Al fantasear con mi novio ya que ha sido una persona muy abierta conmigo, deja en mi mente divagando diferentes deseos y ganas de sentir placer y hace que poco a poco me vuelva más sexual hasta el punto tal de pensar que soy tan ardiente que ni yo misma sabré hasta donde llegar.
Con este pequeño relato no tan bueno pero tampoco tan malo, quiero dejar volar un poco mi imaginación, dejar llevarme por mis deseos al pensar en él, y dejar vivir mi cuerpo, mi mente y mis más bajos instintos femeninos.
Cuando nos conocimos éramos dos personas comunes y corrientes, no quiere decir que ahora seamos extraterrestres porque estemos juntos, No! Quiero decir que ni yo sabía lo caliente que era ni tampoco sabía lo que él era y significaría para mi, algo que si tengo claro es que cada ves que lo veo desnudo, me encanta, me excita tanto que me provoca formar una pasarela y decirle que solamente camine; porque a quien no le gusta un hombre de buen cuerpo y para rematar de un trasero grande? Pues creo que a muchas.
Como también creo que mis mas bajas fantasías poco a poco se alimentan de ese deseo que siento por él, por no quererlo compartir y de que no me comparta, pero su besos, sus abrazos y sus caricias, hacen que poco a poco me derrita ante sus pies y que yo me vuelva débil ante su sexo, él, un hombre serio pero muy atractivo, con un gran cuerpo, tiene un pecho marcado, una espalda ancha, unos brazos grandes y fuertes, una cola redonda y grande, sus piernas gruesas y un pene que cada vez que lo veo me vuelve loca es grande y grueso, un pene espectacular.
Cada vez que lo veo, por mi mente pasan muchas cosas, muchas emociones él despierta en mi algo que yo tenía guardado y que no lo había descubierto, él hace que me ponga nerviosa, que de mi salga esa pasión y ese deseo, esas ganas de poder hacer lo que uno desea sin temor, de sentirse libre
Cada vez que lo veo caminar, que lo veo desnudo, que veo su mirada de coqueto y pasional hace que algo dentro de mí lo empiece a morbosear, a desear, y él lo nota, él nota que yo lo deseo y que quiero besarlo quiero tocarlo; cuando estamos en nuestro espacio intimo que para nosotros es algo de locura de mucha pasión, puedo ver cómo me desea al igual que yo a él, como nos miramos con pasión y empezamos a besarnos y a acariciarnos y cada vez lo vamos haciendo con más placer, con más fuerza, con más dureza; él me va besando y me va excitando empieza a besar mi cuello, mis senos, y a medida que lo hace me los va mordiendo y cada vez me va excitando mas y mas, sigue besándome y va bajando muy lento con mucha ternura pero con deseo hasta llegar a mi vagina, (puedo decir que es el mejor sexo oral que me han dado) y empieza a mover su lengua en mi clítoris y me siento como si estuviera en el paraíso, lo hace de una forma que hay Dios mío que rico y que delicia se siente, como introduce sus dedos, como me mira, como me excita me encanta; ahora es mi turno y puedo ver como su pene esta erecto.
Yo empiezo a besarle el cuello a acariciarlo, a tocar su pecho, sus brazos y voy bajando muy lentamente hasta llegar a su pene y le doy sexo oral, lo beso, lo froto, lo miro y puedo sentir como le gusta cómo se excita y eso es lo que a mí me encanta, saber que lo hago sentir excitado y que lo puedo hacer llegar a su punto más alto de placer.
Ahora es turno de que me penetre, así que abro mis piernas y dejo que meta poco a poco su pene grande y grueso dentro de mí, ummm!!! Que bien se siente es tan delicioso que no me salen las palabras para describir lo bien que me siento cada vez que me posee








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1 comentario
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login Entrarte felicito corazon ese relato tuyo se da muchoa entender q con el despiertas sensaciones que ni tu te imaginabas te felicito saludos desdebarranquilla