas… y a utilizar mi imaginación en lo que hice y faltó…








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