esto paso una vez en casa de la que ahora es mi esposa entre largas jornadas de charlas de novios deleitandonos y con cuidado contemplandonos hasta que no nos aguantamos mas.
se acerco a mi , muy lenta y seductoramente.
yo que estaba ya a esas alturas muy exitado, no mas de verle la cara de morbo, me bajo el cierre del jean y saco muy suavemente mi pene erecto. su lengua resvalaba por mi miembro ta rico que depronto empezaron a salir unas gotas las cuales ella denomina "nectar del amor"
No pares ahora, no pares. Déjame disfrutar, abandonado sobre tu sofá como un crucificado, y déjame ver como atrapas mi glande entre tus labios, niña golosa. Disfruta de mí dentro y fuera de tu boca, como cada domingo cuando juegas con un dulce caramelo. Déjame cerrar los ojos. Mientras oigo chasquidos de celofán, déjame alargar el placer de la curiosidad insatisfecha. Y oler la menta, menta salvaje y picante.
No te apartes ahora. Sin mirar, sin tocar, quiero adivinar por qué tanto entrechocar de dientes.
Qué chupas, escandalosa, mientras araño el frío cuero del sofá. Y ahora un helor que
me quema desde tu boca. Lo siento arder y tiemblo. Dame tu lengua y hazla danzar en círculo. Golpea tu caramelo contra el mío. Como a ti te gusta. “Menta y eucalipto, pican tanto que hacen llorar”, me dices. Pues no llores, que yo sonrío.
espero lo lean y les guste mi relato.








Comentarios
1 comentario
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login Entrarmuy bueno el relato... me hizo acordar de muchas visitas a la casa de mi novia que por lo general casi siempre terminabamos asi