Era un día común y corriente; un miércoles tal vez, sin mayores preocupaciones luego de haber cerrado la jornada laboral. Cavilaciones y pensamientos desordenados me llevaban a caminar sin ganas de regresar aun a mi apartamento.
De pronto, me entran unas ganas arrechas de acariciar un cuerpo, morder suavemente los pezones (¡uy, como me encanta!) y deslizar mis dedos en la hendidura húmeda de una mujer; en realidad cualquier mujer que saciara las ganas que crecían en mi entrepierna.
Ganas; simple y visceral deseo de sudar disfrutando a una hembra que, así sea mentiras, gime mientras la penetro.
Ella, con su mirada de calculadora me ve, mientras repasa el número de sus clientes ordenados uno sobre otro en su billetera. No espera nada, no pide nada; simplemente se ofrece a satisfacer el apetito que me nace como un día de lluvia, sorpresivamente.
Cruzamos dos palabras luego de invitarle a una bebida aligerada tan rápidamente como me expulsará de la pieza que pagaré treinta minutos después. Se desnuda y me desnudo sin ritual alguno. La ropa burdamente depositada en un taburete viejo esperará paciente que empiece y termine la faena.
Una cama, dos caricias, tres gemidos, cuatro movimientos aprendidos, cinco minutos de un lado, seís del otro; siete lanzadas de tanteo y otros ocho embates rabiosos; nueve agites durante diez minutos más.
Con el paso del tiempo aminoran las ganas. Cumplo de modo protocolario con batirme en este duelo a sueldo, mientras ella se distrae pensando en lo que hará con los cuatro billetes que he dejado en la mesita al lado de la cama.
Estoy caliente luego de unos instantes; siento que algo viene mientras me agarro de ese par de nalgas, anchas y aun duras. El calorcito tantas veces insinuado en el último minuto regresa vigoroso y me saca un ¡ah! prolongado; tan intenso como lastimero.
Todo acaba; todo pasa. Incluso una tarde de putas, un miércoles luego de una jornada de trabajo...








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login Entrar... que sensación tan solitaria... De verdad, no extraño esa sensación, pero entiendo perfectamente la situación.