las miradas fugaces
acrecentan el deseo,
tus labios rosan los mios,
descubro tu cuerpo con besos,
estorba la ropa.
somos cautivos
de el liberador deseo,
el amor y sus narcoticos
se liberan en los cuerpos,
la humedad de tu barca y
la dureza de mi remo,
pretendo ser de ti,
y tu pretendes ser mia
pero es mentira,
se unen nuestras almas en una
como se une el cielo y el infierno,
dejando de lado los defectos
olvidando nuestros pleitos
y en el momento del extasis
de un magistral orgasmo,
nos descubrimos por encima del bien y del mal
en la desnudez de nuestros cuerpos.








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