Ese viernes yo seguía pensando en lo que había pasado en casa de Daniela; cuando saludaba a alguna de las amigas del grupo me sentía rara. Por alguna razón, las miraba diferente, me fijaba más en sus labios, en sus senos, en sus piernas, en su cuerpo en general. El comportamiento entre Daniela y yo era el mismo, solo que nos tratábamos con un poco mas de cariño, pero no hablábamos de lo sucedido en su casa.
En la noche estuve en la celebración que habían preparado mis padres en casa. Ese sábado, salí a celebrar con mi novio. Fuimos a su casa y en su cuarto tuvimos sexo, pero mientras estaba con él; no podía dejar de pensar en Daniela, hasta el punto que me imaginaba que era ella la que me besaba y acariciaba. Tuve un orgasmo, pero me sentía diferente, no dejaba de pensar en ella. Nos vestimos y nos regresaos a mi casa.
Durante esa semana siguiente, todo transcurrió normal, aunque yo hablaba poco con mi novio. Ese fin de semana, todo el grupo de amigas nos iríamos desde el viernes en la tarde para la finca de los papas de Sandra, y nos acompañaría la mamá de Camila.
Nos repartimos las habitaciones, Camila dormiría en un cuarto con su mamá y con Sandra, Juliana dormiría en otro cuarto con Laura, y yo dormiría con Daniela en otro cuarto. Por alguna razón esa noticia me lleno de alegría; y más cuando llegamos al cuarto y solo había una cama doble. Nos instalamos, nos cambiamos por una ropa más cómoda, y bajamos a preparar la comida. Después nos dirigimos a la sala a conversar, a hablar sobre “cosas de chicas”, mamá de Camila se despidió y se fue a ver Tv. Estuvimos hablando por mucho tiempo, sobre muchas cosas, hasta que decidimos irnos a dormir, para poder aprovechar el día siguiente.
Cuando llegamos a la habitación, le dije a Daniela que me iba a dar una ducha para refrescarme un poco; y más aprovechando que tenias baño dentro del cuarto. Ingrese al baño a ducharme, y dejé la puerta sin seguro; salí envuelta en la toalla y le dije a Dani que el agua estaba deliciosa, que le recomendaba que ella también tomara una ducha; a lo cual accedió. Cuando ella se estaba duchando me dieron ganas de espiarla; pero decidí mejor ponerme la pijama; y cuando ella salió envuelta en la toalla me quedé observándola, pero no le dije nada. Nos acostamos y empezamos a hablar de la semana tan dura que habíamos tenido en el colegio, de mi fiesta de 15 que sería en dos semanas, de cómo la mamá de Camila era muy formal y buena gente, del nuevo novio de Sandra; hasta que yo le pregunté: -¿Qué estarán haciendo las otras chicas?, a lo que ella me respondió que demás que estaban durmiendo; en ese momento me lance sobre ella para besarla, ella respondió a mi beso pero después de un momento interrumpió el beso, y me pregunto: -¿Qué haces? Yo le dije que algo que quise hacer durante toda la semana, pero que no me atrevía, le confesé que todos esos días había estado pensando en lo sucedido en su casa. Me dijo que por qué no le había tocado el tema, para que habláramos, y le dije que por miedo. La besé y ella nuevamente interrumpió el beso para decirme que ella ya me había confesado su amor y que yo no le había dicho nada al respecto, por lo que entonces ella prefería que fuéramos solo amigas; al escuchar eso sentí un golpe en el corazón, por lo que le tome sus manos entre las mías y dije: sabes que tengo novio, pero si quieres también puedo ser tu novia. Ella mi miró a los ojos, se acercó, me beso y me dijo que estaba bien, que me compartiría con mi novio, pero que por ahora mantuviéramos nuestra relación en secreto. Nos besamos, abrazamos y nos dormimos.
Al despertar, nos dimos un beso, y yo le pregunte que cómo había amanecido mi novia, y nos besamos nuevamente. Ella se ducho y luego yo me bañe, nos pusimos los trajes de baño que habíamos llevado, coincidía que ambos eran bikinis. En ese momento entró Sandra en el cuarto para avisarnos que ya podíamos bajar a desayunar. Antes de salir del cuarto ella me tomó de frente por la cintura, me dió un beso y me dijó que me amaba, yo la abracé y le dije al oído: -No sé qué me pasa, pero creo que me estoy enamorando de ti. Y nos volvimos a besar.
