La Aseadora En Mi Oficina
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 8 min de lectura calendar_today Febrero de 2012

La Aseadora En Mi Oficina

Mi oficina como les contaba es muy amplia, espaciosa y se presta para muchas travesuras ya que esta al fondo de la edificación en un tercer piso donde el flujo de personas es prácticamente nulo.Todos los días, sin falta por las mañanas temprano llega una de las niñas del aseo a la que....

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Mi oficina como les contaba es muy amplia, espaciosa y se presta para muchas travesuras ya que esta al fondo de la edificación en un tercer piso donde el flujo de personas es prácticamente nulo.

Todos los días, sin falta por las mañanas temprano llega una de las niñas del aseo a la que conozco desde que estaba prácticamente en pañales, pues ella vivía en un barrio cercano al mío y es pariente de unos amigos de mi papa. Tenía mucho de no verla la verdad, hasta que un día, para sorpresa mía, la veo que entra a la oficina con su uniforme azul cielo, la salude y le dije que me alegraba mucho verla después de tantos años y verla trabajando en el mismo lugar que yo..

Así todos los días con mucha confianza, entraba y mientras sacudía, barría y trapeaba el piso de la oficina hablábamos de todo un poco, nos reíamos y se iba. Siempre he sido muy agradable con la gente, respetuoso, cariñoso sobre todo y más con las personas que conozco y se portan bien conmigo, así que ella no es la excepción.

Pasaron muchos meses y siempre la veía con su uniforme azul cielo o una verde que intercambiaban no sé, me imagino que según el turno que tuvieran.. Me cambiarán el turno por las noches la semana que viene, me dijo… Ufff durísima cosa te espera le respondí.. esos turnos de noche son mamones, pero bueno todo sea por conservar tu trabajo.. Así es agregó y salió.

Ese fin de semana, antes de que ella arrancara con el cambio de turno por casualidad me la encontré en el super mercado mientras hacía unas compras. Estaba yo en un stand tomando algunos productos cuando de repente me taparon los ojos por detrás, yo como pude toqué, toqué y no di quien era, así que ella, mientras yo me voltee, me espero con un besito muy tierno en el cachete. Hola mi vida como estas? Le dije sorprendido de verla ahí.. bien, bien me contestó, aquí feliz de verte fuera de la oficina.. Jajaja me reí y le pregunte de paso que si estaba preparada para iniciar sus turnos por la noche la semana siguiente. Ella comenzó a hablar pero mis ojos comenzaron a buscar algo que con el uniforme no había podido percibir, y eran esos enormes pechos blancos que se asomaban de su camisetica ajustada y cuello en V, mire sus labios y me fijé en lo carnosos que son, y mi mente maquinó en segundos cosas muy deliciosas. Aproveché para pedirle el celular mientras se despedía y la agregué, le timbré y le pedí que guardara también mi número, se fue y me quedé cavilando y mirando su culito en ese short de jean corto que dejaba ver sus muslos en un aparte muy alta.

Una noche de la semana siguiente, como de costumbre, al terminar la jornada laboral y antes de irme a mi casa, entre a guía a mirar foticos, a leer relatos que me fascinan, sobre todo los de amor filial y bueno a chatear un poco y mandar unos mails que necesitaba. Estando en eso me acordé de la imagen de mi amiga, la aseadora y recordé esos pechos y esos labios y recordé también que había anotado su número y que precisamente esa noche debería estar ahí porque era su semana de cambio de turno nocturno. No dude un segundo en marcarle, el cel timbro varias veces pero nada, así que en el último intento, decidií dejarle un mensaje de voz que decía: “me encantaría que vinieras a hacerle el aseo a mi oficina antes de irme a casa si estas esta noche, por favor ven antes de que me vaya.. besos”.. la verdad no se cuantos minutos pasaron y seguí entretenido en guía y arrechándome cada vez mas con esos relatos tan deliciosos y viendo las fotos de esos culos tan hermosos de las nenas de guía, me había empalmado muchísimo y sentía que mi verga se quería reventar de la arrechera, así que no aguante mas y mirando las fotos de algunas bebes preciosas en guía comencé a masturbarme salvajemente con deseos de venirme y que toda esa leche explotara y saliera al mundo exterior, me vine gimiendo rico imaginando mil cosas. Me levanté y fui a la parte trasera de la oficina y me lave bien la verga con agua y jabón, como es mi costumbre luego de masturbarme, culiar o simplemente orinar. Me senté de nuevo y comencé a mirar guía y al cabo de un rato escuche pasos en el pasillo y la puerta sonar, me levanté y abrí y justo era mi amiga, la salude, le di un besito en su cachete y la hice pasar… con que pretendes que trabaje para ti horas extra ah? Como eres de malo-Me dijo pícaramente-, No, como se te ocurre simplemente te dije así para que supieras que quería verte nada más. La hice sentar en mi silla que es grande, comoda, ergonómica y me senté a su lado en otra silla.

