Estando en mi oficina, fue el jueves, siempre me rondo una idea por la cabeza, hablando con mi esposa quería de nuevo realizar un trió con otro hombre, pero como lo dice la palabra era tan solo una fantasía que la hablábamos solo cuando hacíamos el amor, llevarla a cabo era difícil y más teniendo en cuanta que tocaba comenzar desde ceros sin tener un trago en la cabeza y en nuestro apto.
Debo decir que todo comenzó hace más de un mes, comencé a chatear y esperar propuestas de personas solas y parejas, surgían tantas cosas pero nada con iniciativa, tan solo hasta el jueves que entre y uno de ellos me propuso pagarme por ella pero tendría que dejársela, no me imagino dejarle a mi esposa a otro hombre sin yo estar presente, para mí eso no es una fantasía, eso es salirse de los parámetros establecidos por el swinger, no se trata de prestar a mi esposa, se trata de disfrutarlo junto a ella y saber que no le van a hacer daño y mas, que le va a gustar lo que está pasando.
Entonces entro un hombre, quien ofreció de muy buena manera invitarnos, comprarle incluso ropa sexi y erótica, se sentía una persona de clase tan solo por su forma tan sutil de escribir, entonces se me ocurrió mesclar las dos propuestas y fue entonces que le dije que me gustaría pero cobrando un dinero por ella a lo cual el dijo que claro, que cuanto seria, le dije que propusiera, entonces dio una cantidad, no era lo que pagaría una persona por su mujer, sentí que era algo simplemente significativo, subjetivo, pero acepte, concretamos encontrarnos en un sitio equidistante para nosotros, nos comunicamos por celular y nos encontramos, los nervios me invadían, tenia buena presencia y estuve a punto de arrepentirme, pensando que pasaría con mi mujer, pero es ponerle un poco de picante a la relación, pienso que el día que uno haga algo y se dejen de sentir los nerviecitos ese día debe terminar la historia de las fantasía pues los nervios son lo que motivan.
Bueno llegamos al apto y mi esposa trabajando desde allí, entonces le presente a la persona aun sin ella saber lo que mis intensiones pretendían, fue entonces cuando entre al cuarto de estudio y le dije para que venía con Andrés (nombre ficticio) ella puso cara de mal genio pero para mí echar atrás era imposible, entonces le insistí en dejarse llevar por el momento, acerque a Andrés al cuarto y comencé a besar a mi mujer por el cuello, a acariciar sus senos delante de él y a invitarlo a acercarse, tanto mi corazón como el de mi mujer latían a mil, comenzó a desvanecerse la fuerza de voluntad de ella, cuando comienza a cerrar sus ojos y mover su cadera para sentir mi pene rozando su culo fue el síntoma que las cosas se daban, entonces la lleve a la habitación, Andrés aun tímido se acercaba pero acariciaba tan solo su cara y hombros, la coloque de espalda a él y el al ver ese culo tan lindo creo yo no sé aguanto el comenzar a acariciarlo, a besar su cuello y llevar sus manos desde atrás para coger esos senos que me fascinan, entonces el mismo comenzó a desapuntar su buzo, a acariciar sus senos metiendo la mano por entre el brasier, y ella comenzó a entregarse a desvestirse ella misma, quito su blusa, su brasier y quedo todo su dorso desnudo, el no aguanto el chupar esos lindos senos, que aun que ya no son de señorita conservan una forma muy linda y aun algo erectos para ya haber sido madre.
Comencé yo a quitar sus botas, jeans, y quedo expuesta esa linda cola con tan solo un hilito dental, ya que tiene una linda cola de mujer costeña, esa sí que está bien parada y comérsela es un manjar de dioses, el solo la miraba y acariciaba con desespero, hasta que no aguanto y bajo ese hilo, que aun que poco tapaba si era un impedimento jajaja, continuamos nosotros dos, Andrés y yo desnudándonos con ansias de disfrutar todo ese cuerpo, aun de pies ella nos cogía nuestros penes y masturbaba, nos ponía a movernos jadear, mientras nos acariciaba, el le daba dedo por delante y se fundían en un beso, que en vez de sentir celos me excitaba, la cogía desde atrás y acariciaba sus senos, entonces la tendimos en la cama y me dedique a hacerle oral mientras el succionaba esos senos y al compas también le daba dedo, mi mujer casi que gritaba, entonces la deje y entregue a Andrés para que la penetrase, ella se le sentó encima y comenzó a moverse sin aun ser penetrada, estaban pecho con espalda, se entonces el la coloco en cuatro y lo entiendo, comerse semejante cosa con una linda vista de esa cola es muy excitante, el le daba por detrás y mientras tanto comenzó a chupármelo con mucho desespero, tanto así que en menos de cinco minutos me le vine en su boca y tan solo se deleito como si fuese el mas delicioso elixir que hubiese probado, esta historia continua, si quieren saber el resto por favor escríbannos o pregunten y respondemos de acuerdo a lo que quieran saber.








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login EntrarQue delicia de relato...