Todo comenzó en la u... después de 2 meses de estudio se promovió una actividad donde nos integraron a todos para un mismo fin, desde ese momento empecé a detallarla minuciosamente. La compañera de clase “Laura” se caracterizaba por su hermoso cabello negro que le llegaba a su ancha cadera, la cual permitía observar su voluptuoso trasero cubierto por un jean deliciosamente ceñido a él, su busto era de buenas dimensiones y sus demás características la hacían una mujer totalmente deseable...
Durante la actividad estuve prácticamente todo el tiempo al lado de ella, lo que note al pasar de las horas, es que ya me tenía muy bien referenciado y me había echado unas ojeaditas.
Sólo hubo un momento en que llego a molestarme, siendo por un comentario algo vergonzoso para decir, el cual lo dijo sin pelos en la lengua -- Ud. es gay --- de inmediato lo negué, sin ser convencido me explico las razones por lo que lo decía --- mmmm es que como me he dado cuenta que hay unas niñas que te coquetean y muestran sin tapujo el gusto así Ud., y no son para nada correspondidas, me entro la duda --- le dije muy cerca a su oído, y tu ¿que sabes si les he correspondido?, por simplemente informarte ya correspondí, pero me dí cuenta que son de esas que hablan mucho y hacen poco...
Al entrar en más confianza y siendo muy segura de lo que quería, me dijo --- pero hay que demostrar que no lo eres --- en ese momento me di cuenta de sus ricas y malvadas intenciones.
Ya terminada la actividad, siendo un sábado tipo 8 de la noche decidimos varios compañeros en celebrar el éxito de esta y nos dirigimos para una discoteca algo distanciada de la u, gran excitación la que me dio al saber que ella iría y mucho más cuando me susurro --- no veo la hora de bailar pegadito contigo --- mmmmmmm casi me la como a besos en ese momento, no veía la hora de llevármela a un sitio más privado, para hacer y deshacer.
Cuando llegamos a la susodicha disco, de inmediato sonó de esos reggaetones que con solo bailarlo ya tienes un 70% de sexo asegurado; así que sin basilar la tomé de la mano y la lleve hasta la pared más cercana, para que me arrinconara con ese exquisito trasero el cual deseaba sentir desde hace rato... Comenzó este delicioso baile y empezó a aprisionar mi miembro entre su culo y la pared, no demoré mucho para sentirme con un garrote entre mis piernas ansioso de romper las telas que cubrían su conchita y darle hasta no poder mas. No pasó mucho para robarle un beso a esos jugosos labios, que tenían un sabor delicioso y una forma de besar enviciadora, a los cuales me aferre como un adicto.
Después de varios discos y de una reconfirmada excitación le dije que no me aguantaba las ganas de liberarla de sus vestiduras y hacerla mía por esta noche. De su respuesta pude inferir dos cosas, una buena y una mala...
La buena es que me confesó que desde hace rato estaba muy mojadita y con ganas de tener mi verga en su conchita y se la hundiera de todas las formas posibles, pero que mala noticia la que me tenía, estaba en sus días de periodo y para ninguno de los dos era opcional hacerlo con este inconveniente.
En fin terminó la fiesta, siendo hora de partir y con obvias razones me ofrecí a llevarla en mi moto a su morada, no pude despedirme de la forma en que deseaba por unas razones que después les haré enterar.
No quisiera volver soso el relato, así que esperaré sus comentarios una semanita para contarles el resto y mejorar en lo que me digan, espero no les moleste…








Comentarios
0 comentarios
Inicia sesión para dejar un comentario.
login Entrar