Fantasía cumplida
Por motivo del trabajo en el que me desempeñaba, debía viajar muy seguido a Bogotá y en esa semana no era la excepción, y como la vía era no la mejor por aquellos días entonces yo prefería viajar de noche aunque estos tomaban la ruta por Puerto Berrio y era más peligroso.
El hecho es que siempre me había imaginado tener sexo en un bus repleto de pasajeros, pero al llegar aquella tarde a eso de las 5. P.m a la terminal de trasportes del norte en la ciudad de Medellín, me dirigí inmediatamente a la empresa con la cual acostumbraba viajar, en cuanto llegue a la taquilla, sentí que una mirada me penetraba en mi interior, no pude ver de quien se trataba hasta que compre mi tiquete y me di vuelta hacia una de las bancas de espera, pues había llegado un poco temprano y mi bus tardaría cerca de dos horas en salir.
Al ubicarme en una de las sillas y tratar de ver una de las pantallas de televisión, siento de nuevo aquella extraña sensación de ser observado, pero esta vez era más fuerte, ya nada impedía que me esforzara por descubrir de donde provenía esta mirada tan fuerte, así que de una manera rápida escaneé toda la terminal en busca de aquellos ojos que me hacían sentir esa extraña sensación.
Fue así como mi mirada se tropezó con la de aquella bella mujer, era un ser que parecía no ser de este mundo, ¡que figura por Dios¡, más o menos 1.70 cm, trocita, grandes senos creo un 36 o más, usaba ropa muy elegante parecía ser muy educada, no me atreví a cruzarle palabra al igual que ella, simplemente nos adentramos en un juego de miradas que parecía ser interminable, pero que ambos deseábamos perpetuar pues nos olvidábamos del mundo entero cada vez que simulábamos que nuestras miradas no tropezaron.
Así trascurrió el tiempo y llego la hora de abordar el bus y seguir mi viaje y olvidarme de aquella bella mujer, que a punto de miradas me había hecho no sé, cuántas veces el amor delante de cientos de transeúntes, me monte en mi bus y tomé mi respectivo puesto… uno de los primeros que poco me gusta que me asignaran pues los de atrás son más tranquilos (es mi parecer), cuando al cabo de unos minutos llego mi compañera de silla…… que sorpresa me lleve cuando que creen? Era aquella misma mujer que me había hecho suyo a punto de miradas morbosas y penetrantes minutos antes. No dude en presentarme como todo un galán, me dijo que se llamaba Viviana, desde ese momento se inició una larga y tendida conversación, tocando toda clase de temas.
Cuando ya el viaje llevaba un trayecto largo en kilómetros y en tiempo, y ya se adentraba la oscuridad en aquella vía desolada, solo atine a preguntarle ¿Por qué me mirabas tan raro en la terminal?, ella de seguro no se esperaba ese cuestionamiento pero solo respondió ¿no te gustó? A lo cual le respondí …….. ¡me encanto¡, creí prudente dejar un espacio de silencio antes de seguir, cuando sentí una fría mano en mi pierna, en ese momento todo mi cuerpo se electrocuto, y sentí como mi pene se ponía en guardia, como un soldado listo para la guerra, yo la mire entre la escasa luz y nos dimos el más ardiente de los besos que dos desconocidos se pudieran dar, ella tomo mi mano y la puso entre sus tetas, a la vez que bajaba la suya a mi pene, como queriendo comprobar que tal estaba yo de listo para esa guerra sexual, me parecía increíble que esa mujer que antes desnude y le hice el amor en mi mente, ahora me estuviera acariciando, debíamos ser muy precavidos porque el bus iba lleno y aun no todos se dormían jajajajajaa no podía ni respirar duro ni decir ni mu; pues todos se darían cuenta de mi romance idílico nocturno.
Esperamos un momento pero sin retirar nuestras manos, yo seguía acariciando sus duros pezones, trascurridos unos cinco minutos ella desabrocho mi correa, y se agacho y solo sentí que una boca fría y húmeda se devoraba mi pene sin dudarlo, a esta mujer se le notaba su experiencia era el mejor sexo oral del mundo, solo paraba para preguntarme al oído si me gustaba, no podía ni respirar menos responderle, al cabo de un rato siento que voy a estallar, estoy muy cargado que desespero tan bueno, solo pensaba en que ella no parara y así lo hizo, hasta que llegó el momento de soltar mi leche espesa en su boca ¡haaaaaaaaaaaaaaa¡ descansé en silencio, luego me gire y le di un besote de gracias.
Era tanta la pasión y calentura de esa noche que el viaje se hacía corto y la noche aún más, después de pasar por Berrio, se reinició la faena pero esta vez me tocaba a mí, inicie por besar esos enormes senos que en la tarde había besado en mi mente, decidí explorar con mis dedos su vagina era muy incómodo por la posición pero lo logre, estaba más que mojada, se podía sentir que estaba rasurada, busque palpar su clítoris y lo logre, que sensación tan deliciosa, esta vez quería que ella sintiera un orgasmo con mis dedos, entre la escasa luz veía sus expresiones de placer lo cual me animaba más y más a seguir con mis estocadas.
Ella como buena catana, no se podía quedar quieta, y empezó a masturbarme también, lo cual me dio la idea de venirnos juntos sería lo ideal, que súper paja, esa mujer era buena en todo lo que hacía, cuando empecé a sentir que apretaba sus piernas con más fuerza y su respiración se aceleró hasta el límite me di cuenta que ya estaba por venirse, así que aumente mis penetraciones ella apretaba mi pene con todas sus fuerzas y ambos nos descargamos en un suspiro y una risa de placer cumplido.
No sé porque lo bueno no dura y ya empezaba a amanecer en este el mejor de mis viajes por tierra, me parecía aun increíble que cuando menos lo pensaba se había cumplido mi fantasía, bueno así trascurrió el resto del viaje en dormir un poco y al llegar por fin a Bogotá, a ella la recogió su esposo y yo seguí a mi destino, ni ella quedo con mis datos ni teléfono ni nada y yo menos, solo sé que cumplí mi fantasía con una bella y hermosa mujer llamada Viviana.
Espero les guste y leeré sus comentarios gracias.








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