Siempre me han interesado las mujeres mayores y he tenido la fortuna de relacionarme con algunas pero hubo una en particular que me enseño que hay un mundo oculto de sensualidad que no había descubierto. Digamos que se llama Stella es una mujer sensual con un cuerpo fuerte a pesar de su poca estatura, en nuestros encuentros el sexo fue normal pero excitante, un día decidió invitarme a una reunión en su casa lo que pareció extraño pues nunca habíamos salido ni siquiera a tomarnos un trago a algún sitio publico solo visitábamos moteles.
El caso es que nos encontramos en el centro de la ciudad y llegamos a su casa allá estaba su hermana y el esposo, una pareja de vecinos y otro hombre con dos mujeres todos estaban entre los 45 y 55 años.
La velada comenzó de una forma muy normal unos tragos conversación amena, en el transcurso de la noche comenzamos a tocar tema sexuales y el ambiente se caldeo, decidimos jugar algo que hacíamos cuando éramos niños un juego conocido como la verdad o se atreve, en el que se hacen preguntas o se atreve a realizar alguna acción.
Como siempre el juego comenzó con mucho dialogo pero de un momento a otro la hermana de Stella decidió atreverse y su penalización fue hacerle sexo oral a la esposa del vecino ella era una mujer muy voluptuosa cuando Gloria comenzó acariciarla por encima de la falda ella se éxito de una manera que nunca me imagine partiendo de su apariencia de ama de casa dedicada, ella misma se subió el vestido y se quito la ropa interior su vagina estaba empapada, Gloria se encargo de lamerla hasta que alcanzo el orgasmo mientras tanto yo que ya estaba en un grado de excitación altísimo comencé a quitarle la parte de arriba del vestido esto lo hice de forma automática sin autorización de su esposo; que igual no se enojo pues al minuto estaba penetrando a mi amiga.
Cuando por solté su brasier comencé a lamer sus senos grandes y deliciosos mientras ella acariciaba mi pene por encima de la ropa, en un momento alguien había bajado mi sierre y comenzaba a lamer mi pene en compañía de la vecina yo estaba absorto en mi trabajo y excitado viendo el sexo oral que le hacían a la vecina.
De un momento a otro mire alrededor y el salón se había convertido en una orgía de cuerpos sudorosos mi excitación creció al máximo cuando gloria me dijo que la penetrara por el trasero mientras le hacia ceso oral a la vecina lo hice con mucho gusto no se en que momento la mesa de la sala estaba llena de preservativos pero me puse uno y arremetí con el culito de gloria fue una experiencia excitante y fabulosa el ambiente olía a sexo esa noche vi una cosa que me pareció increíble, una doble penetración anal fue algo que me exito tanto que de nuevo me encontré teniendo sexo.
La noche termino a las tres de la mañana en ese transcurso estuve con todas las mujeres que habían en la fiesta mi pene me dolía de todo lo que había gozado esa noche; terminamos dormidos en la alfombra desnudos sudorosos y satisfechos.
Nos levantamos desayunamos con toda la normalidad del caso los amigos se despidieron pero Stella y yo decidimos tomar un baño y tener sexo de nuevo, a pesar del dolor y el cansancio el recuerdo de la noche anterior me éxito tanto que el sexo en la ducha y después en la cama fue caníbal.
Hasta ahora solo se repitió una vez pero en mi memoria quedaron esas fiestas que todavía al recordarlas me excitan.








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