Esta es la segunda vez que escribo, ya les había relatado mi primer encuentro con una mujer mayor, que yo, gracias Dios las cosas no pararon hay, y los juegos siguieron.
Después, De haber, tenido sexo en el baño, ya nada era igual, los dos sentíamos un apetito incontrolable, siempre había soñado con esto, siempre había querido ser el amante de alguna mujer mayor, casada y aburrida de su monótona vida sexual, siempre había soñado, con que una mujer así me usara, como un juguete sexual, para saciar todos sus necesidades, deseos y fantasías, sin miedo al reproche, yo no me encargo de juzgar, solo me encargo de dar placer.
Xxxxxx era casada, y tenía una hija, pero la tuvo cuando era muy joven, así que la hija rondaba los 16 años, y a su vez tenía ya una hija, lo cual convertía a xxxxx en algo mucho más deseado, ya que no muchos tienen el placer de follarse a una abuela, y mas una así, si así como lo leen, me entere que era abuela, así que eso aumento mucho mas mi morbo.
Todos los días eran una aventura en el restaurante porque a diario me jugaba mi puesto, ya que no desperdiciaba oportunidad, para subir al baño, a que me hiciera sexo oral, disfrutaba mucho eso, de verdad gozaba verla tragar mi semen, era sublime, ella gozaba provocándome, cada vez llevaba escotes más profundos, y cada vez que podía siempre escondida detrás de una puerta, me mostraba que ropa interior había traído, eso me volvía loco, ya que debo confesar que me encanta mirar, me excita demasiado, mas aun sabiendo que los clientes estaban afuera, y no podían ver nada.
Es más muchas veces luego de mamarmelo me cogía del brazo y me pasaba el dedo por el brazo, y me mojaba con sus fluidos, para mostrarme lo mucho que la excitaba mamarmelo e imaginarme dentro de ella, esa semana casi rompo mi pantalón, ya que todos los días todo el dia tenia una erección eterna que solo se calmaba un poco, cuando subia al baño, a que ella me succionara hasta la ultima gota de mi leche, le encantaba, pero la situación me tenia loco, porque moria por penetrarla, por sentirla de nuevo viniéndose sobre mi, por escucharla gemir de placer, por escucharla pedir mas, asi que le propuse que nos viéramos en otro lugar, con mucho mas tiempo, a lo cual acepto encantada.
Luego de mucho pudimos cuadrar el mismo día de descanso, la noche anterior casi no puedo dormir, me sentía como un niño, que por fin va a destapar ese regalo tan añorado, lo cual no estaba muy alejado de la realidad.
Nos encontramos en la 63, una zona de la ciudad que está llena de moteles, cuando la vi traia un jean muy pegado, que resaltaba esa piernas y ese portentoso culo, y traia una blusa blanca, y un chaleco, me saludo con un pico en la boca, y de forma picarona, se abrió el chaleco para que viera como se marcaban esos deliciosos pezones, a través de la blusa, lo cual de inmediato me causo una erección.
Entramos al motel, y pedimos un cuarto con jacuzzi, en el ascensor se podía sentir la tensión entre nuestros cuerpos, pedimos cerveza y entramos, en cuanto cerramos la puerta ella me pego contra la puerta y me dio un tremendo beso, nuestras lenguas se movían al compas de nuestra respiración, solo ese beso me volvió a poner duro como una piedra, seguimos besándonos hasta que llego la cerveza, cada uno respiro, tomamos un sorbo, y mientras yo fui a prender el jacuzzi, y ella entro al baño, cuando salió, la estaba esperando, la mire y la agarre por la cintura de nuevo la pegue a mí para que sintiera, el bulto dentro de mi pantalón , a lo que ella me respondió con otro beso, muy apasionado, poco a poco fui besándola, pase a el lóbulo de su oreja, y poco a poco fui bajando por el cuello, e inmediatamente me di cuenta, de la reacción que producían esos besos sobre ella, porque me iba agarrando el pecho, y enterrándome las uñas, así que poco a poco la subi a la cama, y nos arrodillamos, mientras ella me ofrecía el cuello, como para que le clavara, mis colmillos, poco a poco mientras la besaba fui sacándole la blusa, mientras la acostaba, seguí bajando hasta sus senos, pero en vez de comérmelos, lo que hice fue rozarlos con mi lengua sin tocar su pezón, el cual se veía duro y exquisito, en cambio seguí con mi lengua y rozando con mis labios todo alrededor de su seno hacia un lado, hasta la parte baja de su axila, hay seguí bajando por sus costillas, las cuales hacían una deliciosa curva así seguí hasta llegar al ombligo, hay pase mi lengua suavemente mientras le soltaba el botón del pantalón, luego de manera brusca la agarre por la cintura y le di la vuelta, apara que su hermoso culo quedara