Debido a mi situación económica, me vi en la necesidad de arrendar una alcoba en una casa de familia, no era lo mejor pero muy confortable era amplia, donde estaba mi cama sencilla, una cajonera y una mesita de noche, después de haber vivido solo en un apartamento amplio y con buenas comodidades solo me quedaba hacer lo mejor posible mi estadía allí.
Un día me levanto temprano, eso de las 6:30 am y veo salir del baño social a una hermosa dama de más o menos 165 centimetros de estatura, enrollada en su toalla y entra a una de las alcobas, me llamó demasiado la atención y claro a jugar al detective, cuando vi la dueña de la casa comencé a entablar una conversación, primero con el clima y luego con la vivienda que ya tenía sus buenos añitos y comenzó a contarme que era viuda desde hace 10 años y que solo le quedó esa morada y que arrendaba alcobas para sobrevivir y que no engendró hijos, eso me gustó mucho, ya que la hermosa dama que había visto no parecía muy cercana, y entonces surgió la pregunta del millón: ¿Cuántas alcobas tiene arrendadas? e inmediatamente me responde que tres y que todos éramos estudiantes de la universidad y que yo era el único de la ciudad, eso era lo que necesitaba saber.
Ya en mi alcoba empiezo a imaginarme aquella hermosa dama conmigo, besándole esos deliciosos labios (aunque todavía no se los había vistojejeje), bueno ustedes saben cómo la mente es traviesa, comencé a planear de como la iba a saludar y a tratar.
Comencé a realizar un seguimiento de la entrada y salida de ella y sobre todo a la salida después de la ducha, la cocina estaba más cerca al baño que mi alcoba, entonces un día me quede en la cocina y cuando sentí que ella salía de la ducha arropada en la toalla, que no era tan grande, dejaba ver sus lindas y gruesas piernas, hice que nos tropezáramos y salió como lo había planeado por días y era lógico recibió mis disculpas y ella sonrió y siguió, fue la primera vez que vi ese angelical rostro, era muy hermosa, ese día me quedé esperando en la ventana de mi alcoba a que pasara ya vestida y organizada, y fue en esos momentos que pude observar lo bien que estaba, unas caderas hermosas sobresalían con su jean apretado y unos senos no muy grandes pero se notaban muy bien puestos, lo mejor fue que se despidió y yo me quedé mudo, así pasaron varios días solo saludos y despedidas y ella notaba que yo me moría por hablarle y parecía que la excitaba.
Un día me desperté pensando que ese era el día que tenía que entablar una comunicación con ella, pero como siempre mi timidez no me dejó, en la tarde pensé que iba a dejar la puerta de mi alcoba entre abierta a ver qué pasaba y así lo hice me acosté en la noche y solo la dejé ajustada, y como era lógico quien dormía esperando que el milagrito se me hiciera posible y preciso eso de las 11 pm, siento que la puerta se abre y aparece una mujer, solo veía la sombra, sin decir palabra alguna se me lanzó y sentí un gran beso que nunca lo he podido olvidar, me parecieron horas en las que estuvimos saboreándonos, eran unos labios no muy gruesos pero muy deliciosos, cuando empecé a acariciarla percibo que solo traía la toalla enrollada en su cuerpo glorioso y bien formado, como siempre la veía salir de la ducha, eso para mí fue lo más grandioso, que imaginación más hermosa la de mi bella dama, le quité la toalla y como yo estaba solo con mis interiores, siento todo ese calor que emana su cuerpo, provocando en mí una sensación nunca sentida, cogí su cintura y la coloqué en mi cama boca abajo y comencé a darle unos besitos en su cuello y bajando suavemente por toda su espalda hasta legar a sus caderas redondas y apretadas, allí me quedé mucho rato besándoles cada una de sus nalgas, el olor que emanaba su cuerpo era lo mejor que había percibido en toda mi vida, con mis manos le indique que se colocara boca arriba y no me resistí y comencé a lamerle su vagina húmeda y cerrada, jugaba con mi lengua en su clítoris hasta el punto que ella apretó mi cabeza duro contra su sexo y sentí que solo salían juguitos por su cerradita rajita, fue la sensación más rica que he sentido en mi vida, suavemente comencé a subir por su vientre, eso sí, sin dejar de regalarle unos besos bien ricos, hasta llegué a su pecho y besé lo mejor posible cada uno de sus senos, ella se retorcía de una manera que me tenía loco por ella, ella con sus manos me hizo subir más y nos besamos de una manera espectacular y solo sentí que mi pene entraba solito en esa rajita que en esos momentos estaba emparamada de sus juguitos vaginales, sentí una respiración de placer en ella que me provocó solo enterrar mi pene lo más profundo que pude y exclamó: “que rico como lo tienes” y me atreví a decirle: “es todo tuyo mi damita hermosa” y me dijo, no me trates así acá en la cama y que fue eso, se me salió lo maleducado que uno tiene en el fondo y le dije: “eso era lo que quería mi perrita deliciosa, un chimbo bien rico dentro de ti”, y me contesta que siga diciéndole “guachadas”, sentí que una de mis fantasías eróticas se me cumplía, ya que con las anteriores relaciones habían sido calladas, pero yo en mi conciencia decía mis “vulgaridades”, y que fue eso, me cansé de decirle que era mi putica rica, mi perrita deliciosa, entre otras frases que la excitaban muchísimo, y comencé a sentir uno, dos, tres y perdí la cuenta de sus orgasmos, ella después me confesó que nunca había tenido tantos orgasmos en una misma relación, cuando yo sentí que no podía aguantar más, solo pronuncié: “con la boca” y fue como una orden porque inmediatamente ella se deslizó y me da una mamada como todo una reina y sentí que mi chorro salé con una fuerza descomunal y cuando se terminó me dice: “no dejé caer ni una gótica, quedas completamente limpio” fue la mejor frase que he recibido de una dama.
Esa noche dormimos bien abrazados con una ternura que solo yo puede sentir y es imposible de describirles.
Espero sus comentarios, ya que es mi primer relato y tenía muchas ansias de publicar algo.








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