Bajamos a desayunar, y ya estaban todas a la mesa con su bikini puesto. Después del desayuno organizamos algunas cosas y nos metimos a la piscina. El día transcurrió normal, aunque de vez en cuando Daniela y yo nos mirábamos queriéndonos besar; pero logramos contenernos. En la noche ates de comer Dani y yo nos duchamos juntas, sin dejar de besarnos y acariciarnos; salimos y nos secamos una a la otra, nos vestimos y bajamos a comer.
Después de la comida todas nos quedamos en la sala conversando; Sandra se acostó en el sofá sobre las piernas de Camila, Juliana se sentó en el piso recostando su cabeza carca del abdomen de Sandra, Laura, Daniela y yo nos sentamos juntas en un sillón que quedaba libre. Toda la noche conversamos de música, películas, del novio de Sandra, del hermano mayor de Juliana, de la hermana de Camila y de otras cosas. Después de un tiempo decidimos acostarnos para poder disfrutar de la mañana al día siguiente.
Todas nos fuimos a nuestros cuartos, pero cuando yo iba subiendo Camila me llamó aparte, y me preguntó que si podía usar mi celular para hacer una llamada, debido a que su novio no quería contestarle; le dije que lo usara tranquila, pero que consideraba que era muy tarde para llamarlo. Ella acepto entonces llamarlo a la mañana siguiente.
Cuando llegue al cuarto, no vi a Daniela, por lo que pensé que estaba en el baño; así que cerré la puerta, decidí no encender la luz y empecé a desvestirme y cuando estaba solo con la tanga de encaje me dirigí al baño, pero Daniela no estaba allí por lo que encendí la luz del baño. Me di la vuelta y vi a Daniela en una esquina del cuarto mirándome fijamente. Me acerque a ella, nos miramos fijamente y nos besamos. Ella se empezó a desnudar con mi ayuda, en ese momento recordé la primera experiencia con ella días atrás, y el contacto que habíamos tenido esa noche anterior y durante ese día.
Aunque había momentos durante el día, y más cuando me estaba besando con Daniela pensaba en mi novio, me gustaba sentir los labios de Daniela, su piel, su cuerpo. Estando las dos solo con la tanga puesta, nos tumbamos en la cama y nos acariciamos, yo quise tomar la iniciativa y empecé a besarla en la nuca e ir bajando por su pecho, besé sus senos, bajé a su abdomen, le quité su tanga y juguetee un poco en su monte de Venus, besé la parte interna de sus muslos. Me dirigí a su vagina que estaba más hermosa de lo que recordaba, quería volver a probarla; introduje mi lengua suavemente y la escuche gemir, lo que me hizo querer no despegarme de allí; después de un rato de estar besando y probando del néctar de su vagina, me dirigí a sus labios para besarla. Sus labios me parecieron más dulces, y nos fundimos en un abrazo y un beso que realmente demostraba el sentimiento que había entre las dos, lo que estaba ocurriendo era que realmente estábamos haciendo el amor. Lo que estaba sintiendo en este momento, y lo que había sentido al estar con mi novio no se comparaba; no era nada.
Nos giramos, ahora era yo quien estaba boca arriba, y ella quién empezó a bajar por mi cuerpo; besando cada centímetro muy suave y dulcemente. Me sentía amada, deseada, consentida; me sentía mujer. Ella bajo por mi cuerpo, y se concentró en hacerme sexo oral, con lo que me hacía gemir de intenso placer. Después de un rato, subió y me besó en mis labios.
Allí estuvimos besándonos y acariciándonos mutuamente hasta que nos quedamos dormidas abrazadas. Al despertarme, vi que Daniela estaba entre mis brazos, lo que hizo despertarla muy tiernamente mientras la besaba. Ella con una sonrisa en los labios, me preguntó si estaba soñando, a lo que le respondí que no; que quién me había puesto a soñar era ella, y que me sentía muy bien estando con ella; con mi novia.
Nos volvimos a besar y nos fundimos en un abrazo. Decidimos ducharnos juntas, donde no dejábamos de besarnos y ella de repetirme que me amaba. Antes de salir del baño, yo le tome su mano derecha, y le dije: -Sé que ayer te dije que creía que me estaba enamorando de ti; pero ya hoy no lo creo, estoy segura. En ese momento le di un beso; y tomándola por su cintura, y haciendo que nuestras pieles, nuestros pezones y nuestros muslos se tocaran le dije: -Me has hecho sentir muchas cosas, me has hecho sentir mujer; Yo también te amo. Y nos besamos de nuevo. Salimos del baño, nos vestimos y bajamos a desayunar. Y el resto del día…...... ya se lo podrán imaginar.








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login Entrarsara ese relato estuvo super caliente y ademas tienes unas super tetas q ademas estan miuy ruicas