Esa noche en la que me mude a vivir con mis abuelos y compartía la cama con mi tía mayor sentía movimientos extraños de parte de ella, pero sin prestar atención concilie el sueño.
Noches después seguí sintiendo sus movimientos y algunos gemidos ahogados tal vez por la almohada... Hasta esa noche en que como las anteriores después de sentir aquellos movimientos, gemidos y alones de cobija. Sentí su suave mano tocándome.
Muy asustada pero con algo de curiosidad me moví y ella de inmediato retiro su mano, espero un momento y la volvió a acercar. Yo muy callada y un poco nerviosa decidí quedarme quieta esperando que hiciera algo.
Esa noche es inolvidable y no me arrepiento de haberlo hecho; metió su mano entre mi pijama y comenzó a frotar mi vagina por encima de los interiores y la verdad me gusto aquella sensación nueva y extraña que experimentaba gracias a mi tía... Ella al sentir como por solo acariciarme por encima de la ropa interior yo sentía escalofrió y me retorcía, decidió proseguir e introducir ahora dentro de mi ropa interior su tibia mano, acomodarla en mi clítoris y hacer movimientos circulares, primero lentamente y poco a poco subiendo la velocidad de su dedo índice.
Yo, por mi parte ya no aguantaba seguir con la farsa de hacerme la dormida... mis gemidos salieron y ella sutilmente se acerco a mi oído y me dijo ¿si lo sientes?
¿Qué si lo sentía? estaba a punto de explotar y ella lo sabia... acelero su dedo y trato de introducirlo en mi vagina pero al ver mi reacción solo paso su mano y sintió la humedad de esta y soltando una risa en mi oído termino lo que ya había comenzado.
Logrando no solo que explotara si no que mojara por completo mi ropa interior y hasta le agradeciera por lo sucedido.
Desde entonces lo sigo haciendo, ya sin su ayuda pero disfrutando cada día más de lo que hago...: D







Comentarios
0 comentarios
Inicia sesión para dejar un comentario.
login Entrar