LA NUEVA RECEPCIONISTA 1
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 5 min de lectura calendar_today Enero de 2012

LA NUEVA RECEPCIONISTA 1

Buenos días, buenos días, buenos días, la entrada normal a la oficina sin embargo una voz nueva contestaba “buenos días Doctor”… me di la vuelta a revisar a quien pertenecía esa voz que nunca había escuchado y la cual tenia un tono nervioso… y efectivamente era aquella mujer que el....

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Buenos días, buenos días, buenos días, la entrada normal a la oficina sin embargo una voz nueva contestaba “buenos días Doctor”… me di la vuelta a revisar a quien pertenecía esa voz que nunca había escuchado y la cual tenia un tono nervioso… y efectivamente era aquella mujer que el viernes en la tarde con los demás compañeros de trabajo había sido tema de conversación por sus hermosas piernas y tremendo trasero, “aunque de cara tampoco estaba mal” decían algunos.

Mucho gusto Iván, me apresure a responder y tranquila el Doctor te lo regalo, porque no soy medico y solo soy el gerente administrativo, así que Iván esta bien, ella solo dio una sonrisa cómplice y repitió, buenos días Don Iván. Seguí el camino a mi oficina y me encontré con Carlos gerente financiero “tremendo bizcocho el que nos acaban de traer no?”, Carlos es un personaje que se caracterizó en la empresa por ser el típico perverTODO, no podía dejar un comentario guardado para si mismo sobre una mujer, se ahogaba si no decía algo “ya conoció a Laurita”… hasta ese punto no me había percatado que no me había dicho su nombre y le respondí “si, se ve buena gente la niña. Lo dejo voy a revisar el correo porque me desconecte este fin de semana de todo y debo tener cualquier cantidad de cosas amontonadas”. Para sorpresa mía y alegrar ese lunes solo 8 correos de cosas que no tenían urgencia alguna, respondí lo que tenia que responder y llego Doña María la señora de los tintos “Don Iván buenos días, como le parece lo de esa niña nueva, ni café, ni té, ni nada solo agua y con este frío…” me limite a sonreírle y solo le respondí “esta asustada es el primer día y me imagino que quiere ver como se comporta la gente de este lugar; nunca es fácil Doña María usted debe saberlo” y volví a revisar la pantalla del computador. Metido en medio de las ideas que se me atravesaban para el informe mensual entro Sonia una señora de unos 48 años, pero con alma de 25 y gerente de recursos humanos, “Iván represento a Laura, es la nueva recepcionsta”, “si ya nos habíamos saludado, bienvenida a este manicomio”, “es estudiante de 8 semestre en administración, bla, bla, bla,” mientras Sonia hablaba tuve la oportunidad de ver bien y detallar a Laura, aun sin malicia, media cerca de 1.70 con tacones, llevaba un pantalón negro ceñido que delineaban una buena figura, piernas largas a su medida, y la blusa de la empresa abotonada hasta arriba, pero que marcaban un buen busto algo aprisionado, “bueno cualquier cosa que necesites y te pueda colaborar, no dudes en venir” termine diciendo, “si señor muchas gracias” en ese momento vi lo que por algún momento había pasado desapercibido media vuelta y que cola!! No era grande, ni pequeña era perfecta, paradita y tal y como se veía en ese pantalón bien puesta y firme, Sonia que había parado a decirme no se que cosa se dio cuenta de mi mirada, y como siempre había trabajado rodeada de hombres (según su historia) solo me levanto el pulgar y con una voz seria dijo “ahora regreso”.

Volví a clavar la mirada en la pantalla con la intención de continuar con mi trabajo, pero fue imposible esa cola había quedado como una foto en mi cabeza, y pensando en que me iba a ver como Carlos solo me reí para mi mismo.

Así fue como la presentaron por todos lo puestos de trabajo, cuando salimos a almorzar Sonia, Carlos y yo tocamos el tema de Laura “que niña tan linda y lo que dice la hoja de vida muy pila” dijo Sonia, Carlos por su parte solo decía “no, que me de un papayaso y vera lo que se lleva” a lo que Sonia replico “si un hijo o una mechoneada de su esposa patico pantera, tigre y cocodrilo” reímos un momento y con cara de sorpresa replicaron casi al tiempo “no va a decir nada??”, como soy muy reservado en mis cosas solo les dije, “para que pero bien linda si esta, pero es lo que me molesta de toda esta situación 8 semestre y la ponen de recepcionista? No me parece justo… (Todo por desviar el tema)”

Omitiendo algunas semanas de trabajo para no hacerles tan largo este cuento, logramos entablar una buena amistad y un buen ambiente de trabajo, ella siempre pendiente de lo que yo necesitaba y preguntando todo sobre el típico manejo de la empresa, proveedores, nomina, clientes…algo que me parecía muy bueno porque comenzaba a dejarle manejar algunas cosas bajo mi supervisión (no iba a soltarle mi responsabilidad a alguien así porque si) y que me quitaban cierto peso de encima, además de los cumplidos que iban y venían “como estas de linda hoy, me gusta como se te ve ese pantalón” cosas banales de ese estilo a lo que ella respondía cosas similares, fue así como un fin de mes algo despelotado, ella llego a mi oficina en la mañana y me dijo “se te ve tan bien esa camisa, me encanta como te ves hoy” fue un comentario inesperado pero que daba rienda suelta a mi imaginación, que ya varias veces me había jugado malas pasadas y que quedo retumbando en mi cabeza durante el día, en la tarde cuando entró a despedirse como se había vuelto habitual, y me vio lleno de papeles dijo sin romper el protocolo “Don Iván necesita ayuda?” “no tranquila ve y descansas” le respondí “venga déjeme le ayudo que estuve pendiente de todo (en un tono medio regañón)” y efectivamente me estaba dando respuesta a todo.

Terminamos sobre las 10 de la noche y todo había quedado perfecto, “vamos a comer, yo invito, es lo mínimo que te mereces por esto que hiciste por mi, tu mandas en lo que queda de esta noche”, en ese momento vi algo diferente, su mirada y su comportamiento eran diferentes ya no caminaba de afán de un lado para otro, era todo lo contrario, movimientos lentos, pausados, como un cazador al acecho, que rompió de la nada cuando dijo “esta bien la noche es joven como nosotros” y sonrió, esa sonrisa que tanto me gustaba y que me embelezaba… volvía a la misma Laura de todos los días, dije para mi mismo “deje de estar viendo cosas! Despierte!”

— civancho

18 de enero de 2012

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civancho

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Comentarios

1 comentario

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  • majarafantasma
    majarafantasma · 19 de ene de 2012

    ·Hummmm" Mi doctor las cosas se estan poniendo buenas,jijii

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