hacia arriba entonces volví a subir, hasta la nuca y poco a poco fui bajando por toda la espalda hasta llegar a esos, dos provocativos huecos que se le formaban justo encima de la cola, seguí bajando con mi boca mientras bajaba el pantalón, besando ese culo de diosa, y de vez en cuando dándole un mordisquito, luego rozando mis labios sobre su muslo, mientras sentía el olor de su sexo, y me di cuenta que estaba muy mojada, lo que me puso aun más duro, luego seguí con mis labios hasta la parte de adentro de sus rodillas en las que soltó un gemidito tan suave, que apenas pude oírlo, luego recorrí todo el, cuerpo hacia arriba con mis manos, hasta que subí y le bese la parte de atrás de la oreja, mientras me acostaba encima de ella, para que sintiera de nuevo mi bulto contra su delicioso culo, hay agarre una cerveza y sin que ella lo esperara, derrame un poco en su espalda, la cerveza recorrió todo el camino, hasta reposar en esos dos huequitos, encima de sus nalgas que me volvían loco, hay bebí, y de nuevo le di la vuelta, y volví a regar cerveza en sus senos, a lo cual respondió con otro gemido suave, así que con cada mano cogí sus muñecas y le puse los brazos a cada lado, como si estuviera crucificada, hay si olvide todo, y me abalance, sobre esos firmes senos, tratando de comérmelos enteros, luego me enfoque en sus pezones, que estaban duros como una piedra, los lamia y chupaba como si fueran el mismo aire, o una gota de agua en el desierto, mientras miraba su cara de desbordante placer, y la manera tan suave en la que gemía, así que volví a bajar por su abdomen, lamí un poco de cerveza que estaba en el y luego mordí la tirita de su tanguita blanca y la baje con los dientes, inmediatamente ella abrió sus piernas, mostrándome esa vagina completamente empapada, e invitándome a que me la comiera, a lo cual no me pude resistir, así que hundí mi rostro en ese mar y mi lengua comenzó a moverse rápidamente, sobre su hinchado clítoris, mientras dos de mis dedos jugaban dentro de ella, estaba muy mojada, así que pase mi lengua por todos sus labios hasta llegar, a ese culito, hay escupí un poco mientras también jugaba con mi lengua, jugué un poco y volví a subir y al cabo de unos minutos sentí sus contracciones y como mis dedos y mis labios, quedaron empapados por sus fluidos mientras un grito de placer desgarraba su garganta, fue sublime, luego subí y la bese, mi boca estaba empapada y sabia a ella, lo cual se noto que la excito, así que se levanta y me dijo, que era su turno.
Con fuerza me boto contra la cama, y con furia soltó mi camisa, me beso todo el pecho e inmediatamente bajo por el hasta mi pantalón, el que prácticamente desgarro, y bajo con ganas, luego por encima de mis bóxer agarro mi pene y se deleito con lo duro que estaba, me repetía que tenía un pene delicioso, y sin más lo saco, yo estaba tan excitado, que brinco como un resorte lo cual la hizo soltar una risita, picarona.
Lo agarro con fuerza, mientras se metía la cabeza en la boca y con la lengua le daba vueltas, lo mamaba delicioso, luego intentaba, metérselo todo, pero no pudo, así que bajo, hasta mis huevos y los comenzó a lamer y a chupar, esa imagen, de ella devorándome los huevos me encantaba, me sentía en el cielo, así siguió un rato alternando, chupando arriba y debajo de arriba a abajo, hasta que me miro, y me dijo, como si fuera una orden, “Métemelo, lo quiero todo adentro”, Pero sin esperar, ella misma se subió encima mío, y lo agarro dirigiéndolo, a su mojada vagina, se sentó poco a poco y luego de un solo movimiento se lo metió todo, soltando otro gemidito de esos que me ponían a mil, y ahí comenzó a cabalgar, mientras gemía y entre gemidos me decía que era muy rico, que llevaba mucho tiempo, imaginándose así encima mío metiéndoselo hasta el fondo, así estuvo encima mío cabalgando moviéndose hacia adelante, y hacia atrás, luego hacia círculos, luego se acostaba contra mi pecho y movía las caderas hacia delante y hacia atrás, mientras gemía, era delicioso, luego se acostó hacia atrás haciendo mucha presión en mi pene, y así comenzó a moverse mas rápido y a gemir, hasta que soltó otro grito y sentí como se venía, como su vagina, se mojaba y se contraía, lo cual casi me hace venir también. Pero hay paro y se acostó sobre mi pecho, dándome un piquito suave, como de agradecimiento.
Entonces hay nos levantamos y fuimos hasta el jacuzzi, pero los voy a poner a sufrir un poco y esa segunda parte se las voy a contar luego………… siempre y cuando me lo pidan ; )








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