Las Cuatro Citas De Sayde
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 5 min de lectura calendar_today Octubre de 2011

Las Cuatro Citas De Sayde

Una pequeña introducción:A veces viajar, andar y recorrer lo poco que uno puede recorrer del mundo sin aventuras, ni acciones que enriquezcan y, a la vez, enloquezcan el alma, los sentido y la vida misma, no tiene sentido. Sentido tiene hacer lo común y lo fuera de lo común. Sayde estaba entre....

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Una pequeña introducción:

A veces viajar, andar y recorrer lo poco que uno puede recorrer del mundo sin aventuras, ni acciones que enriquezcan y, a la vez, enloquezcan el alma, los sentido y la vida misma, no tiene sentido. Sentido tiene hacer lo común y lo fuera de lo común. Sayde estaba entre esos dos mundos, lo que hacía de ella una mujer cargada de inocencia y curiosidad desbordada; una mujer sexy y sexual. Una mujer que solo me dio cuatro citas.

Primera cita:

Aburrimiento sentía. El apartamento solo, fin de semana, sin dinero suficiente y ese silencio molesto. Para opacarlo: música de Marwan, Cold Play, Superlitio (…). Decidí entrar al sitio de chat de mi ciudad. Lo único malo de aquel lugar es que los heterosexuales pocas oportunidades tenemos de encontrar algo interesante: abundan los gays, homosexuales, bisexuales y demás (no estoy en contra de ellos). Sin embargo, me metí y vaya lo que me esperaba.

“Say, busco chicos decentes” así rezaba un Nick que me atrajo por su exigencia ingenua. Qué más da, me hice pasar por uno de ellos. Hablamos o mejor nos escribimos. Pronto me di cuenta de su prepotencia, de su deseo de insultar precisamente porque no se sentía cómoda en aquel lugar. Le cerré la ventana, enseguida me escribió su correo.

De los que estaban allá el único que me cayó bien fuiste tú. Eres el afortunado

Perdón, afortunado de qué

Uichh, no. Pues afortunado de tener mí correo

Ammm, vaya. No pues gracias.

Que grosero

Sí. La primera impresión no fue la mejor, estuve a punto de eliminarla (me molestan las mujeres prepotentes). Pero la noche era joven y la conversación tomó otro tinte. Aprovechamos las cámaras y los micrófonos. Una video-llamada, la vi por primera vez. Mi hizo cambiar un poco de idea, era prepotente pero, aunque no lo legitimo, tenía de qué. Una cara linda y unos rizos hermosos, una sonrisa con labios delgados pero rojos y una mirada de niña coqueta. 19 años, esa es su edad. Esa noche entendí aún más la importancia de la paciencia. De, como dicen las mujeres, no mostrar el hambre. A pesar de que se nos hizo la 1 de la madrugada, no hablamos de sexo; pero sí nos citamos para el día siguiente.

Se hicieron las 7 de la noche y llegó puntual (punto a favor). De verdad que era hermosa. Ese día su cuerpo era cubierto por una blusa descotada, un jeans ajustado, unos botines rojos y chaqueta. Tenía pensado llevarla a un sitio más o menos (para bajarle su prepotencia), pero su belleza me hizo cambiar de planes: la llevé para Campanario un sitio muy conocido en mi ciudad.

Ahí hablamos, ahí me llevé varias sorpresas: una mujer inteligente, interesante, conversadora, de buena lectura, abierta a todo tema y, sobre todo, nada prepotente. Salimos, caminamos y nos encontramos en un parque a las 11 de la noche. Nos sentamos:

Yo te creía un poco grosero, brusco y arriesgado

¿Quisieras eso?

No. Aunque lo último quizá

Debo decir que no te creía tan hermosa

(Sonrisa) ¿Tú quieres?

Sin decir nada me dispuse a disfrutar de esos labios. Besaba delicioso, con pasión, muchas pasión. Era como un beso de despedida o un beso de inicio de grandes placeres. Me mordía los labios, me acariciaba; me hacía el amor con los labios. Era inevitable dirigir la mirada a sus senos eran grandes, no exageradamente, pero sí grandes y, sobre todo, porque tenían un lunar sexy casi en medio de ellos. En una de esas me vio:

(Sonrisa) ¿Te gustan?

Up´s, bueno. Son sexys y delicados creo. Claro que me gustan

Me traje ésta blusa descotada ya que me dijiste que viniera sexy

Pero te viniste toda sexy

¿Te parece?

Es que esa blusa, ceñida al cuerpo, y ese jeans ajustado a sus piernas dejaban ver unas caderas ricas. De esas que uno abraza y siente las cuervas; de esas que uno coge para manejarlas cuando ellas están arriba.

¿Quieres conocerlas?

¿Tus senos?

Esa fue la invitación más anormal del momento. No habíamos hablado de sexo, solo nos habíamos besado con pasión. Mejor dicho, a veces es mejor no decir lo que se puede expresar.

Bajó su blusa blanca poco a poco, mirando a todos lados. Me miraba pícara, como cuando alguien planea alguna maldad de la cual disfruta. Sus senos empezaron a salir para mi disfrute. Me acerqué sin importar el pito del vigilante del conjunto. Bese su cuello, empezó a gemir. Baje lento. Toqué con mis manos sus senos, es una delicia, un ensueño tocar unos senos tan ricos: rosados (o no sé qué color, pero eran claros) y su pezón rosado también. Los uní, los bese… pasé por su lunar sexy, me cogió de la cabeza y me apretó contra ella. Mi lengua jugaba. Me tuve que decidir por uno, el derecho fue el elegido. Ella gemía.

Esto me vuelve loca, me encanta.

Ufff… los tienes hermosos, ricos y sexys. Me excitan

¿De verdad?

Sí, era cierto. Estaba excitado. Pasaba una y otra vez mi lengua por sus pezones, los chupaba, besaba y acariciaba; mientras, ella gemía y me despeinaba un poco cogiéndome de la cabeza. Aunque duró poco, fue excitante.

Se arregló, sonrió:

Espero que no pienses que soy fácil

(Risas) no, solo pienso que quieres experimentar, disfrutar

Sí, quiero salir de lo común. Pero es difícil porque no se encuentra hombres interesantes y confiables.

¿Y en mi caso?

¿Qué crees? Por eso te deje hacer lo que hiciste. Espero no equivocarme. Además porque, no te lo he dicho, soy virgen.

Esa fue la última sorpresa de la noche. Nuestra primera cita se terminó pasadas la media noche. No sé si me dijo eso para dejarme pensado o si era cierto. Lo cierto es que quedamos con deseos de vernos más:

Eres un caballero, eso me encantó. Pero como no es nada serio, solo tenemos cuatro citas y ya se pasó una. Tú verás cómo aprovechar las demás.

— angelver

9 de octubre de 2011

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Comentarios

1 comentario

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  • angelver
    angelver · 9 de oct de 2011

    Un saludo para todos, espero comentarios. Y claro, espero sea de su agrado. Son 4 citas, ésta es la primera. Pendientes de las otras 3.

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