Comenzamos a habalr de todo un poco y ella me contaba que se había desocupado y que solo hasta más tarde tendría que volver a algún piso a terminar una limpieza. Saber eso me lleno de confianza ya que sabía que contaría con algo de tiempo, pero la verdad hablaba y sudaba y no encontraba por donde metérmele y decirle de una buena vez que me encantaría chupar esas tetas deliciosas y sentir su boca succionando mi verga. Ella miro hacia mi escritorio y vio un pequeño arequipe alpina que me estaba comiendo y me dijo: “a mí me encanta el arequipe”, si? Quieres un poco le pregunté, me dijo que si con la cabeza. Bueno entonces cierra los ojos le dije, y tome con mi dedo una gran cantidad de arequipe y así con los ojos cerrados comencé a pasarlo por su boca y me fui acercando, ella abrió los ojos, y le dije no, no ciérralos por fa, y me seguí acercando lentamente mientras ella saboreaba y sin poder aguantarme más comencé a besarla con el temor aún de que me rechazara y me diera una buena cachetada por atrevido, pero no fue así, siguió mi juego y me besaba locamente, mi lengua se metía entre sus labios sin parar, y yo ahí puesto en pie frente a ella, tenia de nuevo mi verga más dura que un coco, así que sin pensarlo dos veces comencé a bajar por su cuello moviendo mi lengua como loco hasta llegar a esos melones deliciosos, los saqué con fuerza del brasier y comencé a chuparlos y a mordisquear sus pezones, ella inclino el espaldar de la silla hacia atrás mientras que con sus ojos aun cerrados, disfrutaba de cada lamida que le daba a esos deliciosos y nutritivos pechos.

Luego de un rato en un momento arrebatado de excitación, me saque la picha, y con mi otra mano agarre el tarro de arequipe y tomé otro poco y me lo unté en la mondá, la agarre por su cuello y la empuje hacia ella, esa mujer chupaba y succionaba como loca y como las diosas, me enloquecí de placer mientras jadeaba y cerraba mis ojos solo sintiendo el severo placer que estaba sintiendo en ese momento, chupa, chúpamela duro le decía y ella con picardía me mordisqueaba y succionaba con gran fuerza mientras que con su otra mano me la agarraba haciendo unos movimientos deliciosos, les confieso que no se hizo esperar el clímax, me vine de una manera brutal y ella succionó y succionó hasta la última Gota de leche que aun quedaba en mi arrecha y loca verga.

La empuje más hacia atrás de la silla, me agache y le baje los pantalones estilo sudadera que traía puestos, le baje su hilo, y comencé a darle lengua en esa concha deliciosaaaaaaaaa.. y digo así porque les juro que no pensé que esa mujer tuviera la coca más hermosa del mundo: linda, blanquita, limpiecita, toda depiladita, con un clítoris divino, lo que me lleno más de lujuria y esa lengua mía revoloteaba por toda esa coca preciosa que lamía y chupaba con el mayor de los gustos.

Esa mujer se retorcía sobre mi silla, verla así, como volteaba los ojos de la arrechera, me lleno tanto que mi verga se comenzó a levantar por tercera vez, yo no podía creer que estuviera así pero estaba a mil… la tome de la mano y la levanté de la silla, me senté yo, y la atraje hacia a mí y le dije al oído culeame tan fuerte como puedas, esa mujer me agarro la verga, la dirigió hacía ese hermoso hueco y yo la metí hasta el fondo con fuerza, comenzó a moverse de una manera bestial hacia delante y hacia atrás empujándome sobre el espaldar, Duro, dale duro le decía con las últimas fuerzas que me quedaban de tanta arrechera sorda que tenía, no quería que parara de culiarme, dale más, le decía no pares!

Ella gemía y gemia y yo no hacía más que decirle sin parar culeame, culeame, no pares, comenzó a moverse en círculos y me tomo por el cuello y se movia en círculos y luego hacia delante y hacia atrás, subía y baja, y cuando bajaba lo hacía con una fuerza descomunal, yo tomaba como podía su cintura que parecía un torbellino de fuego, entre jadeos y respiraciones profundas sentí como aumentaba cada vez más la velocidad de sus movimientos, eso me puso al borde, cuélame duro le dije por última vez, hasta que juntos explotamos en un éxtasis de sudor, placer y gritos… ufffffffff alcanzó a sollozar, se tumbó sobre mi pecho y le di algunos besos en su frente y cachetes mientras por un largo rato, sin decir palabras le acaricié sus nalgas y rasqué su espalda. Luego, nos levantamos, nos lavamos en la parte de atrás de la oficina, nos dimos un beso, ella se fue a sus labores y yo me quedé cerrando las páginas de guía y apagando mi equipo.. Salí y me fui a mi casa exhausto.. definitivamente los turnos nocturnos son los mejores!

— negrocoste-o

16 de febrero de 2012

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negrocoste-o

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