Cuando nos dirigimos al cuarto, y entramos mi esposa encontró dos tipos esperándonos en la cama, y ella al parecer se mostraba confundida por la situación o no sabía si habíamos equivocado la habitación hasta cuando uno de ellos exclamó:
- Oye que rica que eres, tu novio no exageró cuando te describió, porque no te das una vuelta queremos verte toda.
Ya entendiendo la situación se puso cómoda y entró en el juego rápidamente y dando una vuelta muy provocativa movía las nalgas y uno de ellos le dijo:
- Que culo tan rico tienes.
Esto le puso a mil la revolución pues su punto débil es el culo, se muere porque le admiren el culo pues es la parte del cuerpo que más cuida, y dijo:
- A ver quiero ver lo que me espera, quiero que todos se saquen las vergas para ver cual me voy a comer primero, la verga que este más tiesa y más parada esa va a ser la primera que me voy a meter en el culo.
Cuando nos quitamos los pantalones ya estaban como unos bates de béisbol, pasó por enfrente de cada uno y acarició las vergas y huevos como examinando lo que se iba a comer, le dijimos que se quitara la blusa para ver sus tetas y solo fue desanudar la blusa y sus tetas salieron como dos balones estaban súper tiesas al igual que las vergas de lo excitada que estaba y sus pezones parecían dos teteros esperando que los tres los chupáramos, nos dijo:
- Quiero que me chupen las tetas y me digan cómo quieren que les mame las vergas.
Uno a uno le fue chupando las tetas con fuerza, mientras chupábamos acariciábamos sus nalgas, se bajó el pantalón y solo quedó con las sandalias, su concha estaba muy bien afeitada, la paramos frente a los espejos uno de ellos tomó sus nalgas y se las abrió, su lengua le perforó el ano y ella podía mirar por el espejo como tenía toda la cara clavada en su culo, y empezó a gemir de placer, el otro la cogió del cabello y obligo a mamar su verga lo cual hizo encantada mientras seguían chupándole el culo. Yo solo miraba el cuadro tan fantástico y me jalaba la verga haciéndome la paja, después se bajó y chupó la verga del chico que le estaba chupando el culo, los otros dos nos paramos al lado y le brindamos las vergas para que las chupara, lo que ella hacía alternándolas y a veces se metía dos vergas a la boca al tiempo, y su culo quedaba parado, lo que aprovechábamos y metíamos los dedos en su ano mientras chupaba las vergas, yo lamía su clítoris mientras otro le metía casi una mano entera dentro de su culo.
Uno de ellos se paró detrás y aprovechando la posición le clavó de un solo la verga en el culo, mientras tanto yo me tendí en el suelo con la verga apuntando hacia su concha que estaba mojada de todos los líquidos vaginales que le habíamos hecho salir y también de las salivas del chico, cogiendo la verga para que no se saliera de su culo se enterró mi verga en el coño y la sensación de estar clavada por dos vergones en su cara fue exquisita, los tres nos movíamos rítmicamente para evitar que una de las vergas se saliera. Al chico que le tenía clavada por el culo le decía que se la clavara más duro porque quería sentir como dos machos la estaban poseyendo, mientras tanto seguía mamando la verga del otro chico que decía:
- Mama más, puta.
Con tres vergas sus movimientos eran casi salvajes de la excitación tan grande. Al que le estaba mamando la verga le tomo del cabello y le introducía hasta la garganta su verga hasta casi asfixiarla, de pronto su garganta se llenó de leche, una deliciosa leche caliente era el semen que al darle semejantes mamadas no pudo resistir y terminó en su boca, los otros dos seguíamos la faena, el que le estaba dando por el culo saco su verga y chorreo todo su semen en sus nalgas mientras ella sobaba toda esa leche en su ano, yo le dije: -zorra yo quiero dejarte mi leche en tu coño y diciendo esto la apreté mas contra mí y sentí como se llenaba con mi semen.
