Duele perder una parte importante, y es que a veces nos aferramos a las pasiones y los placeres. Lo malo es que no podemos estar seguros de por cuanto tiempo podremos conservarlos. Es mi intención desahogarme, ¿y por qué no? escuchar consejos.
La historia comienza con una relación que durante más de una año me llenó de sentires exquisitos, sueños cumplidos. Imaginen que viven los más hermosos momentos con alguien, imaginen que tienen que ausentarse por razones aleatorias, imaginen que al volver encuentran placeres robados. Y no es que un tercero se los haya quedado par sí, es más bien que ahora la persona con quien disfrutabas ha decidido que para sus nuevas creencias ya no es valido disfrutar de la sexualidad.
¿Qué hacer entonces? He intentado varias cosas, desde la meditación y el autocontrol hasta tratar de convencerla de que no hay que negarse a lo que ella también desea. Pero nada es efectivo y ahora no aguanto. Una relación no es solo sexo, por lo cual no parece correcto terminar.
Estoy a favor de sexo sin compromiso y de relaciones abiertas... siempre que los involucrados acepten esto. Es decir, a la hora de estar en una relación el respeto es primordial. Pero ahora todo es confuso. Se me niega algo de lo que disfrutábamos por razones carentes de sentido, y ahora, a la falta de sexualidad en mi vida, una propuesta infiel suena muy atractiva.
Como sea, es mi primera vez que me animo a escribir... Si llega a suceder algo se los haré saber con escritos excitantes. Y si me animo lo suficiente contare experiencias en mi vida sexual bastantes interesantes, lo prometo...








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