Aquí va la continuación del relato anterior.
Pueden encontrar la primera parte el relato siguiendo este enlace: 🔗
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Era la madrugada. Después del trabajo y de varios tragos, me encontraba teniendo mi primera relación lésbica con una compañera de trabajo.
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Toqué una vez más su clítoris con mi lengua, mientras mis dedos se movían dentro de ella. En ese momento sentí cómo sus labios vaginales se contrajeron. Alejandra dejó escapar el gemido más excitante que hubiera escuchado en mi vida. Yo la miraba perpleja. Se veía hermosa. Sonreía mientras sacaba mis dedos mojados por su orgasmo y me halaba para darme un beso. Una vez más, fue un beso tierno, lento, casi de agradecimiento.
“Me hiciste venir” dijo sonriente “pocas veces alcanzo un orgasmo con una novata”. Me acosté a su lado y ella me abrazó. Entonces, el alcohol y el morbo se bajaron de mi cabeza, y mi timidez regresó. No podía dar crédito a lo que acababa de hacer. Me aparté de ella. La miré algo asustada y, como siempre hago cuando me siento muy apenada, llevé mis manos a mi rostro. Quedé paralizada por un instante: mis dedos estaban totalmente mojados, impregnados con su olor. Con mezcla de sorpresa y vergüenza la miré a los ojos por un segundo y desvié la mirada al advertír que ella me observaba.
“You’re so cute” me dijo con una mirada amable. Me dio un beso en la mejilla y luego me dijo “Abre la boca”. La miré un poco nerviosa y separé un poco los labios. Ella me acarició el rostro y con suavidad metió mis dedos mojados con su orgasmo dentro de mi boca. “¿Ves lo que me hiciste? Ahora no me vengas a decir que te da pena, porque aún no hemos terminado.”
Con movimientos suaves pero acertados, como quien explora territorio conocido, Aleja terminó de desvestirme. Hasta ese momento no había notado que aún tenía el jean y el sostén puestos. Todo el tiempo mantuvo su vista en mi rostro, como si no quisiera perderse el más mínimo detalle de mis reacciones. En verdad me sentía como una niña. Sentía un temor que no había experimentado ni en mi primera relación con un hombre.
Recuerdo cada detalle, cada caricia. Comenzó a recorrer mi piel desnuda con sus dedos. Sus manos eran suaves, y se movían con gran seguridad desde mi rostro, pasando por las orejas y el cuello. Mi cuerpo se estremeció cuando tocó la parte de atrás de mi cuello. Alejandra sonreía con satisfacción cada vez que encontraba mis puntos erógenos.
Al llegar a mis senos, sentí que iba a perder el control. Sus manos se movían delicadamente en la base, su lengua se movía en círculos en mis pezones y cada cierto tiempo los mordía y los chupaba. Continuaba besando mis senos y sus dedos llegaron hasta mi estómago, y a la zona pélvica. Acarició mi espalda y un espasmo sacudió mi cuerpo con violencia. Alejandra sonrió con satisfacción y me pidió que me pusiera boca abajo.
La espalda es una de mis zonas más sensibles. En manos cuidadosas y delicadas he logrado experimentar orgasmos sólo con besos y caricias en la espalda y en la parte trasera del cuello. Aleja lo descubrió y me demostró que tenía años de experiencia con el cuerpo femenino. Se sentó sobre mí y con mucha delicadeza recorrió hasta el último rincón de mi espalda, usando sus dedos, sus labios, su lengua. Podía sentir que le excitaba mucho, porque mi piel se humedecía con sus fluidos. Estaba cerca del orgasmo cuando hizo que me pusiera en cuatro. Sentí su cálida respiración atrás mío. Su lengua recorrió mi vagina hasta llegar al ano. Me vine de inmediato.
Cansada por el fuerte orgasmo, dejé caer mis brazos. “Así te veo mejor el culito” Me dijo, y continuó penetrando mi ano con su lengua. Al poco tiempo, penetró mi vagina con un dedo, pero sólo para humedecerlo y poder introducirlo en mi culo. Mientras me penetraba con su dedo, su lengua recorría mi vagina. Hasta ese momento, jamás había experimentado con mi ano, ni sola ni con mis parejas anteriores.
No podía pensar más. Mi mente se había apagado para dejarme llevar por un placer con pocas veces en la vida había sentido. “¿Te gusta como juego con tu culito?” Yo no pude proferir más que un gemido de aprobación. Me hizo arrodillarme en el suelo, con los brazos apoyados en el borde de la cama. Entonces, introdujo unos dedos en mi vagina y otros en mi culo. Una ola de calor se esparció por todo mi cuerpo. Respiraba con dificultad. Y cuando me aproximaba al orgasmo ella se detuvo. Me manejaba como una muñeca. Me paraba, me sentaba, y no dejaba que alcanzara el clímax.
En un momento, hizo que me sentara en el borde de la cama, con las piernas tan abiertas como podía. Me acosté para abrirlas mejor y sentí como sus dedos me penetraban otra vez anal y vaginalmente. Mi mano se movió por sí sóla hacia mi clítoris. Una vez más, cuando me llegaba al orgasmo, me detuvo. Estaba desesperada, le rogué que me dejara venir. Ella sólo sonrió, me dio un beso en la mejilla y otro en la boca. Se paró sobre la cama, con un pie a cada lado de mi cara. “¿Ves lo mojada que me tienes? ¿No crees que es injusto que seas la única que disfrute?” Se sentó en mi cara muy despacio.
El olor de su vagina me enloqueció. Mi lengua y mis dedos la penetraron con más avidez que la vez anterior. Quería que se viniera en mi rostro. Ella se dio la vuelta e hicimos el 69 por algunos minutos. Pude sentir que su vagina se contraía y que el orgasmo estaba cerca. “Tú sabes cómo se vienen dos chicas?” Me preguntó. No tardé en entender a qué se refería. Se puso de pie, cruzó sus piernas con las mías hasta que nuestras vaginas quedaron juntas y comenzó a moverse. Nuestros fluidos de mezclaban mientras se movía. Estábamos mojadísimas. Era una sensación nueva y absolutamente excitante. Alcanzamos el orgasmo juntas y después quedamos casi muertas. Dormimos un rato, y luego nos despedimos. Yo cambié de ciudad, de trabajo, de amigos, pero nunca olvidaré esta experiencia.
Bueno, con esto termino esta historia. Espero no la encuentren demasiado larga. Como dije en la parte anterior, es mi primer relato.
Para los que me leyeron la primera parte, lamento haber tardado tanto.
Si les gustó, tienen críticas, sugerencias, preguntas, o quieren compartir anécdotas, no duden en comentar.
Hasta la próxima.
^_^








Comentarios
1 comentario
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login EntrarBuen relato bien detallado lo cual hace que uno se tranporte a la escena, se nota que lo disfrutaste mucho, sigue escribiendo tu relato fue muy exitante de leerlo