Una vez terminado el tiempo acordado en el hotel, los dos muchachos decidieron seguir con la fiesta y nos invitaron a seguirla en uno de sus apartamentos, subimos a su carro, uno de ellos conducía mientras los dos que quedábamos nos montamos en el carro en la parte de atrás junto con mi mujer. Ellos le preguntaban que le gustaba hacer a lo que les respondió: todo lo que hace una gran puta arrecha…
El negro que iba manejando miraba por el retrovisor y decía oye guarda un poquito para mí y estirando su mano pellizcaba sus tetas y aceleró mas el carro para llegar más rápido, llegamos a una casa grande, nos bajamos del carro casi desnudos, ella iba sin blusa con las tetas descubiertas y los dos muchachos y yo sin pantalones con las vergas apuntando al cielo, cuando entramos a la casa había trago y el equipo de sonido estaba encendido, el trago la puso más arrecha y empezó a bailar en mitad de la sala, se subió a una mesa de centro y con movimientos muy sensuales empezó a quitarse el pantalón y su culo fue quedando al descubierto, nosotros también nos movíamos al ritmo de la música jalando las vergas y diciéndole toda clase de vulgaridades, hasta que quedó completamente desnuda encima de la mesa solo con los zapatos, jugaba con su cabello y acariciaba sus tetas, también mostraba sus nalgas y las abría para que vieran el ano que aún estaba un poco dilatado por todo el trajín que había tenido esa noche, uno de ellos se acerco y con su lengua igual de tiesa a su verga empezó a hacer movimientos circulares en su coño, cogió su cabeza y casi que lo metió todo en su vagina, sacaba la lengua y luego la metía a su boca y luego volvía a metérsela, le dijo al otro que hiciera lo mismo con su culo, y parándose frente a sus nalgas las abrió y metió su lengua igual que el otro, yo observaba sonriendo mientras me jalaba la verga, la bajaron de la mesa y la sentaron en un sofá y cada uno paso sus vergas para que nos la mamara, las mamó como nunca antes había mamado y se notaba feliz de tener tres vergas grandes dispuestas a seguir satisfaciéndola.
Cuando nos dio un buen rato mamadas a los tres fuimos a la alcoba pero queríamos que fuera gateando para ver como se le abría el culo, la habitación estaba en el segundo piso y subió las escaleras gateando y con movimientos de gata en calor mientras la seguíamos detrás mirando como movía el culo y le dábamos nalgadas, le mordían las nalgas. Cuando llegamos a la habitación la hicimos subir a la cama y abriendo sus nalgas chorreaban licor en su ano y con sus lenguas lamíamos el licor, mientras el licor corría por sus tetas y recorríamos todo su cuerpo, su ombligo, parecíamos perros lamiéndole por todas partes, decían que de todas las putas que se habían comido la que más rico culeaba era mi mujer, dicho esto ella les respondió diciendo: quien va a probar mi culo ahora?, uno de ellos la paro contra la pared y haciéndole subir la pierna a un asiento tomo su vergota y con la punta sobaba su culo mientras jalaba las tetas, ella le suplicaba que se la metiera toda no aguantaba las ganas de tener esa vergota en su culo quería que se lo abrieran rápido esas tres vergas y de un solo empujón se la metió y sentía como sus huevas golpeaban las nalgas, el otro se acerco y se sentó en la cama y le hizo sentar en su verga clavándosela en el coño, sus tetas quedaban justo en su boca chupándoselas como si estuviera chupando un delicioso helado mientras ella hacía movimientos circulares encima de su verga, yo me le acerqué y le pasé mi verga para que me la mamara.
Después de un rato la acostamos boca arriba y abriendo sus piernas como un compás metimos una almohada debajo de la cadera y así, en esta posición, empezamos a meter las vergas en su culo. Frente a la cama había un espejo y podía ver el tremendo hueco que quedaba en su culo después de que cada uno sacaba su verga, se acariciaba el clítoris mientras seguíamos clavándola, la voltearon quedando encima mio y casi automáticamente su coño, quedo clavada mientras uno de ellos clavaba su culo se veía como la puta más afortunada de tener dos vergas clavadas y estar mamando otra...








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